Viernes, 17 de nov de 2017
Valledupar, Colombia.

 

La historia en Michel Foucault es un discurso y su arqueología no parte del análisis de las obras, los autores, sino que parte de una serie de nociones como lo son las formaciones discursivas, positividad y archivo y, definen un dominio como lo son los enunciados, el campo enunciativo y las prácticas discursivas.

La arqueología no es un método formalizador ni interpretativo que desconfía del discurso contenido en el libro o la obra. Se interesa por la historia de los anexos, los márgenes, los intersticios de los grandes monumentos discursivos, los discursos de los lenguajes flotantes, de las obras informes, de los temas no ligados, el rumor lateral, la escritura cotidiana.

La arqueología es un rechazo a los postulados y procedimientos de la historia de las ideas que pretende definir no sólo los pensamientos, las representaciones, las imágenes, los temas, las obsesiones que se ocultan en los discursos. No trata el discurso como documento sino como monumento. No es una disciplina interpretativa, no busca otro discurso. No es una alegoría. Es un análisis diferencial de las modalidades de discurso. No es una psicología, ni una sociología, ni una antropología. Define unas reglas de prácticas discursivas. Es una reescritura, una transformación pautada de lo que ha sido y ha escrito, una descripción sistemática de un discurso objeto, un análisis de las opiniones, más que del saber, de los errores, más que de la verdad, no de las formas de pensamiento sino de los tipos de mentalidad[1]. La medicina, la psiquiatría son formaciones discursivas como lo son el derecho penal y la pedagogía cuya función es curar, castigar y educar, respectivamente.

La historia tradicional ha integrado al documento para descifrar su pasado pero desde Foucault el documento se mira desde otra perspectiva. El documento no es ya para la historia lo que los hombres han hecho o dicho, sino que trata de definir en el propio documento, unidades, conjuntos, series, relaciones. El documento comprende registros, objetos, técnicas, reglamentos, costumbres. La historia tradicional convertía los monumentos en documentos. Foucault pretende convertir los documentos en monumentos.

Por otra parte, el concepto de discontinuidad ha adquirido en Foucault otra dimensión. La historia tradicional concebía la discontinuidad como algo disperso de los acontecimientos que debía ser anulado para que emergiera la continuidad de los acontecimientos. La discontinuidad se borraba de la historia en tanto que era vista como accidente. En la dimensión foucaultiana la discontinuidad permite individualizar los dominios y es instrumento y objeto de investigación que delimita su campo. La historia desde esta dimensión foucaultiana hablaría desde otro lugar (el mismo lugar desde donde nos invita Foucault a pensar) y con nuevos problemas metodológicos como la constitución de un corpus, un principio de elección, un nivel de análisis, un método de análisis, unas relaciones de significado.

En esta nueva visión hay que deslindarse de nociones que bifurcan la esfera de la continuidad como es la tradición, influencias, desarrollo y evolución, los fenómenos de semejanza o repetición, de mentalidad y espíritu. Para Foucault es necesario revisar esas nociones, debe ser analizado en sus discursos en tanto tienen relaciones con otros. Dice Foucault que antes de enfrentarse con una ciencia, unos discursos, la obra de un autor, es necesario hacerlo con la multiplicidad de sus discursos y eliminando el sujeto como sujeto de conocimiento y de discurso.

La denuncia del sujeto en Foucault es contundente en tanto que lo ve como una forma hábil de utilizar malabarismos de las formas lingüísticas la realidad del discurso o como una ideología que puede producir efectos de sentido para negar, disfrazar o encubrir los efectos de sentido de la objetividad del pensamiento. Para Foucault el sujeto distorsiona la relación de conocimiento en tanto que elude la realidad del discurso. El sujeto orienta sus objetivos en la labor de producción y de sentido que orienta la ciencia, la política, las instituciones y la vida social de manera que las formas lingüísticas orientadas por el sujeto no establecen el pensamiento sino anteponen intereses subjetivos. Los historiadores no se basan en la objetividad sino en los testimonios, en los sujetos y su entorno y sin llegar al discurso le dan sentido, que después el investigador toma a través de los documentos de consulta y los sujetos participantes creen ser portadores del sentido efectivo de la historia [2]. Foucault quiere un sujeto desprendido de cualquier preconcepto frente al objeto.

No quiere una historia pensada de manera continua con un sujeto que funda el conocimiento sino una historia pensada de manera discontinua bajo la esfera de la diferencia, el acontecimiento y en el ámbito de los umbrales, límites y transformaciones. La historia pensada desde la discontinuidad debe deslindarse de las formas continuas que atraviesan los discursos. El método foucaultiano describe arqueológicamente un conjunto de discursos, determina unos enunciados e identifica unas formaciones discursivas. Ahora, la arqueología describe los discursos como prácticas especificadas en el elemento del archivo y lo que Foucault propone llamar archivo son los sistemas de enunciados (acontecimientos y cosas) que se dan por fragmentos, regiones y niveles.

El archivo es lo que puede ser dicho, lo que rige la aparición de los enunciados como acontecimientos, la formación y transformación de los enunciadosFoucault establece una diferencia o desacuerdo entre arqueología e historia de las ideas y rechaza los postulados y procedimientos de la historia de las ideas y lleva su análisis hasta los fenómenos de expresión, reflejo y simbolización como efectos de una lectura en la búsqueda de analogías y traslaciones.

A la arqueología no le concierne un acontecimiento histórico sino el discurso que utiliza unas reglas que permite organizar un dominio y utilizar un conjunto de métodos de registros. Arqueología, en síntesis, designa un enunciado, un archivo, un dominio. El análisis arqueológico se ocupa del discurso, los problematiza, en tanto es un método para una genealogía histórica y su dominio de análisis son los discursos. La historia tradicional, por lo general, se queda en el relato o en la anécdota donde no predomina el análisis histórico, esto es, la hermenéutica o arqueología de los acontecimientos. Foucault nos propone una arqueología de la historia enunciada desde los documentos y los archivos.

Recepción del pensamiento de Michel Foucault en Colombia

En el libro Recepción del pensamiento de Michel Foucault en Colombia (Instituto Municipal de Cultura y Turismo, 2003), el profesor Javier Rondón García, en el marco de una historia de las ideas, analiza cómo ha sido la influencia del pensamiento de Michel Foucault en Colombia, la exégesis y la instrumentalización que del pensamiento de Foucault se ha llevado a cabo en el país por parte de académicos e intelectuales nuestros, en la aplicación del método arqueológico y la interpretación de la categoría de poder en la relación poder-saber y la sociedad disciplinaria, en la aplicación de la concepción del panóptico en la cárcel  y el dispositivo como instrumentalización del poder y su relación con los dispositivos de muerte en Colombia.

En la perspectiva de una filosofía latinoamericana analiza cuáles han sido las ideas de Foucault que se han trabajado en Colombia, principalmente en obras como La historia de la sexualidad, La Arqueología del saber y La microfísica del poder. La investigación deja entrever que se ha realizado desde la perspectiva foucaultiana, “un análisis de la sociedad  disciplinaria, el ejercicio del poder sobre el cuerpo, el dispositivo del panóptico y la manera como el poder construye discursos de verdad”. Los temas de mayor interés en la academia colombiana han sido los de la sexualidad, el poder, la sociedad disciplinaria y el método arqueológico como temas fundamentales y pertinentes para el análisis de nuestra realidad colombiana. La asimilación crítica del pensamiento de Foucault en Colombia se ha dado principalmente en tres enfoques que corresponde a “una hermenéutica e interpretación de sus ideas, la utilización de la metodología foucaultiana y el análisis de escenarios particulares, como la educación y la cárcel de la sociedad colombiana.”

El pensamiento político-filosófico de Michel Foucault también ha sido objeto de crítica y distanciamiento por parte de nuestros académicos, es así como se toma distancia con respecto al estructuralismo, el empirismo y el antihumanismo de Foucault, según la investigación del profesor Rondón García. Las revistas, periódicos, tesis, entrevistas, etc, han sido las fuentes bibliográficas consultadas para analizar los artículos, ensayos y trabajos  que desde las categorías foucaultianas como el poder, la sexualidad, la ética, el poder-saber se ha analizado la sociedad colombiana.

El material bibliográfico consultado fue escrito desde 1969 hasta 1999, esto es, se han historiado las ideas de Michel Foucault durante un periodo de cuatro décadas en Colombia. La Recepción del pensamiento de Michel Foucault en Colombia, es un trabajo de investigación filosófica realizado en Bucaramanga por el profesor Javier Rondón García, publicado por el Instituto Municipal de Cultura dentro del proyecto del Fondo Bibliográfico Regional, que aunque exiguo en su tiraje, es un estímulo a las publicaciones regionales.

 

Antonio Acevedo Linares

 

Bibliografía:  

1. Michel Foucault. La arqueología del saber. Siglo XXI Editorial. México, 1970. Pág.223.

2. Darío Botero U. Foucault: filósofo de nuestro tiempo. En Politeia. U.N. Bogotá, 1995.Pág.141.

Cultura & Sociedad
Antonio Acevedo Linares

Antonio Acevedo Linares (El Centro, Barrancabermeja, Colombia, 1957).Poeta, Ensayista y Sociólogo. Profesor universitario. Magíster en Filosofía Latinoamericana con especialización en Educación Filosofía Colombiana de la Universidad Santo Tomás y especialización en Filosofía Política Contemporánea del Instituto de Filosofía de la Universidad de Antioquia. Ha publicado los libros de poesía y ensayos: Plegable # 1 (Poesía), 1987; Arte Erótica, 1988, Plegable # 2 (Poesía) 1990, Plegable # 3 (Poesía) 1994, Sociedad de los poetas, 1998. Plegable # 4 (Poesía) 1999. Los girasoles de Van Gogh, Antología poética, 1980-1999. Vol.1, 1999, Plegable # 5 (Poesía) 2000, Plegable # 6 (Poesía) 2001, Poesía de viva voz (CD) 2004, Atlántica, Antología poética, 1980-2004. Vol.2, 2004, En el país de las mariposas, Antología poética, 1980-2007. Vol.3, 2007, Por la reivindicación del cuerpo y la palabra, (Reseñas criticas) 2008.La pasión de escribir (artículos, ensayos y entrevistas poetas y escritores colombianos) 2013. La poesía está en otra parte, 2016.

[Leer columna]
.::Historia de la independencia de Cartagena, el 11 de Noviembre de 1811::.
.::Documental - Murallas y fortificaciones de Cartagena::.