Miércoles, 29 de mar de 2017
Valledupar, Colombia.

En medio de la emoción de unas celebraciones únicas de Semana Santa,  el departamento del Cesar y Valledupar resplandecen como lugares de visita y descubrimiento.

El fervor y la cultura religiosa que manan de estos lugares, las tradiciones y las procesiones que los caracterizan, son motivos de asombro y de regocijo. Por estos motivos, se impone una visita o, incluso una estancia en familia.

La Iglesia Inmaculada Concepción, en el centro histórico de Valledupar, es el epicentro de unas fiestas marcadas por el encuentro con el patrono de la ciudad, el Santo Ecce Homo, el lunes santo. De aquí parten las procesiones diarias, contagiando la plaza Alfonso López y las calles contiguas de un sentimiento de paz y amor.

El río Guatapurí es también el escenario de una de las grandes leyendas de Valledupar. Según dice la tradición, la joven Rosario Arciniégas se convirtió en sirena al desobedecer a su madre y bañarse en el río un jueves santo. Su monumento brilla con fuerza en los primeros días de abril y, a veces, algunos dicen escuchar un llanto que bien podría ser el de Rosario…

Desde el río Guatapurí se puede contemplar el monumento al Ecce Homo, en el cerro de las antenas, levantado misteriosamente tras años a la espera de un gesto voluntarioso. Muchos ruidos corren sobre el súbito despertar de unos contratistas y otros hablan ya de un nuevo mito: el Santo Ecce Homo de los miles de millones.

A pocos metros del club Campestre, los Jardines del Ecce Homo, el cementerio más reciente de Valledupar, ostenta una preciosa estatua del Santo Ecce Homo que, desde diciembre del 2013, compite con la tumba de Diomedes Díaz en los registros de visitas.

El corregimiento de Valencia de Jesús es especialmente conocido por sus fiestas de Semana Santa. Los penitentes del jueves santo representan uno de los momentos de mayor intensidad y puede verse cómo toda la comunidad acompaña y alienta a los participantes bajo el sol.

El municipio de San Diego de Las Flores es otra parada obligatoria en Semana Santa. La iglesia del Perpetuo Socorro se convierte en lugar de encuentro de miles de creyentes que acompañan las procesiones con una devoción conmovedora. Se recomienda especialmente las procesiones de la Virgen Dolorosa (el miércoles santo), la procesión de Jesús Nazareno (el jueves santo) o la celebración de la pasión de Cristo (el viernes santo).

Finalmente, los pueblos de Patillal y Badillo se caracterizan por unas fiestas apacibles, llenas de entrega y recogimiento, en el que los habitantes se esmeran en recrear el sacrificio de Cristo. Una muestra maravillosa de la vida comunitaria de los pueblos aledaños de Valledupar.

 

PanoramaCultural.com.co

 

Artículos relacionados

Río de Oro, un edén en los confines del Cesar
Río de Oro, un edén en los confines del Cesar
El departamento del Cesar es una tierra de contrastes que alberga en su zona más...
El Parque Cultural del Caribe, el primer museo regional de Colombia
El Parque Cultural del Caribe, el primer museo regional de Colombia
Recordar la grandeza y decadencia de las etnias indígenas de la costa Caribe, entender...
Patillal, una tierra de compositores
Patillal, una tierra de compositores
A pocos kilómetros de Valledupar, yendo por los viejos caminos a la Sierra Nevada, y...
Guatapurí y Chemesquemena: dos perlas del resguardo kankuamo
Guatapurí y Chemesquemena: dos perlas del resguardo kankuamo
El territorio kankuamo en la Sierra Nevada alberga joyas inesperadas y relucientes....
Los 10 motivos del año 2013 para viajar al Cesar
Los 10 motivos del año 2013 para viajar al Cesar
Razones para descubrir el Cesar y Valledupar no faltan. El año 2013 nos ha revelado...
.::Por la memoria y futuro del teatro colombiano::.
.::La historia del teatro de Títeres::.