Sábado, 24 de feb de 2018
Valledupar, Colombia.

Salvatore Laudicina RamírezNacido en Buenaventura (Pacífico), Salvatore Laudicina Ramírez es un periodista que se interesa por las tradiciones de su región. Esto lo llevó a realizar un reportaje fotográfico sobre las parteras del Pacífico y explorar esas tradiciones milenarias que beben de África.

Su exposición, recién inaugurada en la Alianza Francesa de Valledupar, es el reflejo de esas prácticas tradicionales y de la riqueza cultural de una Colombia donde la influencia del continente subsahariano es importante.

En esta entrevista, el periodista nos revela su admiración por unas mujeres que saben a la perfección cómo escuchar el cuerpo humano y cómo interpretar cada detalle de la anatomía.

¿Cuándo realizó este reportaje fotográfico?

El proyecto nació en 2010, yo conocía a Rosmilda Quiñones, la directora de ASOPARUPA (la asociación de parteras rurales del Pacífico). En ese año sale una convocatoria de la universidad de Los Andes para un concurso que se llamó “Patrimonios subvertidos” que consistía en registrar aquellas prácticas que no eran consideradas del patrimonio pero que lo eran. De inmediato se me vino a la mente la partería porque, como hijo de Buenaventura, veía que no se le daba ese valor.

De inmediato contacté a Rosmilda Quiñones, le planteé la idea, y ella aceptó, lo cual fue un alivio, aunque era una gran responsabilidad. Recuerdo como si fuera ayer el primer momento. Me brindaron todas las ayudas. Fuimos a la casa de la partera elegida, que se llama Sixta Zambrano.

¿Cómo llega a ese término de la partería?

Conocí a Rosmilda en mi ejercicio periodístico, le hice una entrevista y me enamoré de todo lo que era ella. De su labor, de su misión, que es preservar estas tradiciones, luchar para que las nuevas generaciones sepan lo que es la partería. Es muy importante ese contacto previo.

La partería qué es: ¿un oficio? ¿Una responsabilidad comunitaria?

Desde mi perspectiva veo la partería como: 1) una práctica ancestral que ha sido arrancada del universo femenino del Pacífico. Ésta es la forma en que una mujer del Pacífico debería traer un niño al mundo. 2) La partería es un universo donde la comunicación femenina se transforma.  Siento que la comunicación entre mujeres adquiere otro nivel. Hay códigos que sólo mujeres se pueden compartir: el tacto, el conocimiento del cuerpo o cómo se crea seguridad.

¿La partera se dedica exclusivamente a eso?

Claro que sí. Es una mujer que entrega su vida a este oficio.

¿Cómo fue esa experiencia de entrar en el espacio de la parturienta y la partera?

Yo tuve que pasar mi filtro. No todo el mundo puede acceder a esto. Hay mucho hermetismo y hay cosas que no se pueden fotografiar, hay cosas que no se pueden conocer, como los círculos sagrados. Por eso, me siento muy honrado que me hayan permitido hacer esto.

¿El lugar del parto se escoge?

El parto no avisa. El parto llega, y lo importante es la cercanía de la partera, en un lugar donde no hay puestos de salud ni comunicación telefónica. Pese a todas las dificultades y limitaciones, estas mujeres traen vidas al mundo.

En la exposición fotográfica se puede ver a la partera midiendo la barriga de la mujer embarazada. ¿Cuándo se realiza este procedimiento?

No hay momento exacto. Todo puede variar según las circunstancias, el entorno, la mujer. Es como el hecho de dar a luz: algunas mujeres dan a luz acostadas y otras lo hacen de cuclillas.

¿Qué es lo que más le asombra en el papel de una partera?

Muchas cosas. Me asombra el conocimiento de las parteras del Pacífico. Me asombra que, pese a que no hayan ido a una universidad, sean demasiado sabias. Tienen tanto conocimiento que un médico palidecería si se prestara a escucharlas. Son mujeres que saben mucho y, al mismo tiempo, son muy humildes. No lo hacen por dinero, lo hacen porque es su vocación.

¿De dónde viene ese conocimiento ancestral?

Hay que ir a África. África es la columna vertebral de todas estas prácticas. En el Pacífico, hace 50-60 años atrás, ésta era la manera tradicional de dar a luz, pero el discurso médico y la Ciencia no les conviene que ellas tengan ese valor y conocimiento.

¿Cuánta magia hay en un momento como estos?

Magia es todo. Desde el mismo momento que la partera acaricia el vientre de la madre. En el momento en que estás ahí, hay magia porque todo se transforma.

 

PanoramaCultural.com.co


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