Domingo, 24 de sep de 2017
Valledupar, Colombia.

Intérpretes de la danza Santa y Sucia / Foto: Davinson Troconis Castañez

 

Antes de la conquista, los aborígenes o indios tenían sus danzas para exaltar sus creencias y sus significados ancestrales. Se cuenta que las danzas practicadas por los indios se caracterizan porque se realizan en grupos para contar una historia o un hecho vivencial; como los matrimonios, antes de las cosechas o para recogerlas, la caza, la pesca o prepararse para la guerra.

Hoy se conoce que las danzas colombianas están influenciadas por los ritmos africanos, acompañados por tambores y otras percusiones, vestidos con grandes coloridos y movimientos cadenciosos. Después de la conquista los españoles dejaron notar sus danzas elegantes de salón en parejas, danzas cuyos movimientos por lo general se realizaban de manera horizontal y de forma acartonada.

A pesar de todo tuvo gran influencia en nuestro sentir cultural el aporte negro, el negro que por su condición étnica sus cuerpos se convierten en auténticos medios de expresión al danzar; es así que en las regiones costeras de Colombia, se destacan las danzas al aire libre con gran expresión de todo el cuerpo de acuerdo a los ritmos. En Colombia aún se conservan danzas de origen africano, como El Mapalé, El Congo y El Currulao.

Según el profesor Edgar Rey Sinning: “En Chiriguaná (Cesar) son muy tradicionales las danzas de Los Negros Colombianos y la de Santa y Sucia, en las cuales se expresa todo el contexto laboral en el que se desenvolvían los negros esclavos en esa subregión de la Costa Caribe. Santa y Sucia es la danza más representativa de las carnestolendas en esa población. Es una danza-teatro de profunda significación para los hombres negros, ya que los treinta minutos aproximados que dura la danza es un tiempo de éxtasis, de embriaguez estática en la que nos transportamos a un universo mágico de horizontes indescifrables, en el cual se revelan las condiciones reales de un mundo social afortunadamente desaparecido, como el de la esclavitud; en ella se muestra el conflicto de autoridad y la religiosidad.... Es la danza que permite la mayor supervivencia de una tradición folclórica de teatro callejero. Los participantes parecen poseídos por una gran efervescencia.”

Se dice que ambas danzas (Los Negros “Colombianos” –Cubanos- y La Santa y Sucia) son realizadas con características similares a las del Son de Negro, con movimientos similares, pintura de los cuerpos, acento marcado en las relaciones y otros elementos de identificación con la cultura negra. También es muy significativo resaltar la danza Cumaná: una representación de unas festividades de años anteriores.

En el escrito de Rey Sinning, se habla de la danza Los Negros Colombianos; pero según consultas y aclaraciones, el verdadero nombre es “Los Negros Cubanos”. Con respecto al cambio del nombre, Álvaro Vega, gestor cultural, investigador y coreógrafo, natural de Chiriguaná, dice: “Esta danza la rescata en Chiriguaná Milciades Castañez en 1982 a través de un señor de apellido Paneso, de Curumaní y sin ánimo en crear un conflicto de derechos de autor, más bien con la honestidad de adaptarla a nuestra región, pues se le cambió el nombre de Negros Cubanos a Negros Colombianos, igualmente se le cambió algunos estribillos o el sentido original de algunos nombres de ciudades de Cuba por otros nombres de ciudades o pueblos de Colombia; por ejemplo por decir “Oooh pa’ la Habana me voy a la siembra e la caña; pa’ la Cauca me voy a sembra el algodón; entonces nosotros decíamos, pa’ Codazzi me voy a la siembra e la caña, pa’ El Paso me voy a sembra el algodon”; pa’ San Roque me voy a la siembra e cacao”.

Mario de la Mar, coreógrafo de Maicao, Guajira, ha llevado al exterior esta danza con el nombre de Negros Colombianos. Lo que le ha dado un realce significativo a la danza, al igual que una importancia cultural a Chiriguaná en el aspecto de las danzas.

Entonces, el caso del cambio del nombre original de la danza, quizás se ha desvirtuado, porque al buscar la información con respecto a la importancia de la danza en el contexto cultural de Chiriguaná, una fuente de información secundaria entrega una versión que no coincide con la realidad de lo que aquí contamos anteriormente sobre lo que ocurrió con el cambio del nombre.

Continuando la charla con Álvaro Vega sobre la actividad danzaría en el municipio, comenta: “Dentro de las danzas tradicionales de Chiriguaná recuerdo los Indios brincones, Los Negros de Santa y Sucia, Los Negros Cubanos, Las Kukambas, La Cumaná, Las Pilanderas, La Caza de la Tigra, Los Golero, Los Indios sobones, La danza de las panochas (actual), danza que ha tomado forma gracias al Maestro Miguel Angulo, natural del corregimiento de Rincón Hondo. Si preguntamos: ¿cuál es la danza propia de Chiriguaná o de la región? pues particularmente yo diría que es la danza los Indios brincones e Indios sobones, ya que desde hace mucho tiempo se bailan en Chiriguaná y además tiene relación con los aborígenes que en otrora vivieron por estas tierras como son los indios Chimilas. Otras danzas que también podríamos considerar como propias son La Cumaná; en síntesis la Cumaná es una tambora o baile cantao, la Cumaná es una representación de unas festividades de años anteriores, que consistía en llevarle una fiesta de tambora a la persona que cumplía años; y en la actualidad la danza de las Panochas”.

La Santa y Sucia, como danza y saber, llegó a Mompox a través del río Magdalena y luego llega a Chiriguaná a mediados del siglo XIX, 1882, mucho tiempo después y conservándose la tradición, el señor Esteban García, la acogió desarrollándose el ánimo por bailarla; de igual manera ocurrió con los Negros Cubanos. A pesar de todo, digo que la Santa y Sucia hace parte de la identidad cultural de Chiriguaná.

Todas esas danzas e incluso danzas del Pacifico –explica Álvaro Vega- fueron bailadas por el grupo “Estampas Chiriguaneras” del cual hice parte, siendo su director en ese entonces Milciades Castañez.

El docente y especialista Miguel Martínez, bailador de danzas y muy reconocido en ese arte por la jocosidad y estilo muy característico al danzar, dice sobre “La Santa y Sucia Milagrosa”, lo siguiente: “Un grupo de jóvenes amantes del arte dancístico entre los que se cuentan: Víctor Julio Pérez, Naime García, Luis Barboza, William Torres, Alberto Flórez, Hernán Martínez, Fabio Pérez, Álvaro Pallares, mi persona y otros que ahorita no recuerdo; para el año 1972 bailamos esta danza, su director era don José María Díaz, (Chema Díaz). Pero antes de nosotros bailarla, existieron otras generaciones que ya la habían organizado y bailado”.

Con respecto al origen de esta danza Miguel Martínez explica que no tiene información relevante. “Las  personas adultas como mi papá,  nunca nos informaron sobre la historia o signo de la danza. En ese momento, o en esa generación, la danza se bailaba con un solo tambor, que en su momento lo tocaba el señor Teobaldo Flórez. En adelante se le fue agregando otros instrumentos musicales; cuando la bailamos nosotros, otra generación, es decir, desde 1972. En ese momento algunos danzantes le imponíamos más dramatismo, y eso pues entusiasmaba a los demás danzantes y observadores. Recuerdo también la danza de Las pilanderas, esta era bailada por  hombres vestidos de mujer, salían a las once de la noche y comenzaban a bailarla de manera circular, te estoy hablando, según informaciones desde 1965”.

Le esencia étnica, es decir, el aporte autóctono de nuestros aborígenes, además de la etnia negra y al  hecho de que Chiriguaná fuese un paso obligado al interior del país y un lugar en donde se festeja el carnaval hace que la efervescencia y el gusto por las danzas de negros e indios tomen fuerzas haciéndose grande al encontrar personas amantes de las tradiciones que les encantaba bailarlas a manera de disfrute, ya sea en medio de una parranda.

Alcides Ríos Paba, gestor cultural de Chiriguaná, y quien ha mantenido viva la tradición de la danza Los Indios brincones cuenta sobre esta danza: “La danza de los Indios brincones, así la conozco desde que la empecé a bailar, desde hace cuarenta años, inicié a bailarla a los veintidós años en el año de 1957, yo el signo no se lo conozco a la danza –es decir quien la creo- no sé quién la fundó, yo la aprendí a bailar con un señor de Mompox, llamado Encarnación Amaris y aquí en Chiriguaná por apodo le decían “Chon el Indio”, él vino aquí con esa danza de Los indios brincones. Dentro de las personas que empezaron a bailar esa danza en Chiriguaná están: Encarnación Amaris, Maria Picasa, Eugenia Duque, Natalia García Tafur. Las personas que conforman la danza son doce entre hombres y mujeres seis y seis, se compone del cacique y una cacica”.

 

Apartes de las diferentes danzas:

Danza Los Negros Cubanos

(Hablando)

Una rosa estoy jaciendo

por mandato re mi jamo

Con to y este trabajo

no re he podió contestá

Er yugo español e muy maro

no reconoce servicio

Si me sigue maltratando

ya no me ro voy aguantá

Re macheta ni se riga

re jacha no hay que jabrá

pero er buen comportamiento

ese si jerondestá,

por eso dice este negro, llorá corazón llorá,

(Canto acompañado con palmas, marcando el son)

Oooh (palmas) pa la Cuba me voy, pa la Cauca me voy,

pa la Habana me voy…

 

La Santa y Sucia

(Cantado)

Arimemo aquí pa pregunta si po aquí está oro carnava (bis)

Que corre juya que corre juya (bis) que aquí no está

Querotenemos, querotenemos, querotenemos que encontrajá

si ro jayamos, si ro jayamos en esta posá(bis)

pues que se esconda y no sarga más (bis)

Que corre juya que corre juya (bis) que aquí no está

Querotenemos, querotenemos, querotenemos que arcanzajá

(Diálogo)

-¿Oiga seño carnava como no jandas juyendo?

ro venimos persiguiendo

Porque nos mandaron a llamá

yo me trajere consigo mi variente torcorá

pa probare a uste mi amigo

¡que re mi no se busla!

(Responde Carnaval)

-Yo jamás te he conocido, ni tu nombre te lo sé,

¡Negro insurgente atrevido yo llamarte! ¿para qué?

(Responde el negro)

-¡Yo no sabo mi seño; pero es ra pura rearidad!

¡Estábamos en mompo, cuando nos mandó a llamá!

¡y agora dice que no

así pue que uste verá!

¡Y le abiecto que yo re ponga mi valiente torcorá

entonce si va sabe de té con ra yuca asa!

y aquí te ra vo a poné pa ve cómo te va

¡Ay ya ro encontramos..! ¿A dónde está?,

¡dare una sumba, a carnaval!

¡ay torita junta..!

 

Danza La Caza de la tigra

(Cantando)

Francisco mato la tigra, francisco

no mató na

Francisco lo que mató, fue una culebra mapaná,

fue una culebra mapaná (bis)

 

Las Pilanderas

Por esta calle me voy

por la otra doy la vuelta,

la mujer que a mí me quiera

que tenga la puerta abierta(bis)

 

Danza Los Coyongo

¿Qué querey come coyongo?

Platanito asao coyongo.

¿Qué querey come coyongo?

Platanito asao coyongo

 

Danza Los Golero

(Dramatizado)

Salía el tigre y mataba al burro

(Habla el rey golero)

¡Soy el rey de los goleros, traigo un moco colorao!

Para comer la muertesina las extermino con cuidao,

¡Yo soy la guara frondosa que vengo

de altas lomas!                                                                       

no hay comida que yo coma                                                                

que no la encuentre sabrosa

 

Luis Alcides Aguilar Pérez

@luisaguilarpe

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Luis Alcides Aguilar Pérez

Luis Alcides Aguilar Pérez (Chiriguaná- Cesar). Lic. En Ciencias Sociales de la Universidad del Magdalena. Docente de secundaria. Fiel enamorado del arte de escribir. Publicaciones: La Múcura de Parménides – Compendio de cuentos, poesías y reflexiones; Sueños de libertad – Cuentos, poemas y diez reflexiones; Chiriguaná. Historia y Cultura. Novela inédita “¡Y la culpa no es de Dios!”

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