Opinión

Voces en el sepelio del poeta Luis Mizar

José Atuesta Mindiola

31/08/2015 - 07:10

 

Funeral de Luis Mizar (José Atuesta Mindiola a la derecha) / Foto: José Luis Molina

En la infancia, Luis Mizar  Maestre sueña  con la geometría celeste de noches luminosas y descubre que en la constelación  Osa Mayor existe una estrella con el nombre de Mizar.  Sorprendido por este hallazgo fonético, similar a su apellido, se sumerge en las honduras del pensar y el silencio, en los  lentos recorridos por los libros de literatura y filosofía,  hasta convertirse en un poeta universal.

En la historia del hombre están todos los días, las cosas  y los nombres. En Luis Mizar están los días, los libros y los nombres de sus padres, hermanos, amigos, parientes cercanos, y  entre  los  docentes que le ayudaron a develar  la ruta generosa de la lectura y la poesía, el más recordado es el maestro Santiago Colorado,   director  del Grupo Literario ‘El Candil’ en la Universidad de Cartagena. A propósito, escribe Jorge García Usta: “El maestro Santiago se dedicó a reunir cada sábado a un grupo de jóvenes que amaban la literatura, con una disciplina de trote largo que casi rebasaba el inmenso aguante de su cuerpo; se metió en la aventura de mostrar caminos, limar petulancias y enseñar las flores y piedras del sendero”.

De los cinco libros de Mizar, el más comentado es ‘Psalmos Apócrifos’ (1996). Juan Manuel  Roca, en el Magazín Dominical de El espectador (14/09/1997), escribe: “Esta  poesía adhiere  a la vertiente poética más clara de nuestro tiempo, aquella que entrelaza imaginación con reflexión filosófica.  Además, Luis Mizar es el poeta que suscita notable interés, una persona calma, lector ávido, una especie de  antena que percibe desde los vientos que bajan de la sierra hasta los aromas de las frutas de su valle”.

El  poeta Mizar, que amaba a Jorge Luis Borges, dice con él: “Somos el tiempo. Somos la famosa parábola de Heráclito. Somos el agua, la que se pierde, no la que reposa.  Somos como aquel griego que se mira en el río”. Mizar es amante del río y las  expresiones  variantes del asombro. Es un pensador de las facetas de la conciencia del ser y su entorno metafísico. Se proclama empedernido  pensador, lector reflexivo de las ventanas que muestran el interior del espíritu. En uno de sus poemas, se hace este interrogante: “¿Qué hace por aquí Mizar, el sempiterno meditador?  Con la sonrisa de fraile que lo caracteriza”.  Con sonrisa de fraile y radiante inocencia, como la estrella que lleva su nombre,  se fue su cuerpo;  pero  aquí  quedan con nosotros las bondades de su condición humana y la  sinfonía inagotable de sus poemas.

_____________________

Escritores amigos del poeta, han enviados sus mensajes de solidaridad, estos son algunos:

"No está mi cuerpo presente frente a la corporeidad que albergó tu inmensurable espíritu, pero están los amigos y los amantes de tu poesía. ¡Me esforzaré por hallarte de nuevo!" (Silvia Betancourt).

"Poeta, amigo y compañero en este inmenso oficio de vivir. Escribir es otro río con su andadura visible hacia el lugar. Profunda compañía" (Hernando Socarrás).

"Paz en tu tumba, querido poeta. Nos consuela que tu alma se presentó ante Dios, depurada de toda rebeldía terrenal y que hoy disfrutas de Su paz eterna en Su santo reino" (Argemiro Menco).

"Ojalá la muerte de nuestro querido poeta sirva  de caja de resonancia en el oído de muchos cesarenses. La fe  de que eso va a suceder, es segura.  La voz de Mizar animará los talleres de poesía que seguramente se hacen y se harán en Valledupar y municipios del Cesar. Será eterna la gloria de Luis Mizar, no me cabe duda" (Donaldo Mendoza). 

 

José Atuesta Mindiola

Sobre el autor

José Atuesta Mindiola

José Atuesta Mindiola

El tinajero

José Atuesta Mindiola (Mariangola, Cesar). Poeta y profesor de biología. Ganó en el año 2003 el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y es autor de libros como “Dulce arena del musengue” (1991), “Estación de los cuerpos” (1996), “Décimas Vallenatas” (2006), “La décima es como el río” (2008) y “Sonetos Vallenatos” (2011).

Su columna “El Tinajero” aborda los capítulos más variados de la actualidad y la cultura del Cesar.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Vuelve y juega el Festival Corazón Caribe

Vuelve y juega el Festival Corazón Caribe

Un puñado de entusiastas líderes del Caribe colombiano, residentes en Bogotá, entre los que me cuento, iniciamos otra vez la difíci...

No aprendí nada y aprendí mucho

No aprendí nada y aprendí mucho

  Fui un mal estudiante en la primaria y un alumno fatal en el bachillerato, en la primaria recorrí todas las escuelas del pueblo, i...

Nuevas generaciones: ¿Transformación o continuidad?

Nuevas generaciones: ¿Transformación o continuidad?

  “El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente repetir lo que otras ...

El vocabulario del conflicto

El vocabulario del conflicto

Los 50 años de guerra que ha vivido Colombia han dado como resultado que el vocabulario funesto del exterminio se haya enriquecido al ...

El humor y la ironía

El humor y la ironía

¿Por qué se han vuelto tan escasos el humor y la ironía en nuestra prensa escrita? En la radio y la televisión, donde todavía exis...

Lo más leído

¿Cuál es la función del arte?

Gemma E. Ajenjo Rodríguez | Artes plásticas

La historia detrás de la canción “La piragua” de José Barros

Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi | Música y folclor

Aproximación a la definición del Arte

Eduardo Vásquez | Artes plásticas

Macondo: perfil de Gabo

Oscar Pantoja | Literatura

Tres poemas de Luis Mizar

Donaldo Mendoza | Literatura

La Poesía de Gabriel García Márquez

José Luis Díaz Granados | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados