Lejos están los tiempos de “Terminator 2: El juicio final, aquella película que irradió el público con imágenes impresionantes en 3 dimensiones y un guión que aguantaba cualquier crítica.

Hoy la saga de los Terminators llega a su número 5 con una Génesis que puede ser motivo de expectación o de definitiva desilusión para quienes han ido siguiendo su evolución.

Desde que apareció “Terminator Salvation” en 2009, muchos eran los que decían que hacía falta una revisión radical y profunda de la historia planteada. Esta revisión es la que propone este último largometraje pero con unos argumentos que pueden ser también motivo de frustración.

Para los conocedores, es evidente que Terminator llega con incongruencias y explicaciones que no van a convencer del todo a los fans. Terminator Génesis no logra crear esa base sólida y creíble que establecen las últimas entregas de Mad Max o Jurassic World, franquicias que han envejecido mucho mejor.

En mi caso, debo decir que tuve la sensación de estar ante un espectáculo hermoso en materia de colores, pero ridículo y deprimente. Seamos honestos: esto solamente es el reflejo de la industria cinematográfica actual que exige más números, más entradas, y pocos cuestionamientos a nivel de historia y creación.

La creatividad es escasa. Hay que admitirlo. Pasar la mitad de la película viendo a Cyborgs inmortales recibir disparos y regenerarse inmediatamente después, sin descanso, sin mayor originalidad que una persecución desenfrenada, y luego, unos momentos de reflexión (o filosofía ligera) que hacen temblar los cimientos de toda la saga, es para indignarse.

Las escenas de acción parecen recalentados, escenas que aparecen porque no había más remedio que colocarlas ahí, y una violencia que no responde a ningún criterio artístico sino simplemente una necesidad comercial.     

Uno puede preguntarse qué es lo que falla en esta película. Una respuesta es todo. Y otra que ya ha pasado demasiado tiempo para una franquicia que no ha sabido envejecer.

Quizás la saga de Terminator debería detenerse sin mayores explicaciones, como lo han hecho muchas otras franquicias exitosas, y dejar de reactualizarse de manera infundada y sin amor por el cine de calidad.

 

Alberto Campos 

Cinescrúpulos
Alberto Campos

Alberto Campos, Valledupar (1976). Sociólogo y Abogado de la Universidad Popular del Cesar. En Cinescrúpulos expone su faceta de crítico y amante del Cine, pero con total independencia. Su fin es alabar las buenas películas y señalar las malas producciones.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Arranca el Festival de Cine Francés en Valledupar
Arranca el Festival de Cine Francés en Valledupar
El cine francés, sus estrellas y sus grandes corrientes estilísticas vuelven a...
Ben Hur 2016: el duro reto de atacarse a un mito del cine
Ben Hur 2016: el duro reto de atacarse a un mito del cine
Adaptaciones de la novela de Lew Wallace de 1880 han sido muchas. Está la de 1907,...
Perdida (Gone Girl)
Perdida (Gone Girl)
Ella es Amy y él es Nick Dunne. Los dos escritores exitosos. Se conocen, enamoran y...
Spectre o el culto a la madurez de James Bond
Spectre o el culto a la madurez de James Bond
Skyfall (2012) la primera aventura de James Bond dirigida por Sam Mendes, sirvió...
Los juegos del hambre, un futuro aterrador
Los juegos del hambre, un futuro aterrador
Los juegos del hambre es antes de todo una novela de Ciencia ficción escrita por...
.::Afrodescendencia e historia de Colombia::.
.::¿Qué es la Sierra Nevada de Santa Marta?::.