Lunes, 24 de abr de 2017
Valledupar, Colombia.

Jorge Luis Orozco en la feria cercana al seguro social en Valledupar

Un reinado indestronable es lo que ha observado Jorge Luis Orozco Rivera durante los 15 años que lleva vendiendo sombreros en el festival vallenato. Una dominación insuperable por parte del producto más codiciado del estante artesanal colombiano, el sombrero vueltiao.

El de 21 vueltas es el más pedido, el que más se vende en ésta y en la mayoría de las ferias y fiestas nacionales donde ha asistido este corozalero en los últimos años. Han sido tantas que ya perdió la cuenta: feria de Manizales, la de Cali, la de Las Flores en Medellín, la de Ocaña, Sincelejo, la de la Paletilla en Becerril y hasta las fiestas de los llanos orientales; gracias a su oficio ha atravesado el país de norte a sur y de oriente a occidente desde que tenía 17 años de edad.

La demanda del sombrero se deriva del valor representativo que tiene en el país y ante el mundo. Aunque tiene su origen en la etnia Zenú, ubicada a lo largo y ancho de Tuchin en Córdoba, ha sido adoptado por toda la Costa Caribe; por eso, más allá de ser una prenda de vestir o un artículo de protección contra las inclemencias del sol y del agua, representa la alegría de ser costeño, de ser colombiano.

En Valledupar, la llegada de las artesanías indica el inicio del festival vallenato. Ellas le otorgan un valor agregado a la fiesta de los acordeones y le suman a los miles de millones que se mueven antes, durante y posterior a su realización. Cientos de artesanos regresan cada año porque la consideran la mejor plaza de todo el país para comercializar lo mejor de las tradiciones y costumbres de los distintos pueblos de Colombia. El atractivo del festival hace que en su mayoría se vayan satisfechos por las ventas logradas.

Este año, el ‘puesto’ de Jorge, está ubicado al lado del seguro social, justo frente a la glorieta de ‘La María Mulata’. Ahí tiene dos locales que ha adecuado para que valduparenses y turistas lleguen a adquirir la variedad de ponchos, mochilas y sombreros que ofrece, que no son solo los sabaneros, también se encuentran los paisas, los aguadeños y el sandoneño; este último fabricado en Sandoná al occidente de Nariño, donde sus fabricantes luchan para que sea declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

Los hay para todos los gustos y todos los bolsillos, desde 11 mil hasta 250 mil pesos que es el precio del sombrero sabanero de 21 vueltas, el original. “Hay personas que les gusta ponerles su toque personal y les mandan a poner el nombre”, manifiesta Jorge. “Depende de cómo lo quiera el cliente porque él es el que manda”.

Aunque ser artesano no fue lo que soñó ser en la vida, le tocó hacerlo pero le cogió el gusto por la belleza que ofrece y porque ha sido el oficio que le ha dado para sostener a sus cuatro hijos; a quienes poco ve porque le toca estar literalmente de ‘fiesta en fiesta’ para poder ofrecerles lo mejor.

Desde su punto de vista como artesano, la evolución del festival vallenato ha sido destacada porque llega mucho turista y a ellos les gusta comprar sombreros. Por eso siempre Valledupar es una cita obligada para él y otros artesanos dentro de la agenda de trabajo desde que inicia el año.

De los 35 millones de pesos que invierte Jorge Luis en mercancía para vender en un mes en Valledupar, poco queda exhibido, la venta es buena, “Valledupar es Valledupar, donde se pare”, dice cuando se le indaga sobre tema. El festival vallenato siempre ha llenado sus expectativas y espera que este año no sea la excepción.

De la música vallenata, escucha todo lo clásico pero prefiere a Diomedes Díaz y asegura que en la versión donde el festival le rindió homenaje al ‘Cacique de la Junta’ las ventas fueron excelentes porque la cantidad de turistas de los años anteriores, se duplicó y por ende, las ventas. Además de su música, del tributo este año a ‘Poncho’ y a Emiliano, los Hermanos Zuleta lo que más le gusta es que se lo van a hacer en vida porque después de muertos, ya pa’ qué?

Jorge Luis Espera que en algún momento, así como ellos le aportan a las cifras del festival vallenato, la Alcaldía municipal o la misma Fundación Festival de la Leyenda Vallenata algún día les lleve un conjunto típico vallenato para que anime las ferias artesanales en retribución a tantos años de acompañamiento. Asimismo confía en volver el año próximo con el ‘Rey’ de los sombreros a la versión ‘Rey de Reyes’ donde dice ‘es el año que la saca del estadio’.  

 

Samny Sarabia 

 

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