Sábado, 29 de abr de 2017
Valledupar, Colombia.

Escena de la película

“Es hermoso”, así describe Colton Burpo su experiencia en el cielo, la cual inspiró a su padre Todd a escribir un libro que se convirtió en el primer Best-seller de la lista de libros del New York Times y, luego, en una película que se estrenó este año con el nombre “Heaven is for real” o en español: “El cielo sí existe”.

Para quienes aún no han visto la versión cinematográfica de la visita de Colton al cielo, ésta narra su experiencia en 2003. Cuando tenía tres años de edad, fue operado de urgencia de apendicitis y conoció personalmente a Jesús, vio al arcángel Gabriel, a la virgen María y a una multitud de ángeles que le cantaban. Además, se encontró con su hermanita, a quien nunca conoció porque su madre tuvo un aborto en 1998.

El hilo conductor de la historia es su padre, Todd Burpo, pastor de la Iglesia Crossroads Wesleyan de Imperial City, Nebraska, quien al final de la película despeja la gran incógnita sobre cómo es el rostro de Jesús, cuando su hijo reconoce la imagen en la obra de Akiane Kramarik, pintora autodidacta, poeta, prodigio cuyo arte es inspirado por sus visiones del cielo y su conexión personal con Dios.

Prácticamente esta historia nos deja dos personajes de carne y hueso como Colton y Akiane, quienes en la actualidad llevan un mensaje positivo al mundo: el joven de Nebraska viaja a muchos países para hablar de su experiencia e influenciar positivamente la vida de muchos seres humanos y la artista Kramarik destina un gran porcentaje del dinero generado de las ventas de sus obras de arte, a la caridad.

Ambos comparten una experiencia espiritual similar que nos hacen reflexionar sobre el más allá, nuestra misión en la vida y si el cielo realmente existe, en especial en estos momentos que vivimos sumergidos en tantas crisis que requieren decisiones sensatas, pero que apartan los temas trascendentales de nuestra mente.

No vayamos muy lejos: ¿qué puede ser más importante esta semana que el secuestro del general Rubén Darío Alzate por parte del Frente 34 de las Farc en el Chocó; la amenaza del Estado Islámico; las nuevas imágenes de las fuerzas rusas dentro de Ucrania; las víctimas del Ébola en  Sierra Leona, la crisis del proceso de paz en Colombia; o las consecuencias de la decapitación del americano Peter Kassig?

El espacio para la meditación es escaso, pero no podemos desfallecer en el intento, por eso, desde Asís, Italia, la ciudad natal de San Francisco, el padre Miguel Castellanos saca unos minutos para seguirme la cuerda, él me dice que podemos hablar del cielo, aunque las categorías de tiempo y espacio que son categorías de la física y la matemática no nos ayudan, si lo pensamos así, ese cielo no existe, sería una simple proyección del mundo material que conocemos.

Sin embargo, el sacerdote colombiano explica: “el Cielo, con una gran C, del cual nos habla el Evangelio y nos anuncia Jesúcristo, es la plenitud de la presencia y la vida de Dios. El Cielo es un estado del ser humano, es la plenitud que el ser humano anhela, busca y que sólo encuentra en la presencia de Dios. Plenitud de bondad, de perfección, de felicidad que no se acaba, plenitud del amor que tanto buscamos”.

Para el padre Miguel el Cielo no se puede pensar como un espacio infinito sino como un Estado del Ser plenamente Humano en la presencia de Dios y agrega: “el Cielo lo podemos comenzar a construir desde la tierra a través de la bondad, la justicia, la paz, la igualdad, el amor, la honestidad, el respeto a la vida, y tantos otros valores que ayudan a construir un mundo mejor, un ser humano mejor”.

Y de Asís paso a Montreal- Canadá, donde Martha López, autora del libro Escuchando Ángeles, canalizadora de ángeles, conferencista, terapista, decide hacer un alto en su camino para asegurarme que el Cielo, es el paraíso donde habita nuestro Padre Creador que es Dios, quien es la esencia del amor infinito. Es la casa donde habitan todos los seres de luz, guías espirituales, maestros ascendidos. Padre y Madre, serafines, querubines, dominaciones, virtudes, potestades, principados, arcángeles, ángeles.

Martha redondea su respuesta diciendo: “el espíritu es inmortal, cada vida es una oportunidad de resolver, corrigiendo los errores, evolucionando en nuestro camino hacia la perfección de nuestros espíritus, para regresar al Cielo a la casa de Dios. Cuando terminemos nuestra misión de vida asignada, ése será nuestro premio: ir directo al Cielo“.

Pero otra cosa distinta piensan los ateos como Stephen Hawking, físico teórico, astrofísico, cosmólogo británico, a quien es obvio que no le conmueven historias como la de Colton o Akiane, ni mucho menos comulga con el credo del Padre Miguel o con la necesidad de conectarnos con los ángeles que promueve la doctora López, pues, desde el 2011, descartó la creencia en Dios en una entrevista exclusiva con el periódico The Guardian. El científico más eminente de Gran Bretaña, que fue diagnosticado con la enfermedad de esclerosis lateral amiotrófica a la edad de 21 años dijo que no había nada más allá del momento en que el cerebro parpadea por última vez, por eso sentenció: “La creencia de que el cielo existe o que en el más allá nos espera algo mejor es un cuento de hadas para que la gente no tenga miedo de la muerte”.

Como no se trata de crear la duda metódica en los lectores al mejor estilo de René Descartes, pero sí retomar la esencia de un film de la vida real, vale la pena traer a colación la experiencia del Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, quien ha admitido sentir dudas sobre la existencia de Dios. En una reciente entrevista al diario británico The Independent, Welby declaró que una mañana, mientras daba el paseo matutino con su perro, le preguntó a Dios por qué no intervenía ante las injusticias.

Es obvio que todos los seres humanos al igual que el Arzobispo anglicano nos cuestionamos sobre la existencia del Cielo, de Dios, pero la explicación que da Welby sobre sus propias dudas en cuanto a la fe es que “Dios es fiel, cuando nosotros no lo somos”. Por su parte, el pastor Todd Burpo se limita a dejar un mensaje claro en toda esta historia: “el cielo es esperanza”.

 

Natalia Gnecco

@NataliaGnecco

Natalia Gnecco Blog
Natalia Gnecco

Natalia Gnecco es una periodista y comunicadora social independiente. Ganadora del Premio Literario y Periodístico Cesar Vallejo 2011 (Caracas, Venezuela). Su columna “Natalia Gnecco Blog” contiene su trabajo periodístico producido en Canadá y en Colombia sobre personajes interesantes, temas culturales, sociales y turísticos.

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