Sábado, 19 de ago de 2017
Valledupar, Colombia.

 

La Cartagena Federal es la de verdad, la de los cartageneros. Y esto lo digo (como también lo dicen Sebastián, Pedro y toda la casa CTGF) no porque la otra, la de los turistas (sobre todo cachacos y extranjeros) no sea verdadera también, sino que es una verdad ajena, prestada, extraña, artificial, inventada por otros e impuesta a ellos y a los mismos cartageneros, impostada. Un espejismo.

La Cartagena Federal es la que se busca a sí misma y se encuentra fuera de la postal de las murallas del centro histórico o en sus adentros para hacer vueltas, colas insoportables y caminatas azarosas bajo un sol muy hijueputa en medio de las callejuelas estrechas de nombres inverosímiles. Es la que no se acomoda al cliché expandido y sustentado por los medios de comunicación que le han reducido a un idílico paraíso caribeño aunque a veces cuenten algunas de sus realidades dolorosas y vergonzantes que la acompañan desde hace ya casi 500 años sin esperanza de redención pronta y efectiva.

Cartagena Federal es un proyecto de narrativa, de visión y de reflexión sobre la ciudad en la que les tocó en suerte nacer a los primos Pedro Espinosa y Sebastián Duque, hace poco más de veinte años. Cineasta el uno, periodista el otro. Quienes tuvieron la necesidad de contar y contarse su ciudad en la lejana y fría Bogotá donde la vida los puso a estudiar y a encontrar formas de verse y sentirse cartageneros fuera del estereotipo.

El proyecto inició como un podcast que aspiraba a ser escuchado por un centenar de personas, a lo sumo dos, y que hoy día ha pasado a otros formatos donde también se dan cita múltiples voces que en su coro o contrapunteo, ahora en video, cuentan desde cualquier rincón de  la ciudad, (con epicentro en el mercado de Bazurto) ese pedazo de mar y tierra donde algunas cosas son únicas y la mayoría de algo más de un millón de personas sobreviven entre la invisibilización y segregación social, la estigmatización de sus costumbres y la falta de oportunidades de acceso a verdadero bienestar. Vainas que se traducen entre otras cosas en un caos vehicular muchas veces insoportable, el rebusque que tantas veces se convierte en tumbe al turista (y al paisano) despistado, la desigualdad descarada que tantas veces han tapado a los otros y que en la vía perimetral, allí no más en el jopo del aeropuerto, marca el inicio/fin del cinturón de miseria más largo del país con toda su mierda, su basura, sus hediondeces y múltiples formas de violencia y de conflictos desconocidos para quienes sólo la ven desde lo fashion, silenciados de manera ruin, sistemática y cruel.  

Es un proyecto de periferia (desde y para la periferia) que estrenó su programa de manera oficial el pasado 20 de Julio y que tendrá episodios semanales, pero que inició en realidad el 11 de Noviembre de 2016, con promoción que ha venido dejando de ser poca, la sola ambición de contar historias de manera independiente y con la total libertad de contar lo que les dé la gana y como se les venga en gana: desde el único Sayayin que no revivió hasta el día que llovieron peñones, recorriendo los sitios referentes para los cartageneros en procura de contar sus cuentos y resignificar en el proceso esos espacios existenciales que nunca han contado para los flashes y las lentes de las películas ni para las páginas de las novelas sin renegar, claro, del centro histórico o las playas, que también tienen su cabida en estos relatos, pero desde otra óptica, desde la cotidianidad del sparring (cobrador de pasajes de bus), del pelao que juega descalzo en la calle al bate de tapita, del mototaxista y el peluquero de barrio, del picotero, el celador nocturno y su pitico inquietante, la vende-frito, la chancera y el champe. Del que se tiene que mamar hora y media en la buseta de Ternera para llegar al centro desde un barrio con calles polvorientas donde no hay alcantarillado, el flujo de la energía eléctrica es inconstante e inestable, los pandilleros salen a darse en la jeta cuando llueve, no se come pescado todos los días e incluso hay vecinos que no conocen el mar. Esta es la Cartagena Federal.

La de los cuarenta y un grados a la sombra, que pronto empezará a llegarle a sus cartageneros vía Radio Uno, en cápsulas de tres minutos, tres veces cada mañana, para brindarles una alternativa de encuentro, identidad y reafirmación.

Un acto simple y cotidiano como tomarse una Kola Roman en el pretil de la casa escuchando champeta o contando (inventando) un cuento…  

 

Luis Carlos Ramírez Lascarro

@luiskramirezl 

A tres tabacos
Luis Carlos Ramirez Lascarro

Luis Carlos Ramírez Lascarro nació el 29 de junio de 1984 en la población de Guamal, Magdalena, Colombia. Es técnico en Telecomunicaciones y tecnólogo en Electrónica. Estudia actualmente Ingeniería de Telecomunicaciones y trabaja para una empresa nacional de distribución de energía eléctrica. Finalista de la cuarta versión del concurso Tulio Bayer, Poesía Social sin Banderas, 2005, en cuya antología fue incluido con el poema: Anuncio. Finalista también del Concurso Internacional de Micro ficción “Garzón Céspedes” 2007. Su texto El Hombre, fue incluido en el libro “Polen para fecundar manantiales” de la colección Gaviotas de Azogue de la CIINOE, antología de los finalistas y ganadores de dicho concurso, editado en 2008. El poema Monólogo viendo a los ojos a un sin vergüenza, fue incluido en la antología “Con otra voz”, editado por Latin Heritage Foundation. Esta misma editorial incluyó sus escritos: Niche, Piropo y Oda al porro en la antología “Poemas Inolvidables”, de autores de diversos lugares a nivel mundial. Ambas ediciones del 2011. Incluido en la antología Tocando el viento del Taller Relata de creación literaria: La poesía es un viaje, 2012, con los poemas: Confidencia y guamal y con el texto de reflexión sobre poesía: Aproximación poética. Invitado a la séptima edición del Festival Internacional de Poesía: Luna de Locos de Pereira (2013) e incluido en la Antología nacional de Relata, 2013, con el poema: Amanecer.

Es autor del libro, publicado de manera independiente: El Guamalero: Textos de un Robavion y de los libros aún inéditos: Confidencia y Libro de sueños.

[Leer columna]

Artículos relacionados

El recuerdo de Antonio José Caballero y sus lecciones de periodismo
El recuerdo de Antonio José Caballero y sus lecciones de periodismo
El fallecimiento del maestro de periodistas Antonio José Caballero, uno de los más...
El buen periodismo: ¿Cómo debe ser?
El buen periodismo: ¿Cómo debe ser?
Un estudiante de periodismo de la Universidad de Pamplona tuvo la generosidad de...
Definiendo al Periodismo Cultural
Definiendo al Periodismo Cultural
  Intentar dar una definición correcta de periodismo cultural se vuelve tan...
Los millennials: el nuevo desafío periodístico
Los millennials: el nuevo desafío periodístico
  ¿Cómo informar y educar a los millennials y centennials desde los medios de...
La cultura, un panorama que nos hace mucho bien
La cultura, un panorama que nos hace mucho bien
  Durante muchos años trabajé en medios de comunicación, estaciones radiales y...
.::Totó la Momposina - Documental "El Asunto"::.
.::La historia de Luis Caballero: pintor destacado del arte colombiano.::.