Sábado, 16 de dic de 2017
Valledupar, Colombia.

 

Me he mostrado distante e indignado en algunos ítems del proceso de paz que se adelantó con el grupo guerrillero FARC, hoy partido político. La polarización que se ha vivido en el trasegar de esta gesta institucional que busca alinear los polos de convivencia y llegar a una santa paz, etiquetó a cualquier persona que no estuviera de acuerdo en algunos puntos de la negociación hasta ubicarlos en los  extremos, y se creó la disputa en los distintos escenarios sociales donde se hizo común el intercambio de agravios entre “Guerreristas” y “Pacifistas”.

Unos de los puntos donde vi coherencia del gobierno nacional es en la Circunscripción especial para la paz; que busca entregas con 16 curules una participación mínima por dos periodos a las víctimas del conflicto armado, ojo, no solo a las víctimas del grupo guerrillero FARC sino a todos los actores que sufrieron directamente los efectos de una guerra interna que el Estado vio en su momento desde un balcón comiendo palomitas de maíz.

Hoy es polémica la aprobación o no aprobación de estas curules, que están pasando por el tramite porcentual, jurídico y más trivial que se haya visto en los últimos tiempos en el Congreso de la Republica, toda lógica matemática o constitucional tiene su sin numero de interpretaciones acomodadas a cada orilla. Los vampiros chupa mermelada, de sangre azul, conservadora, después de saciarse a gusto, brincaron de repente y decidieron que ya la paz no era buena, que los acuerdos no eran tan perfectos y que todas las victimas en Colombia éramos guerrilleros. Pues, a mí no me pueden venir a decir ellos que por el hecho de ser víctima mi representación como tal va a nombre de las FARC, y hablo por todos los pueblos de la zona rural del Departamento del Cesar, La Guajira, el Magdalena y otros puntos del país. Que fueron por años azotados por el paramilitarismo.

Para algunos se viola el derecho a la igualdad porque vamos a tener el derecho a votar por los candidatos de la ordinaria y por los de la especial. Pues, ¿cuántos derechos se nos violaron y nadie dijo, ni hizo nada? Ahora somos “privilegiados” pero como carne de cañón nadie nos envidió.

¿Será que no se enteraron del estado homogéneo que tomaron los victimarios, el Gobierno de turno y la fuerza pública en eso años de conflicto? El Estado lo que busca es una reparación mísera al daño que le hizo su indiferencia a nuestras comunidades.

Que hay zonas donde no llega el Estado, que están completamente dominadas por las “FARC” y ellos son los únicos que van hacer política. Bien, ¿y es que vamos a seguir en las mismas? Si el gobierno no está en la capacidad de brindar seguridad para una libre participación democrática en las zonas que, debo decirlo, supuestamente entregaron las FARC, entonces, estamos en cero, y todos estos años fueron en vano y la molestia y discusión debería ser otra.  Que las disidencias, si, pero entonces, la crítica no es a las víctimas y el problema no es con la circunscripción especial sino con el estado que no brinda las garantías para poder implementar lo que han acordado.

Que las curules especiales son más propensas a ser tocadas por  el narcotráfico y las distintas organizaciones delictivas que están vigentes, no solo en estas zonas sino en todo el país. Bueno, y es que se les hace difícil ver nuestra historia política y darse cuenta que las ordinarias por siempre han sido tocadas por estos actores y que muchos de los que hoy se oponen a estas curules especiales, son herederos de esas financiaciones ilegales, no les conviene hablar de historia porque se quedan sin sustentos.

Yo fui víctima del conflicto, desde abril del 1997 mi vida cambio, y por años sufrí toda esa zozobra gracias al abandono del estado, la democracia en nuestros pueblos la ejerció el fusil, todos votaban; fueran a las urnas o no, a muchos los regresaban de la puerta del punto de votación porque ya habían votado, esto sucedió gracias a la mirada cómplice de un establecimiento, y en mi opinión, muy personal, lo que nos está “devolviendo” el gobierno en forma de disculpa con estas curules es la participación de la que se nos privó por muchos años. 

Entonces a manera de colofón lo que quiero dejar es: Que si los congresistas y todos los que están en contra de las curules para las víctimas, los que piensan, creen o están seguros de que el Estado no está preparado para tener el control de las zonas que se les fueron entregadas después de un acuerdo, ¿entonces para que se hizo?  Si el problema está es en el inicio, porque demonios estamos discutiendo la fase final, y peor aun con los mismos que acolitaron todo, hasta que se raspó la ultima cucharada de mermelada.

 

Andy Romero Calderón 

@Andy_RomeroC

Vallenato de Guacoche
Andy Romero Calderon

Vallenato de cédula, guacochero de nacimiento. Ingeniero de sistemas de la Universidad Popular del Cesar. Me gusta la buena crítica y política, sin caer en sus vicios y hasta donde los argumentos me dejen llegar. Amante de la buena música y no de un género en específico. El silencio es, después de la palabra, el segundo poder del mundo. Twitter: @andy_romeroc

[Leer columna]

Artículos relacionados

Lo que pesa un General
Lo que pesa un General
En una democracia verdadera un General debe tener los mismos derechos que un...
El Paso, emporio de acordeoneros
El Paso, emporio de acordeoneros
Durante las postrimerías del siglo XIX y los albores del XX, la población de El...
Si la Unesco supiera…
Si la Unesco supiera…
Diciembre llegó con su ventolera, mujeres.. Así inicia una vieja canción del maestro...
Valledupar, ciudad de cemento
Valledupar, ciudad de cemento
La idea de que Valledupar es una ciudad arborizada, verde, y complaciente con el...
A Colombia la quieren enfermar
A Colombia la quieren enfermar
“Deja que los perros ladren, Sancho, es señal que caminamos”. Con una simple...
.:: Ay Curura - Will Villa y Totó La Momposina::.
.::Cortometraje - Un deseo de Navidad::.