Sábado, 29 de abr de 2017
Valledupar, Colombia.

Mujer campesina / Foto: Ministerio de Agricultura

Según Magdala Velázquez Toro, “la situación, económica y política de la mujer en Colombia ha estado marcada por múltiples factores estrechamente vinculados a su condición sexual. La opresión y discriminación de la mujer es un hecho histórico que traspasa  todas las clases sociales”1.

Los censos de 1938, 1951, 1961 y 1974 incluyeron dentro de la población económicamente inactiva al ama de casa (aún hoy en pleno siglo XXI así lo consideran),  olvidando abruptamente el gran aporte de la mujer en la casa o el hogar.

Y de la misma forma que han ocurrido estos olvidos históricos, también se ha menospreciado el trabajo de la mujer campesina; estas mujeres que han sido el soporte vital de sus maridos, que a más de ayudarles en la crianza de los hijos deben recurrir a la atención de la huerta, labores agrícolas y mantenimiento de animales domésticos.

La mujer del campo es quizás, sin ofender, la más sufrida, ya que por las consecuencias de las guerras intestinas generadas en nuestro país le ha tocado en muchos casos ser madre, padre y hermana de sus hijos, de vecinos y huérfanos.

La mujer campesina es la que siempre ha estado presente en el devenir ciego de una sociedad que castiga la ignorancia intelectual de ciertas mujeres del campo; pero no tiene en cuenta su incalculable conocimiento en la prosperidad agraria de un Estado que aparenta olvidar la importancia de supervivencia que nos guarda el campo.

El mismo que dentro de sus entrañas tiene un complemento primordial como lo es, esa mujer de manos curtidas encallecidas por el arduo trabajo, legado como signo de pujanza de nuestros antepasados aborigen, matriarcal y negro.

La mujer campesina es el pasado, el presente y el futuro, porque el producto del campo es parte fundamental en la seguridad Nacional de un país.

 

Luis Alcides Aguilar Pérez

 

Referencia:

[1] Quórum, mujeres al día, página 24.

Buscando
Luis Alcides Aguilar Pérez

Luis Alcides Aguilar Pérez (Chiriguaná- Cesar). Lic. En Ciencias Sociales de la Universidad del Magdalena. Docente de secundaria. Fiel enamorado del arte de escribir. Publicaciones: La Múcura de Parménides – Compendio de cuentos, poesías y reflexiones, Sueños de libertad – Cuentos, poemas y diez reflexiones.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Editorial: El Hay Festival en la costa Caribe
Editorial: El Hay Festival en la costa Caribe
  Con el tiempo, el Hay Festival se ha convertido en una cita imprescindible de la...
El deber de no botar
El deber de no botar
La mayoría de los ciudadanos somos unos reclamadores permanentes de derechos. Cuando...
Las pensiones y su problemática
Las pensiones y su problemática
La pensión es una prestación económica que se otorga como resultado al esfuerzo de...
Nochebuena emborrachao´
Nochebuena emborrachao´
Es mi costumbre pasar la navidad en mi casa del pueblo con mis padres, mis hijos,...
El 9 de marzo se acaba el carnaval
El 9 de marzo se acaba el carnaval
Después de más de cuatros meses de comparsas, desfiles, fandangos, guacherna, lectura...
.::Homenaje al Festival vallenato::.
.::Orígenes del Festival Vallenato::.