Sábado, 24 de feb de 2018
Valledupar, Colombia.

El Gran Lebowski por Sokov / Foto: Chris Lexow

 

En un principio, al pensar en el año 1998 es posible que no se antoje un año especialmente relevante en el mundo del cine porque muy lejano. Sin embargo, es una percepción que seguramente cambiará al leer este artículo ya que en 1998 vieron la luz un gran número de películas muy variadas que en distintas formas supusieron un antes y un después.

“Armageddon”, una película de Michael Bay con guión de J.J. Abrams, fue la película que más recaudó en 1998, con más de 550 millones de dólares de taquilla. De esta manera se seguía con el revival de cine de catástrofes tan popular en el Hollywood de los 70.

En los 90 dominó el cine de grandes presupuestos -y entre las películas más taquilleras de la década se encuentran títulos como “Jurassic Park”, “Independence Day” o “Titanic”-, y sin embargo, en 1998 empieza a agotarse esa fórmula y surge un gran número de propuestas mucho más personales, incluso en el cine de género.

El mejor ejemplo de la “doble cara” de 1998 la encontramos en dos películas bélicas que son de las más importantes no sólo del año sino del género. “Rescatando al soldado Ryan” de Steven Spielberg y “La delgada línea roja” de Terrence Malick son dos películas que tienen en común el tema bélico y un increíble elenco de actores  (además de estrenarse en 1998).

Representan dos maneras de hacer cine pero también dos maneras de ver el mundo. Muchos las consideran dos obras maestras del celuloide. Es cierto que veinte años después -con la evolución en los efectos especiales o el gran realismo que se ha llegado a adoptar en algunos videojuegos-, el impacto de los 12 primeros minutos de “Rescatando al soldado Ryan” puede que no sea el mismo. En 1998 el inicio de esta película supuso una auténtica bofetada visual que mantenía a los espectadores hundidos en las butacas sin poder apenas respirar.

Las dos películas estuvieron protagonizadas por un excelente grupo de actores, símbolo de toda una generación. En “La delgada línea roja” aparecían juntos Nick Nolte, Sean Penn, John Cusack, Woody Harrelson, John Travolta, Jared Leto, Jim Caviezel o Adrien Brody. En “Rescatando al soldado Ryan” sobresalían Tom Hanks, Ted Danson, Vin Diesel, Barry Pepper, Paul Giamatti o los jóvenes Edward Burns y Matt Damon que, por aquel entonces, daban sus primeros pasos en el cine (tanto delante como detrás de la cámara). Burns venía de dirigir y protagonizar la entrañable película “Los hermanos McMullen” (1995), y Matt Damon –el famoso soldado Ryan- acababa de recibir un Oscar por el guión de “El indomable Will Hunting” (1997), que en algunos países también se estrenó en 1998.

Matt Damon fue el protagonista de una de las películas “escondidas” de 1998, una de esas que dos décadas después se ha convertido en una cinta de culto. “Rounders” de John Dahl es un thriller que en su momento pasó desapercibido pero que terminó ganando importancia con la popularización del poker, y gente tan importante como Chris Moneymaker reconoció la gran influencia que este film tuvo en él. Independientemente de su importancia en el mundo del poker, “Rounders” también tiene el mérito de reunir a algunos de los actores más respetados del momento: John Malkovich, Edward Norton o John Turturro. De hecho, Norton consiguió una nominación al Oscar a Mejor Actor ese mismo año, aunque fue por su trabajo en “Historia americana X” de Tony Kaye.

En 1998 hubo más películas “escondidas”, trabajos aparentemente discretos que, sin embargo, causaron un gran revuelo. Es el caso de “Criaturas salvajes” de John McNaughton por su alto contenido erótico para una película mainstream, o “Blade” de Stephen Norrington, por la violencia en algunas escenas. Estas películas tuvieron un paso discreto por la gran pantalla, pero hubo muchas otras ese año que fueron grandes éxitos pese a no tener un planteamiento convencional.

Escena de Loco por Mary / Foto: TheAliasEn el apartado de comedia romántica tenemos de nuevo esa doble cara de 1998. Por un lado está el comedimiento de “Shakespeare in love”, que fue sin duda una de las películas del año. Recibió 13 nominaciones a los premios Oscar y se llevó entre otros el de Mejor Película, Mejor Actriz Principal para Gwyneth Paltrow, y Mejor Actriz de Reparto para Judi Dench, pese a tener solamente cuatro escenas en todo el film. Por otro lado, tenemos la locura, el exceso y la escatología de los hermanos Bobby y Peter Farrelly en “Loco por Mary”.

El final de la década de los 90 fue una época de bonanza económica. La gente iba al cine. Esto ayudó a que se produjeran más películas y se permitieran historias más arriesgadas. En 1998 encontramos algunos de los primeros trabajos de directores con un sello muy personal sobre el que después han desarrollado sus carreras. Hablamos de Darren Aranofsky, Guy Ritchie o Wes Anderson.

“Pi, fe en el caos” se estrenó en 1998 y fue la primera película de Aranofsky, quien más tarde se haría mundialmente conocido por “El luchador” o “Cisne negro”, entre otras. También fue el año del debut del británico Guy Ritchie, que con “Lock & Stock” sentó las bases de la violencia y la acción que caracterizan a sus películas. Para Anderson, el director de “Fantástico Sr. Fox” o “Los Tenenbaums”, “Academia Rushmore” fue su segundo largometraje. Otros directores que daban sus primeros pasos y que años después se han movido entre el indie y el mainstream sin abandonar sus señas de identidad, son Todd Solondz, que estrenó “Happiness”, ganadora en el Festival de Cannes, y Todd Haynes, que lanzó esa historia no oficial sobre la relación entre David Bowie e Iggy Pop que fue “Velvet Goldmine”.

Los hermanos Joel y Ethan Coen ya contaban con una buena colección de películas a sus espaldas, como “Sangre fácil” o “Fargo”, pero sin duda “El gran Lebowski” fue, y sigue siendo, su trabajo más reconocido por el gran público. Una historia delirante con personajes inolvidables que sin ninguna duda es otra de las películas más importantes de 1998.

Escena de La Vendedora de Rosas / Foto: ProimagenesMás allá de las películas de habla inglesa, 1998 también fue un año importante. Se estrenaba un auténtico hito del realismo latinoamericano de los años 90: “La vendedora de rosas” de Víctor Gaviria, con la inolvidable Lady Tabares al frente, marcó la historia del cine colombiano. Sin salir de América Latina, en 1998 destaca también la brasileña “Estación central”, que le valió una nominación al Oscar a su protagonista, Fernanda Montenegro.

Desde Francia llegaba “La cena de los idiotas”, de Francis Veber, y con un ritmo trepidante, “Corre, Lola, corre” de Tom Tykwer conquistaba el mundo desde Alemania. Y desde Japón, sentimos los primeros escalofríos de su característico cine de terror gracias al estreno “Ringu”, la película de Hideo Nakata en la que se basa la saga estadounidense “The Ring”.

El cine modesto, el de las buenas historias, se reivindicaba desde diversos lugares del mundo. Algo que se materializó en un intento de ir contra las normas de Hollywood y se denominó movimiento Dogma. El Manifiesto Dogma es de 1995, pero sus películas más importantes son de 1998, como “Los idiotas” de Lars Von Trier o “Celebración” de Thomas Vinterberg.

Acabamos este repaso por las películas más importantes de 1998, que no son pocas, con una historia que en su época parecía ciencia ficción pero que 20 años más tarde puede que no lo sea tanto. “El show de Truman (Una vida en directo)” de Peter Weir fue el “Black Mirror” de 1998 pero hoy, en 2018, descubrimos gracias al documental “Tres extraños idénticos” que ese tipo de experimentos existían. La ciencia ficción de 1998 no era el futuro, era el pasado.

 

PanoramaCultural.com.co  

Artículos relacionados

La ciencia ficción nos advirtió
La ciencia ficción nos advirtió
Como cinéfilo, a menudo me pasa que siento que estoy viviendo en el futuro. No se...
Mi novio es un zombie, una  parodia del género zombie
Mi novio es un zombie, una parodia del género zombie
Si el amor mueve montañas y transforma a quien toca, en especial a humanos que son los...
Punto de quiebre: ¿un remake necesario?
Punto de quiebre: ¿un remake necesario?
Hace tiempo que no llegaba a esta columna con una crítica dura y contundente. Quizás...
El Reino secreto, entre los grandes eslóganes y las bellas imágenes
El Reino secreto, entre los grandes eslóganes y las bellas imágenes
El reino secreto es la típica película que busca dejar una enseñanza al público...
El jugador: un cóctel que combina acción e intriga psicológica
El jugador: un cóctel que combina acción e intriga psicológica
El Jugador (2015) es una versión refundada y actualizada de la película del 74...
.::EC= Cómo leer poesía, por Pablo Boullosa::.
.::Snorri Eldjárn "El Islandés del vallenato" - Sin medir distancias::.