Sábado, 24 de feb de 2018
Valledupar, Colombia.

Peter Manjarrés, Sergio Rodríguez y Emiliano Zuleta

Si Peter Manjarrés no está hoy comiéndose las uñas, desvelado y sin poder pasar bocado, esto se debe a una simple explicación. “Yo soy una persona muy aterrizada. He sido siempre muy equilibrado. Creo que por eso que me dicen ‘El Caballero’, porque soy muy creyente en Dios y nunca he creído en la fama”. De lo contrario, hubiera tenido que sortear los altos niveles de ansiedad ante la magnitud de lo que hoy está presentando al mundo: Sólo Clásicos Vol.2, que además tiene un apellido grande: ‘Cuatro Décadas’.

Es una producción que se traduce en un homenaje a los sonidos de su infancia, la realización de un sueño añejado durante su vida y un trabajo físico de dos años, suyo y de un extenso equipo de personas apasionadas y talentosas: “Me ingenié, soñé con esto, unaedición limitada, tres CDs, 48 clásicos del vallenato, enuna réplica de un acordeón de 1910, que fue de los primeros que llegaron a esta región, que se llamaba el Magdalena Grande”.

El producto es una gigantesca suma de valores agregados: Emiliano Zuleta Díaz, no sólo como acordeonero invitado, sino como parte activa de la producción, que viene en un estuche de lujo elaborado en aglomerado de madera, en un acabado de laca semi-mate, hecho y decorado a mano, que es una réplica de un acordeón de un teclado, fabricado en el Siglo XlX, el cual está expuesto en la Casa Museo del Acordeón, de Beto Murgas, en Valledupar. Del fuelle del acordeón salen tres CDs y un librillo que incluye textos de investigadores y conocedores de música vallenata Félix Carrillo Hinojosa, Alberto ‘Beto’ Murgas, Marcos Torres y Fredy Gutiérrez, y  un escrito del mismo Peter.

Así mismo, está su fiel compañero y acordeonero, el rey vallenato Sergio Luis Rodríguez aportando su nota reposada, cadenciosa, y participan Alfredo De la Fe con su eterno violín; Poncho Zuleta cantando a dúo una canción de su autoría, la primera que le grabaron cuando él era aún un guacharaquero; José Fernando ‘El Morre’ Romero tocando piano; otros que son leyendas vivientes del folclor vallenato: Augusto Guerra ‘Guerrita’, Rodolfo Castilla, padre e hijo (caja), Virgilio Barrera y Juan Carlos Campillo (guacharaca), Wilson Peña y Luis Fernando Pichón  (congas), Carlos y José Vásquez (guitarras), Hugues Martínez Jr. y ‘Polacho’ Soto (bajo), Carlos y Juan Piña, Fabio y Esteban ‘Chiche’ Ovalle, Julio Morillo, Johnny Cervantes, Jairo Negrete y Erick Escobar (voces), Wilson Gutiérrez (cencerro); así como la dirección del reconocido músico y arreglista Javier Mugno.

Y hay más: la reseña histórica de cada canción y collage de fotografías de diversos momentos de la grabación, que tienen como locación a Villanueva: Casa de José Vicente Lafaurie, construida en 1905, y la de Jorge Bendeck, que data de 1929, con fachada republicana, en la antigua calle del comercio; y Valledupar, donde le hicieron un homenaje a Rafael Escalona, al lado del Chevrolito que compró para ir a Maracaibo a negociar.

Pero aún todo esto no puso a Peter ansioso. “Mi ansiedad es que a la gente le guste esa música, que enriquezca a toda esa gente que tenía sed de escuchar el vallenato tradicional en nosotros los intérpretes de las nuevas generación, que la gente diga a fin salió algo bueno. Esa gente que ama el vallenato clásico, que es crítica, coleccionista, que la llena el vallenato clásico”.

Visto así, podría entonces Peter estar celebrando victorias tempranas, dado que son muchas las consagradas voces del vallenato clásico que han venido escuchándose estos días, refrendando la producción que hoy lanza: “Felicitaciones a Peter por defender nuestro folclor”: Gustavo Gutiérrez Cabello; “Los invito a escuchar Sólo Clásicos con Peter Manjarrés, rescatando el folclor y respaldándolo como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”: Rosendo Romero; “Sólo Clásicos Vol. 2, la verdadera esencia del vallenato”: Alberto ‘Beto’ Murgas; “Los invito a escuchar Sólo Clásicos Vol. 2, con el Caballero Peter Manjarrés, al rescate de nuestra música vallenata”: Hugo Carlos Granados; “Estoy feliz de participar con mi hermano Peter Manjarrez en este trabajo que es clásico; yo pienso que como combina mi violín con un acordeón es algo que es de magia”: Alfredo De la Fe; “…con la seguridad de que una obra, en el caso de las canciones grabadas por los Zuleta, que hoy sean grabaras por el gran Peter, sabemos que se va a repetir un gran éxito en manos de él”: Poncho Zuleta…

‘Sólo Clásicos Vol. II – Cuatro Décadas’ es el segundo capítulo de una edición de clásicos que presentaron Peter Manjarrés con Emilianito Zuleta y Sergio Luis Rodríguez, en 2008, con el que ese mismo año ganaron el premio Grammy Latino y que ha llenado de reconocimientos y buenos momentos a Manjarrés, un odontólogo nacido en Valledupar y criado con arrullos de versos y acordeones, sonidos que decidió replicar en su adultez, aunque su quehacer musical esté más alineado a lo comercial. “Yo nací en Valledupar, escuchando esta música, yo crecí con esto y eso se me facilita más, me fluye por la sangre, no he perdido esta pasión y hace ocho años se me hizo el sueño realidad de grabar un álbum con Emiliano Zuleta, que él acepto una invitación para hacer un álbum de clásicos, que ha sido el más vendido de mi carrera musical, que me dio el primer Grammy, que es el premio que todo artista sueña”.

Clásicos Vol. I había sido un éxito y desde entonces “la gente me felicitaba, pero me estaba pidiendo más clásicos, el mismo mercado lo pedía y a mí me nacía hacerlo, pero quería hacer algo diferente, una edición de lujo, que no se había hecho en el vallenato, ni en la música colombiana y me toma todo por sorpresa porque si tú analizas todo, en diciembre pasado el vallenato recibió de la Unesco la distinción como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad; este año le hacen homenaje a Los Hermanos Zuleta en el Festival de la Leyenda Vallenata; entonces como que todo se fue dando”, reflexiona Peter..

Es menester, en este punto, hacer un viaje a un momento anterior en su vida musical, en el que atendiendo el llamado interno de esa música que es identidad territorial; se juntó con un amigo suyo, José Fernando ‘El Morre’ Romero, tan talentoso como él, y grabaron canciones clásicas con piano en lo que algunos amantes del vallenato denominaron un trabajo sutil y magistral.

“Todo esto que está pasando lo hicimos nosotros antes, pero como un juego, grabamos canciones con piano”, recuerda Peter. “Hace algunos años en Bogotá, cuando estábamos estudiando con mi compadre Peter, se nos vino a la mente la idea de hacer unas canciones con piano, canciones clásicas vallenatas; las grabamos efectivamente y gusto mucho, con la sorpresa que se comercializó tanto que traspasó fronteras; nos llamaron de diferentes partes del mundo a solicitarnos esas canciones; incluso tuvimos que hacer otro CD con las mismas características y de ahí la idea de Peter de hacer Clásicos Vol.I”, evoca ‘El Morre’.

Por eso ha sido tan grata la experiencia para Peter Manjarrés, de hacer este recorrido por clásicos de los años 60, 70, 80 y principios de los 90, con una selección de canciones que ameritó preguntarle ¿Cómo hizo para escoger sólo 48 canciones en un universo tan amplio de clásicos vallenatos?

“Uf… Figúrate… No te imaginas. Te confieso algo: En estos momentos yo escucho una canción y digo: Ay ¿por qué no metí esa? Si fuera por mí, yo hiciera mil clásicos, porque a mí me fascina el clásico, me fluye, pero eso se va dando. No es que yo diga: voy a grabar esta y ya; es un proceso que se va dando; eso tiene que sentirlo uno como cantante. Hay canciones que las escogió Emilianito, otras las seleccioné yo, otras me decía un amigo, pero yo tenía que sentirlas y hubo canciones que también las fui a cantar y no las sentí y las dejé ahí.  Hay canciones que las grabé y dejé un archivo. Yo grabé 60 canciones. Creo que ya es hora que los artistas hagamos como Vicente Fernández, que dejemos archivos en el estudio para un futuro”.

En este orden de ideas, se concluye que definitivamente Peter Manjarrés siente muy bien las canciones de Leandro Díaz. “Mira. Son coincidencias, son cosas que fluyen. Cuando fuimos a ver, le habíamos grabado a Leandro Díaz cinco canciones. Y no fue porque yo dijera: Voy a escoger  tantas. No. Eso se fue dando y mira”, dice emocionado y anuncia enfáticamente que seguirá grabando vallenato clásico porque nace hacerlo y seguiré valorando a todos los que hacen música vallenata.

Lo inspiran experiencias que tiene a diario, como “cuando un joven de 15 años me escribe en Instagram, en Twitter o me llama y me dice: Esto era lo que yo quería o felicita a todos los que grabaron aquí. Eso me llena porque definitivamente ese es mi objetivo, llegar a esas personas”. Y ese es su mensaje: “Que valoren esto que estoy haciendo, que lo hago con todo el amor y la pasión que me caracteriza por nuestra música vallenata. Que lo compren original. Es un trabajo que se llevó mucho tiempo y en la parte económica fue muy costoso, que siempre recuerden a Peter Manjarrés como un cantante de música vallenata que luchó por el folclor y por sus raíces”.

Y amplía el objetivo: “Que las nuevas generaciones se den cuenta, no Peter manjares, sino todos, que rescatemos la música, la esencia, preservemos las raíces, que es lo que realmente dice la Unesco; cuando le da la distinción al vallenato, está enviando un mensaje a todos nosotros, que preservemos nuestras raíces de nuestro folclor”.

El primero de diciembre de 2015, la Unesco incluyó a la música vallenata tradicional del Magdalena Grande en la Lista de Patrimonio Cultural Inmaterial en necesidad de salvaguardia Urgente. Frente a esta “necesidad de salvaguardia urgente”, surgió otra pregunta para Manjarrés: ¿Qué tanto siente Peter que está aportando al riesgo del que advierte la Unesco, con otras canciones que graba, como por ejemplo ‘Te empeliculaste’?

“Bueno, sí, uno a veces se deja llevar por el comercio, tengo que aceptarlo. Obviamente por muchas razones, porque eso es lo que colocan las emisoras, lo que le gusta a la juventud; de pronto la juventud de ahora no vivió lo que vivimos nosotros. Por eso hago Solo Clásicos, para rescatar todo eso que se ha perdido y llevarle ese mensaje a las nuevas generaciones. Un niño de diez años no tiene culpa de no conocer a un Alejo Durán, a un Juancho Rois, a un Rafael Orozco; entonces ellos en uno se van a dar cuenta porque siguen más de pronto a un cantante nuevo que a aquellos que ya no existen. Te pongo un ejemplo: Cuando grabé Obsesión, ya era un éxito, pero mi versión las nuevas generaciones se la aprendieron. Yo aquí no vengo a reemplazar esas versiones, yo vengo es a homenajear y con todo respeto, hacerles unas nuevas versiones, respetando las melodías, los arreglos”.

Demasiados indicadores que pregonan que el vallenato auténtico gusta, independiente de si es un adulto de más de cincuenta años o un joven de 15 como el que el del mensaje a Peter; un vallenato que ha sido descrito como crónicas cantadas, que narran el territorio, a sus gentes, su sentir y su actuar; características estas que están ausentes del mayor porcentaje de música que están produciendo actuales generaciones, a las que también se hecho referencia como ‘Deudores de su territorio’, porque no lo han contado en sus cantos.

“El vallenato tradicional no pasa de moda”, asegura Peter y añade que “todo evoluciona y nosotros sí grabamos vallenato: Peter, Silvestre, Jorge Celedón sí grabamos vallenato, el problema es que no lo ponen en la emisora; todo es comercial. Entonces a veces muchas personas, como sólo escuchan emisora y no compran el CD, dicen que nosotros no grabamos vallenatos. Lo que pasa es que terminamos cayendo en lo comercial porque es lo que difunden las emisoras, caemos en el círculo vicioso ése; eso es lo que ponen, entonces terminamos grabando eso”.

En este contexto, Sergio Luis Rodríguez ha dicho que “siempre hemos tratado de conservar las raíces, grabando este tipo de álbumes, mandamos un mensaje que a pesar de que todo evoluciona en el mundo, nosotros tratamos de rescatar la música vallenata, sus raíces, para que los niños que viene creciendo no dejen de escuchar y vean en figuras jóvenes como nosotros ese rescate”.

En su cotidianidad, lo que ha visto Peter Manjarrés es que “en las rumbas ponen el vallenato contemporáneo, ponen ‘Te empeliculaste’, ‘Materialista’, otros, pero después de una de la mañana, terminan poniendo vallenato clásico. Todas las parrandas terminan poniendo vallenato clásico y todos lo cantan”, entonces hace un llamado extendido a “los directores de emisoras: que coloquen ‘Sólo Clásicos’, porque sí grabamos vallenato. No es que compren el CD y lo escuchen los amantes del vallenato clásico, sino que también difundan esta música que es poesía, que para mí es la más hermosa y la que nunca pasa de moda”, y hace la salvedad de que se refiere sobre todo a emisoras de otras ciudades, “no las emisoras de aquí de Valledupar, porque ponen mucho clásico, no me quejo del valle, pero en otras ciudades sí”.

Se mantiene en el llamado a las estaciones radiales a cumplir su papel de difundir el vallenato que cuenta y canta el territorio, que construye identidades; a sus colegas contemporáneos que graben vallenato clásico, de contenido, y a los compositores que sigan componiendo, porque: “nosotros los artistas tenemos que grabar clásicos, poner de nuestra parte y los compositores también. A veces ellos nos echan la culpa, que nosotros no les queremos grabar; sí les queremos grabar, pero si ellos no componen como antes... A mí me encantaría grabarle a un Gustavo Gutiérrez; que el un festival dijo que no volvía a componer. Yo le dije maestro componga. Ahora le grabé ‘Cómo pudo terminar’, una canción hermosa. A mí me encantaría grabarle a un Rosendo Romero, Gustavo Gutiérrez; lo he hecho con Marciano Martínez, que es el ejemplo más claro: Mar del olvido fue un éxito a nivel nacional, pero éxito en el público porque en las emisoras no me lo pusieron. Entonces no digan que no grabamos vallenato y voy a aprovechar ahora que grabamos Sólo Clásicos, porque mi próximo cd, el 80% va a ser vallenato tradicional. ¡Me la voy a jugar!”

Es su aporte a la salvaguardia el producto que presenta hoy al público, una pieza histórica, didáctica, de colección, que tiene voz propia, que se convierte en una herramienta de conocimiento y enriquecimiento del acervo cultural de la región. “Es un disco que soñé y hoy se hizo realidad, gracias a Dios. Para mí es mi mejor álbum”.

 

María Ruth Mosquera

@Sherowiya 

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