Sábado, 25 de mar de 2017
Valledupar, Colombia.

 

El vallenato es una ritmo musical que, social e históricamente, ha sido asignado a roles masculinos, lo cual, ha exigido a las valientes mujeres que lo interpretan el mayor de los esfuerzos y la más contundente perseverancia.

Es de aclarar que la intención de las mujeres en el vallenato no es que le regalen los espacios, sino que se desarraiguen paradigmas patriarcales no sirvan de obstáculo, para que el Son, el Paseo, la Puya y el Merengue se puedan escuchar en las voces armoniosas de mujeres y en la exquisita interpretación femenina del acordeón, la guitarra, la guacharaca o la caja. Por eso, siempre será pertinente realizar un Foro concierto que integre mujeres que tejen nueva sociedad desde el vallenato.

El vallenato tiene un género: la igualdad

El vallenato no es macho ni hembra, es una herramienta para el tejido social, para mitigar diferencias, generar hermandades, conquistar y conectar el pasado con el presente y futuro, mediante historias que surgen de vivencias que involucran de manera expedita el sentir de los y las poetas que crean las mejores canciones que estremecen nuestra alma al son de acordeones y guitarras.

De esta manera, el vallenato no es una pelea de gallera donde gana el gallo más dominante; sino que es el arte reparador ante el dolor, la inspiración ante la tristeza y la paz ante la guerra; y la mujer es una gran embajadora de esta misión, con su femineidad, inteligencia y carácter.

Algunas mujeres en el Vallenato:aporte a la salvaguarda

Una de esas grandes mujeres, es la maestra Rita Fernández quien estará en Riohacha el próximo 9 de Marzo en Riohacha, en el Foro-concierto organizado por la asociación Evas&Adanes, y es mentora de procesos de inclusión de la mujer en el vallenato, con la altura y exquisitez propia de una heredera de la música, una poeta innata, que se atrevió a dejar su huella incluso en momentos donde la apertura para las mujeres no era un tema tan visibilizado como en la actualidad. Es la compositora del himno de Valledupar, la creadora de la primera agrupación vallenata llamada “las universitarias” y autora de muchas canciones que el mundo recuerda en la voz de hombres como Rafael Orozco.

Asimismo, estarán Eliana Gnecco, Diana Gonzalez, Maria Jose Ospino, Luana y Pamela Daza, ellas son mujeres que cantan y componen vallenatos e interpretan el acordeón, y estarán en el foro entregando un mensaje que rompe con paradigmas, como considerar que la música vallenata es exclusiva para hombres y/o machista; de esta manera, dicho foro desarrolla un proceso pedagógico y transformador, que consolida la música como una herramienta de tejido social, igualdad y equidad.

Imaginarios sociales que influyen en la música vallenata

Baeza, M (2011) refiere que “los imaginarios sociales son homologadores de todas las maneras de pensar, de todas las prácticas de la sociedad”. Dicho de otra manera, son los imaginarios sociales los que constituyen el sustrato del sentido común presente en una sociedad.

Es así como el cambio de mentalidad colectiva depende de la actitud individual de quienes conforman una colectividad. El cambio en los imaginarios implica una transformación en el lenguaje y en todo lo que respecta a los simbolismos de igualdad, equidad y dignidad humana.

En este sentido, paradigmas como: El vallenato es para hombres y  “las mujeres son para el hogar” dificultan avanzar en el largo camino para lograr la igualdad y equidad, es decir, que las tarimas de festivales, los estudios de grabación y los conciertos cuenten con la presencia de las mujeres.

Se hace necesario reflexionar en los roles femeninos en el vallenato, no con ellas a distancia sino incluidas. Sería especial escuchar más composiciones de mujeres, recuperar la poesía en las letras y que no sea solo un camino al insulto, la provocación y la denigración de la imagen de la mujer, que lastimosamente en letras de canciones más comerciales que realmente “vallenatas” son comparadas con animales o descritas como objeto sexual.

Es hora de reorientar la música vallenata a su gran misión, a los amores que ha unido, a las reconciliaciones que ha generado, las amistades que estrecha y las integraciones sociales que ameniza, como muestra de que es un lenguaje del amor que teje sentimientos de manera ilimitada y la mujer tiene mucho por aportar en esta apuesta, para ello son necesarios hombres dispuestos ser aliados de ese hermoso proceso.

 

Fabrina Acosta Contreras

@FACostaC 

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