Domingo, 24 de sep de 2017
Valledupar, Colombia.

El monumento a la India Catalina en Cartagena

 

La India Catalina es reconocida como uno de los monumentos más hermosos y representativos de Cartagena en Colombia. Su figura deja a pocos visitantes indiferentes y alumbra uno de los festivales de cine más importantes de América Latina. Sin embargo, ¿se han preguntado alguna vez quién era esa esbelta mujer?

Los historiadores cuentan que Catalina, hija del Cacique Galeras, fue raptada de Zamba en el año 1509, a la edad de 14 años por el conquistador Diego de Nicuesa y fue llevada a Santo Domingo donde fue educada con costumbres españolas, además aprendió hablar perfectamente el castellano y a partir de ese momento vestiría de manola.

No se sabe a ciencia cierta cuál fue el verdadero nombre de esta india quien, tras 20 años de exilio, regresa a su país completamente distinta, para servir de intérprete a Pedro de Heredia, quien en ese mismo año, 1533, fundó a la heroica Cartagena.

La India Catalina, es quien hace el primer contacto con el Cacique Corinche para la pacificación entre Heredia y las ciudades indias, logrando el apaciguamiento de varias tribus. Ella comentó al cacique que los españoles venían en son de paz, como sus hermanos para defenderlos de algún ataque de pueblos enemigos. Convencido Corinche de la sinceridad del Gobernador Heredia, decidió persuadir a las tribus vecinas para que aceptaran la amistad de los españoles.

Al mismo tiempo, para conquistar a los indígenas, Heredia decide regalarles collares, peines, pañuelos, espejos, haciendo intercambios de elementos entre españoles e indígenas.

A Catalina la llamaban “la pacificadora de las tribus indígenas”, pero muchos historiadores no están de acuerdo con esta expresión, pues se dice que al final de cuentas, todos estos sucesos de la conquista española, terminaron con el exterminio de la población de Calamari, indígenas que habitaban en la actual Cartagena.

La historia cuenta que Alfonso Montañez, conocido también en varios documentos como Alfonso Montes, sobrino de Pedro de Heredia se enamoró perdidamente de Catalina y a este no le quedó más remedio que aceptar el matrimonio de los dos enamorados. La boda se realizó con mucha pompa y Don Pedro fue el padrino. Se dice que ésta fue la primera unión oficial entre un español y una indígena. Se comenta que, luego, los recién casados se fueron a vivir a Sevilla en España, naciendo así la raza mestiza.

El aspecto físico de Catalina era muy diferente a la que vemos en la escultura que hizo el maestro Eladio Gil Zambrana, hay indicios de que la india en su edad adulta no usó vestimenta indígena. Pues la India Catalina, era una mujer de estatura baja, gordita, de pómulos salientes, muy diferente a la que el maestro Gil nos muestra en el monumento que simboliza a la cultura caribede sus antiguos pobladores.

Existe mucha controversia con la apariencia de Catalina, el maestro Gil en una entrevista que le concedió al periódico El Universal de Cartagena dijo lo siguiente: “A mí me pusieron a que hiciera como monumento la estatuilla que daban en el Festival Internacional de Cine de Cartagena, que es una estatuilla de Héctor Lombana, y entonces yo dije que yo no hacía eso; exactamente, no. Yo haría una escultura que tuviera algunos rasgos de la estatuilla del Festival de Cine, y que yo hacía una escultura de mujer. Entonces yo cogí una modelo, una niña de San Juan Nepomuceno llamada Judith, de rasgos indígenas, me posó en pantaloncito caliente. Ella tenía lo que me hacía falta: unos senos erectos, duros y una carne prieta. Para la cuestión del pubis de la India Catalina llamé a una modelo profesional de la Escuela de Bellas Artes de Cartagena de apellido Espitia y así hice la escultura que me encargaron”.

Algo muy curioso, es que este maestro hizo una réplica exacta de la India Catalina en El Torno, ciudad que lo acogió como hijo adoptivo; así que si desean conocer a esta mujer que jugó un papel importante en el descubrimiento de América; la pueden encontrar en Colombia y en España.

 

Alba Llorente Majana

 

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