Colombia lleva más de dos décadas de apertura económica, siguiendo a rajatabla el consenso de Washington y la receta neoliberal dictada por el Banco Mundial y otros organismos, quienes, auspiciados por todos los gobiernos desde el de Cesar Gaviria hasta el de Juan Manuel Santos, han golpeado salvajemente la economía nacional, imponiendo desde privatizaciones hasta leoninos Tratados de Libre Comercio (TLC) con diversas naciones.

Sin duda, uno de los sectores más afectados por esta política en contra del interés nacional es el sector agrícola, el cual se ha visto abandonado no sólo al ir desapareciendo los subsidios y la ayuda estatal que beneficie su actividad, sino a través del desmonte de las barreras proteccionistas y al favorecer la importación de los alimentos y demás productos que se pueden producir en nuestro país, agregándole a ello que ha sido arrasado por el modelo extractivista que ha consumido y desplazado la frontera agrícola nacional.

En consecuencia, cafeteros, paperos, cacaoteros, lecheros, ganaderos, paneleros, arroceros, horticultores, maiceros y demás productores agrícolas se manifestaron en 2013 contra esta política antinacional, protagonizando el paro nacional agrario de agosto y demás movilizaciones como el paro cafetero de febrero, firmando acuerdos y confiando en la palabra del gobierno que una vez más ha sido incumplida (1).

A través de una declaración, Dignidad Agropecuaria, organización que agrupa a un sector importante de productores y empresarios agrícolas, ha declarado un paro para el 28 de abril, debido al incumplimiento de la mayor parte de los acuerdos pactados con el gobierno en lo que respecta a los TLC, al tema de los créditos, costos de insumos, medio ambiente e importaciones (2). Este Paro se encuentra justificado por el descontento de sectores que por años han visto el abandono de gobiernos que persiguen intereses diferentes a favorecer la soberanía nacional y el trabajo, que representa la vida de cientos de miles de familias.

Teniendo el sector agrícola nacional una crisis tan profunda, el Gobierno nacional representado por el Ministro de Agricultura y el Ministro del Interior (3), ha gastado esfuerzos por evitar a como dé lugar el paro agrario deslegitimando por todos los medios su origen, argumentando que es un paro con intereses políticos e ignorando el clamor de los sectores que a él se sumarán.

El departamento del Cesar no es la excepción en esta cadena de indignación,  puesto que sectores como el arrocero se han manifestado y han anunciado que, de seguir trabajando a perdidas, podrían declararse en quiebra (4), lo que significaría un golpe para la región dada la importancia que tiene este sector en la producción agrícola departamental. Con la reciente creación del Comité Pro Defensa Del Sector Agrícola Del Cesar se alistan baterías para la jornada del 28 de Abril y para seguir defendiendo al campo, que a su vez significa defender la soberanía alimentaria del departamento y del país.

Una vez más se demuestra que la organización y la movilización social son claves para la defensa de la dignidad del pueblo Colombiano.

Extra: Se fragua desde el gobierno la muerte de la producción industrial nacional con la firma del TLC con Corea, otro tratado “de pájaro con guayaba madura” que tiene a empresarios y a trabajadores tratando de evitar aprobación por el Congreso de la República.

Referencias:

(1) Acuerdos incumplidos al agro. Aurelio Suarez

(2) No hay tiempo de llorar Presidente, ¡viva el Paro Nacional Agrario!

(3) “No veo un paro agrario”: MinAgricultura

(4) Arroceros en riesgo de quiebra

 

Fabio Andrés Pinto

@AliasFabioPin

Visión alternativa
Fabio Andrés Pinto

Nacido en Valledupar. Estudiante de Ingeniería Electronica de la Universidad Popular del Cesar. Promovedor de transformaciones basadas en la movilización, la cohesión social y en el desarrollo económico y científico de Colombia. Es miembro de la Organización Colombiana de Estudiantes OCE y participa en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil y Coordinación Departamental del Polo Joven. En este espacio se describe y se reflexiona sobre la otra cara del país y de la región.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Más enfermos, menos hospitales
Más enfermos, menos hospitales
  “Y ¡se levanta el telón!”. Inicio este escrito, emulando un magistral preámbulo...
Choque de trenes
Choque de trenes
¿Es el Derecho una técnica para implantar justicia o es ciencia que estudia y...
Masculinidad en ciernes
Masculinidad en ciernes
Dicen que Arquímedes, al constatar que el volumen de agua que asciende es igual al...
Dos recuerdos de Juan Gelman
Dos recuerdos de Juan Gelman
Me golpeó duro la noticia de la muerte de Juan Gelman apenas regresé de México,...
Editorial: Balance de un año de Cultura en el Cesar
Editorial: Balance de un año de Cultura en el Cesar
El 2012 se termina y, como lo requiere el fin de un ciclo, es preciso entender cuáles...
.::El Sombrero de Alejo - Carlos Vives::.
.::Fíjate qué bueno está - Anibal Velásquez y sus locos del Swing.::.