Viernes, 17 de nov de 2017
Valledupar, Colombia.

 

En la actualidad, son escasas las personas –de todos los niveles culturales-  que conocen  o tienen alguna información acerca de la existencia del movimiento político llamado  “El Olimpo Radical”, conformado por la cúpula del Partido Liberal Radical, que fue uno de los grupos  políticos más  progresistas  e innovadores  que surgió en Colombia a mediados del siglo XIX y la mayoría  de sus miembros desempeñó la jefatura del Estado -cuando  el mandato presidencial era de dos años-, desde l864, apenas se proclamó la Constitución de Rionegro en l863, hasta el triunfo de la Regeneración impulsada por el político cartagenero Rafael Núñez Moledo en 1886,  y  quien fue elegido cuatro veces Presidente de la República, dos periodos de dos años  y dos periodos de seis.   

En este corto período, de escasos dieciséis años, fueron presidentes de los Estados Unidos de Colombia –nombre que recibió el país en la Constitución de Rionegro- los radicales Manuel Murillo Toro –dos veces-, Santiago Acosta Castillo, Santos Gutiérrez Prieto, Eustorgio Salgar, Santiago Pérez de Manos Albas, Aquileo Parra Gómez y Julián Trujillo Largacha. Para esa época, fue una opinión generalizada de que estos personajes habían constituido una inexpugnable oligarquía política, que era de difícil acceso para otros dirigentes liberales. El general Tomás Cipriano de Mosquera, que también gobernó en este lapso, no hizo parte de los radicales, pues él orientaba su propia unidad partidista denominada  “El Mosquerismo”, que tenía gran afinidad con los  “Draconianos”, la otra fracción existente del Partido Liberal.

Sin duda alguna,  “El Olimpo Radical” estuvo integrado por una brillante generación de políticos que fue pionera en la lucha contra la abolición de las instituciones coloniales heredadas de España, que después de cuarenta años de independencia aún cobraban vigencia en el país. Estos señores fueron auténticos líderes de avanzada, que con los escasos medios económicos y sociales que tenían a su alcance impulsaron una amplia reforma democrática que acabó con los desbordantes privilegios del clero, derrumbó el vetusto régimen tributario y actualizó el anacrónico sistema educativo existente. Asimismo, fueron ellos los ideólogos de modernizar a Colombia para ponerla en contacto con el mundo, y por esto le dieron impulso al desarrollo comercial e industrial, adelantaron la construcción de puertos y carreteras y fundaron algunos bancos y casas mercantiles.

Estos señores eran los representantes de una incipiente burguesía comercial partidaria del librecambismo y del federalismo -y enemiga declarada del poder terrateniente- que confiscaba las tierras de las comunidades religiosas, decretaba la libertad de los esclavos y creía en las ventajas de un impuesto único, progresivo y directo para todos los contribuyentes. En resumen, fueron los abanderados de la libertad en todos los planos: libertad de comercio, libertad de industria, libertad de opinión, libertad de cultos, libertad de imprenta, libertad de sufragio y derecho al divorcio.  El alcance de sus metas y el modelo de sociedad que anhelaban les parecían inconcebibles al margen de la más absoluta libertad, y les era indispensable, de la misma manera, una mentalidad utilitarista y racional que satisficiera los intereses colectivos de la nación.

Sin embargo, la historia ha comprobado que fue en el extenso reino de la ilimitada libertad donde el radicalismo cometió sus mayores errores. En particular, la implantación de un sistema federal que fragmentó la unidad nacional e instauró la vigencia de nueve Estados soberanos, cada cual más poderoso en armas y en rentas que el poder central. Esto facilitó a los partidos opositores el derecho a la protesta, el fomento de la insurrección, el asilo en el propio territorio local y librar guerras seccionales que impedían el desarrollo comercial y el progreso cultural de la nación. No faltaron, desde luego, voces de los mismos radicales que advirtieran sobre las enormes desventajas del sistema federal.  Así lo hicieron saber en varias oportunidades Salvador Camacho Roldán y José María Rojas Garrido, dos de los más lúcidos exponentes de esta agrupación. 

Con la muerte de Murillo Toro en 1880, calificado como “Padre y supremo señor del Olimpo Radical”  y la llegada de Rafael Núñez a la presidencia de la república ese mismo año, el radicalismo entra en un período de crisis, y desaparece totalmente del panorama nacional el 17 de junio de 1885 al ser derrotado por el gobierno nuñista –en colaboración con el conservatismo- en la histórica batalla de la Humareda, librada en el Estado de Santander. 

Con ello se puso fin a la guerra civil generada ese año, y el presidente Núñez comenzó a organizar la futura Constitución de 1886 para, como todo el mundo conoce, perpetuarse en el poder. La nueva Carta extendió el periodo presidencial a seis años, y Núñez se hizo elegir en dos periodos consecutivos, de 1886 a 1898. El cartagenero murió en 1894 y el sexenio lo terminó el vicepresidente Miguel Antonio Caro.

 

Eddie José Daniels García 

 

Reflejos cotidianos
Eddie José Dániels García

Eddie José Daniels García, Talaigua, Bolívar. Licenciado en Español y Literatura, UPTC, Tunja, Docente del Simón Araújo, Sincelejo y Catedrático, ensayista e Investigador universitario. Cultiva y ejerce pedagogía en la poesía clásica española, la historia de Colombia y regional, la pureza del lenguaje; es columnista, prologuista, conferencista y habitual líder en debates y charlas didácticas sobre la Literatura en la prensa, revistas y encuentros literarios y culturales en toda la Costa del caribe colombiano. Los escritos de Dániels García llaman la atención por la abundancia de hechos y apuntes históricos, políticos y literarios que plantea, sin complejidades innecesarias en su lenguaje claro y didáctico bien reconocido por la crítica estilística costeña, por su esencialidad en la acción y en la descripción de una humanidad y ambiente que destaca la propia vida regional.

[Leer columna]
.::Historia de la independencia de Cartagena, el 11 de Noviembre de 1811::.
.::Documental - Murallas y fortificaciones de Cartagena::.