Lunes, 25 de sep de 2017
Valledupar, Colombia.

Roger Toumson en la FILCA 2015

No hay un pedazo del Caribe que no haya sido escudriñado por Roger Toumson. Desde las Antillas menores -de donde es oriundo- hasta las mayores, todas han pasado por la lente del microscopio que le acompaña en sus estudios del Ser Caribeño.

Ensayista de renombre, ganador del Premio Casa de las Américas en 1984, el profesor en Letras Modernas de Guadalupe (Antillas francesas) habla de su terruño con orgullo, sabiendo que es una joya más dentro de ese precioso collar de islas que conforma el Caribe. Y justamente, debatir sobre el devenir del Caribe es una de las cosas que más le apasiona ya que ahí, en ese pequeño torbellino de islas volcánicas, se concentran todas las problemáticas sociales y humanas que se observan en el mundo.

Invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Cali, a la cual también asistieron otros reconocidos autores del Caribe, el profesor Toumson dio a conocer una nueva faceta. Ante el público ya no estaba el ensayista minucioso que ahonda en las cuestiones del mestizaje, o sobre las fronteras artificiosas de ese denso entramado de islas, sino el poeta que canta a la Antillanidad y a la humanidad en su más amplia expresión.

Muy rápidamente entendimos la motivación detrás de ese cambio de género: la necesidad de explorar la identidad caribeña, pero desde otro lenguaje. Así es cómo la poesía fue consolidándose a lo largo de los años sin entrar en conflicto con sus anteriores quehaceres literarios. En realidad, la poesía es una extensión –y no un punto aparte– de su actividad ensayística.

En los versos de “Paso de la Anegada” (Passage de l´Anégada, 2012), resurgen las mismas problemáticas, el mismo gusto por el detalle, por la historia y la esencia antillana,  pero con una estética que rezuma emoción, ésa que antes terminaba proscrita de los estudios académicos.

Labradas sobre los cinco sentidos del ser humano, las poderosas imágenes del poeta ensalzan el misterio de la creación con una precisión quirúrgica. Y en esas líneas llenas de sabiduría, Roger Toumson expone sus dotes de observador, dosificando el ritmo y midiendo los anhelos de vida de cada elemento de la naturaleza.

“La poesía debe ser la memoria del sufrimiento y convertirlo en una razón para mejorar”, manifiesta el escritor Toumson en plena feria del libro, y en ese momento, aparece la poesía como herramienta didáctica. Una gran memoria del dolor, una gran imagen de la historia y del sentimiento de todo un pueblo.

La poesía de Roger Toumson viene a ejercer un papel de orientador o de instructor. Es comparable a un guía que acompaña el lector en el laberinto complejo de la identidad caribeña, esa identidad negada o confundida por siglos de severo e intransigente colonialismo. “Cada poema es un mapa y en este mapa se ubica el espacio y el tiempo”, expresa el poeta.   

No obstante, esa búsqueda sobre la identidad caribeña va mucho más allá de las metáforas y otras figuras de estilo. La poesía de Roger Toumson se construye sobre preguntas profundas que tienen una relación directa con ensayos previamente escritos, como “La transgresión de los colores”. Son preguntas unidas al devenir de un pueblo, al rumbo que ha cogido y las problemáticas que supone para la colectividad y el individuo.

“La cuestión es: ¿Quiénes somos? ¿Quién soy yo? ¿Y de qué problema hablo?”, comenta Roger Toumson acentuando especialmente sus últimas palabras “¿De qué problema hablo?”. Y en efecto, la idea de que la identidad individual esté directamente vinculada a la identidad colectiva, implica que los temas abordados por un poeta o escritor terminan hablando naturalmente de su identidad y la del grupo en el que se integra.

En la poesía de Roger Toumson, el colonialismo tiene inevitablemente un gran protagonismo y es que, a fecha de hoy, la relación de fuerza ejercida por las metrópolis sobre las colonias sigue observándose en muchos aspectos de la vida cotidiana. Las sociedades que se esparcen por las cálidas aguas del mar Caribe todavía buscan una forma de afirmarse ante el mundo. “En la Historia, los pueblos que fueron dominados tienen mucha dificultad en definirse”, explica Roger Toumson.  

Pese a esa herencia histórica de sufrimiento que conllevan las Antillas, el poeta antillano cree en la realización de toda una región. La música de sus versos sugiere un camino de reconciliación y de comprensión. “Hoy es el momento de decir que todas las diferencias son legítimas”.

  

Johari Gautier Carmona 

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