Sábado, 16 de dic de 2017
Valledupar, Colombia.

 

Desde su estreno la película animada “Coco” de Pixar ha sido objeto de muchas muestras de interés por parte de la crítica y el público en general. La historia divertida y fantasiosa puede ser un motivo, pero es sobre todo el trasfondo cultural, la reflexión sobre la vida y la muerte, lo que ha seducido a los más exigentes.

La investigación profunda que los creativos de Pixar realizaron para mostrar con fidelidad la celebración del Día de Muertos con viajes a diferentes pueblos y ciudades de México tuvo un resultado positivo. Uno de los mayores logros del filme, según diferentes críticos de cine, es la representación correcta de las tradiciones mexicanas, sobre todo en el significado del altar de muertos.

En México se celebra a los muertos a todo color, con comida y música, ya que en las creencias indígenas de Centroamérica la muerte no es el fin, y se alimenta mucho la esperanza del reencuentro. Otro ejemplo de una creencia representada en la película es la inclusión de un xoloitzcuintle, no sólo por ser una raza canina endémica de México, sino por ser el animal que tradicionalmente guía a las almas al Mictlán, el inframundo, de acuerdo con las creencias mexicas.

Desde su primera película, Toy Story, Pixar ha destacado por su atención a los detalles, algo que se presenta en Coco con pequeños homenajes a íconos mexicanos. Se ve en grande, por ejemplo, al aparecer la Tierra de los Muertos, una enorme ciudad vertical accesible por un puente que demuestra rasgos arquitectónicos inspirados en pirámides prehispánicas, callejones coloniales y predios del siglo 20. Algunos críticos ven en esto una clara inspiración del Gran Hotel de México y el Palacio de Correos, y fusiones con otros emblemas mexicanos.

Los emblemas presentados no sólo son edificios, sino también personajes célebres que aparecen brevemente en la cinta, como Pedro Infante, Jorge Negrete, Cantinflas, El Santo, María Félix, Diego Rivera y Frida Kahlo, esta última con un pequeño tributo a su visión artística. Los detalles incluso se encuentran en acciones cotidianas de los personajes, desde las palabras que usa la abuelita para apapachar a su nieto hasta una amenaza bien arraigada en la cultura mexicana: la chancla.

El protagonista de la película, Miguel, es un niño que sueña con ser músico, pero tiene la mala fortuna de nacer en una familia que, a causa de un antiguo conflicto familiar, ha odiado la música por generaciones. Este personaje, quien hace todo lo posible para cumplir su sueño, sigue las pautas que trazó el mitólogo Joseph Campbell en su texto El viaje del héroe.

La película presenta cómo es posible balancear las aspiraciones propias con las expectativas de la familia a través de la empatía, es decir, de escucharse y comprender las posturas de los demás. De esta manera, el tema de la muerte permite reflexionar y observar cómo cada quien se nutre de las historias de sus antepasados. Los muertos de la familia son a menudo como los maestros, de ellos proceden muchas enseñanzas.

Desde la despedida de los juguetes en Toy Story 3 hasta la necesidad del protagonista de Up de continuar con su vida tras perder a su esposa, el desapego aparece como tema central en muchas películas de Pixar. La clave que hace a estos filmes tan conmovedores está en la presentación de situaciones universales, lo que permite al espectador crear paralelos entre la trama y su propia vida.

En Coco, donde se celebra el legado de los seres queridos fallecidos de acuerdo con la tradición mexicana, este sentimiento se puede interpretar como una solución hacia quien requiere clausura emocional tras una pérdida. Recordar a los muertos y convertirlos en ancestros disuelve el temor a perder un ser vivo.

La costumbre de dejar fotografías de los parientes difuntos en el altar e incluir algunas de sus comidas y bebidas favoritas en la ofrenda del Día de Muertos, ejemplifica el valor que tiene en los mexicanos el respeto a los familiares fallecidos. El tema de la memoria aparece en múltiples formas, desde el tema de la canción central del filme, el bolero “Recuérdame”, hasta las escenas que rinden tributo al Cine de Oro Mexicano que forma parte del imaginario nacional.

La película invita al espectador a recordar con cariño a sus difuntos, y no sólo el 1 y 2 de noviembre, sino en cada acto. El tema del recuerdo es esencial en la película: si un difunto es olvidado por los vivos, sufrirá una segunda muerte, la del olvido.

 

Natalia Fernández

Artículos relacionados

Las películas nominadas al Oscar 2013 (1ra Parte)
Las películas nominadas al Oscar 2013 (1ra Parte)
Como es habitual, la columna “Kudos y Críticas” les trae un pequeño comentario sobre...
Proyección de Vigilia en la sede de AVIVA
Proyección de Vigilia en la sede de AVIVA
En la Casa Luque, sede de la Fundación AVIVA, se ofrecerá este miércoles 6 de junio, a...
Boxtrolls: entre el encanto de Minions y el misterio de Tim Burton
Boxtrolls: entre el encanto de Minions y el misterio de Tim Burton
De los mismos creadores de “Los mundos de Coraline” y “El alucinante mundo de...
Knock Knock: cine de terror con sabor especial
Knock Knock: cine de terror con sabor especial
El director de obras tan extremas como Hostel (2005) y The Green Inferno (2013), Eli...
Ocho apellidos vascos: una comedia con sabor español
Ocho apellidos vascos: una comedia con sabor español
Con las comedias españolas me suele pasar lo mismo que con las colombianas: tiendo a...
.:: Ay Curura - Will Villa y Totó La Momposina::.
.::Cortometraje - Un deseo de Navidad::.