Lunes, 24 de abr de 2017
Valledupar, Colombia.

En muchas ocasiones hemos escuchado esta frase y parece muy fácil, sin embargo muchos se preguntarán cómo y por dónde dar el primer paso.

Cuando un amigo tiene un problema, yo le puedo dar un buen consejo. Cuando otra persona tiene una situación complicada parecida a la mía, le ayudo a encontrar la respuesta. Pero, cuando me toca a mí resolver un problema, todo resulta más difícil y casi imposible de conseguir.

“No encuentro trabajo, no tengo pareja, no puedo especializarme, no tengo dinero para vacaciones, no puedo lograr mis sueños, no tengo independencia”, etc… Son algunos de los temas que se plantean para que salga la famosa frase: “El cambio lo generas tú”. En muchos talleres y seminarios que imparto en diferentes lugares del mundo, cuando la pronuncio, me miran y me dicen, “eso no es cierto”. Sin embargo, después de varios ejemplos dicen, realmente el cambio tiene que empezar por uno mismo.

Seguramente en varias ocasiones hemos dicho frases como las siguientes: “esa persona me  hace enfadar”, “mi marido me amarga la vida”, “mis hijos me hacen sentir frustrada”, “mi madre no me deja ser feliz”, “mis amigos me dañan el día”… Al pronunciar estas frases, mis emociones son responsabilidad de los otros. Yo no decido cómo me siento y tampoco decido lo que pasa en mi vida. Las riendas de mi vida las delego y no soy actor de mi propia película, solamente un espectador.

Ahora te pregunto; si fueras más positivo, si fueras más alegre, más optimista, más luchador, más perseverante, más claro en tus metas y si sintieras más admiración de ti…  ¿qué pasaría en tu vida? ¿Qué pasaría con tu familia, con tu pareja, con tus hijos, con tu trabajo, con tus amigos….? ¿Cambiaría algo o todo seguiría siendo igual?

¿Te imaginas que pudieras cambiar algo que no te gusta de tu vida, y que pudieras hacerlo hoy?Sería como tener una varita mágica para transformar algo que te molesta de tus circunstancias.

Bueno, pues hoy te voy a dar la clave para cambiar algode tu vida, de manera que realmente deje de afectarte.

Primero es necesario explicarte que las circunstancias que vivimos no son ni buenas ni malas. Nosotros les damos la interpretación de buenas o malas, de acuerdo a cómo las percibimos. Las circunstancias simplemente son, y nosotros las etiquetamos.

Lo más relevante de esto es que la infelicidad no viene de nuestras circunstancias, sino de la manera cómo interpretamos esas circunstancias.

Este aprendizaje es clave y a veces resulta difícil entenderlo, ya que tenemos muy aprendido que ciertas situaciones son evidentemente malas o buenas. Esto lo vemos así porque sólo vemos el beneficio o el daño inmediato, pero en realidad, todo lo que nos sucede en la vida puede traernos nuevas experiencias, tanto positivas como negativas.

Por ejemplo, una persona se gana un viaje a la playa, pero estando allá le toca temporada de huracán y no puede salir del cuarto de hotel. O por otro lado cuando una persona termina con su pareja y se siente muy triste, y unos cuantos meses después conoce a alguien con quien se siente mucho más feliz.

Ejemplos como estos hay miles, y lo importante a transmitir es que procures no asumir que determinada situación que estás viviendo es “mala” o “buena”.

Lo que te invito a hacer es que elijas una circunstancia que te desagrada de tu vida. La que sea. Puede ser el jefe que tienes, la calle donde vives, el coche que tienes, tu situación económica, algún problema de salud, etc. Elige una cosa para trabajarla, y observa cual es tu interpretación de esa circunstancia.

Haz un verdadero esfuerzo por cambiar la interpretación que le das a esa circunstancia. Búscale el aspecto positivo, date cuenta de las virtudes que puedes fortalecer cada vez que estás ante esa situación (como la paciencia, tolerancia, comprensión, desapego). Haz esto durante varios días, y verás como casi por arte de magia, lograrás que esa situación sea completamente diferente para ti.

 

Maira Ropero 

@MairaRopero 

Bien estar
Maira Ropero

Maira Ropero (Valledupar). Psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana especializada en Psicología Clínica (Universidad Autónoma de Barcelona, España) y Coach de vida. Máster en Programación Neurolingüística y Doctora en hipnosis clínica.

Su columna semanal “Bien estar” ofrece reflexiones para mejorar la salud mental y disfrutar de cada instante. Es un espacio idóneo para el crecimiento personal y el fortalecimiento de un liderazgo inspirador.

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