Viernes, 23 de jun de 2017
Valledupar, Colombia.

Animales fantásticos y dónde encontrarlos' es una criatura nueva y original en el mundo cinematográfico infantil. La decisión de inspirarse en Harry Potter y trasladar gran parte de la narración hacia un nuevo entorno temporal (los años 20) y espacial (Estados Unidos) puede resultar desconcertante, pero poco a poco va revelando su razón de ser.

Rowling, guionista debutante, y el cineasta David Yates nos colocan en una realidad no muy diferente a la nuestra: al borde del salto tecnológico, torturada por un trauma bélico aún reciente y asaltada por fuerzas oscuras que amenazan con asfixiar su potencial para la maravilla. Esas fuerzas son el prejuicio, el odio al diferente, el fanatismo y la intolerancia.

El contexto de la película sorprende por su complejidad y oscuridad. Se percibe el peligro real de un periodo (de entreguerras) donde dos superpotencias (como el mundo mágico y el muggle) buscan excusa para volver a despedazarse entre sí.

Rowling y Yates han decidido acompañar a su público potencial, aquellos espectadores infantiles de principios de los 2000 que, hoy en día, ya se han convertido en veinteañeros con un lugar especial en su corazón para la fantasía.

La historia es la siguiente: Newt Scamander (Eddie Redmayne) llega desde Reino Unido a la ciudad de Nueva York, inmersa en una ola de destrucción que tiene a la población acongojada. Algo, nadie sabe qué, está provocando el caos, destruyendo los edificios de la ciudad y manteniendo en vilo a las autoridades, tanto mágicas como 'muggles'.

Por un lado, las altas instancias de la comunidad mágica sospechan que Gellert Grindelwald (un Johnny Depp renovado en busca de nueva franquicia) puede estar detrás del caos terrorista. Por el otro, cada vez son más los 'muggles' que recelan de la gente mágica, dirigidos por los Segundos Salemitas, una secta fundamentalista que incita al odio contra los magos y las brujas, a los que culpa de todos los males. 'Para una América sin brujería, necesitamos un segundo Salem', rezan sus panfletos.

El resultado final es imaginativo, singular y lleno de recovecos estimulantes —la idea detrás del villano de la función es muy provocadora— y uno tiende a perdonar todos los titubeos de arranque. El logro de 'Animales fantásticos' es apreciable: nace de una de las franquicias más explotadas del nuevo siglo y aún así consigue renovar el contexto. Recomendable para adolescentes y fans de la saga.

 

Alberto Campos 

 

Cinescrúpulos
Alberto Campos

Alberto Campos, Valledupar (1976). Sociólogo y Abogado de la Universidad Popular del Cesar. En Cinescrúpulos expone su faceta de crítico y amante del Cine, pero con total independencia. Su fin es alabar las buenas películas y señalar las malas producciones.

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