Sábado, 24 de feb de 2018
Valledupar, Colombia.

Ahora que nos encontramos adportas de resolver nuestro conflicto interno de más de medio siglo, otros vientos de guerra soplan a nuestro alrededor, sencillamente porque el gobernante de un país históricamente hermano al que siempre hemos visitado como si fuera nuestra propia casa, se le antoja utilizar estrategias absurdas y ridículas para disfrazar el fracaso de su modelo de gobierno y la incapacidad para manejar los recursos de una nación naturalmente rica y próspera.

Nuestra música vallenata desde sus albores encontró en Venezuela un nicho importante de fanáticos, nuestros buenos acordeoneros y músicos, al igual que miles de colombianos fijaban su residencia en el territorio de ese país sin ningún tipo de restricciones y le han cantado a los pueblos venezolanos como si fueran los nuestros, así se observa en la letra de un merengue de Luis Enrique Martínez que lleva el nombre de la población Villa del Rosario, que dice:

Yo estuve enfermo en la villa del rosario
no tenía plata pa la medicina
pero me dijo Felipe Coreano
chico te presto cincuenta bolívar (bis)

A la villa del rosario yo no vuelvo más
por ese mal clima que hay en Perijá (bis)

Para nosotros fue siempre más fácil llevar el vallenato a Venezuela que al interior de nuestro país, por obvias razones, uno fácilmente podría llegar a la conclusión de que la gente del estado de Zulia y lo que antes fue el departamento del Magdalena conformamos alguna vez una nación entre dos estados, compartíamos costumbres, religión, música, lenguaje, dialecto y tantas otras cosas.

El Vallenato siempre ha sido la música preferida de millones de venezolanos, recordemos el desatino de Alfredo Gutiérrez de interpretar el himno nacional con su acordeón y la respuesta de algunas autoridades de ese país; para muchos de nuestros músicos en la época dorada de Venezuela ese era su mercado y su campo de acción y algunos ya famosos decidieron vivir allá, recordemos la época en que el Binomio de Oro grababa en sus trabajos musicales parte de su repertorio para el gusto de los venezolanos, porque en ese país llegó a escucharse y venderse esa música tal vez más que en Colombia, tanto que Israel Romero se fue a vivir a Maracaibo.

La frontera entre Colombia y Venezuela desde el punto de vista de nuestra música no existe, así que será imposible cerrarla, recordemos que el venezolano Víctor Mendoza y el  colombiano Carlos Vidal se dieron a la tarea de componerle a Santa Marta, Barranquilla y Cartagena la insigne canción Tres Perlas que inmortalizó la Billo´s Caracas Boy´s.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz

Vallenateando
Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

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