Según el diccionario de la Real Academia Española de Lengua, la palabra  Clásico significa un modelo digno de imitación, que por su importancia o valor ha entrado a formar parte de la historia. Oposición a lo moderno.

Pero para la mayoría de los responsables de la programación de las emisoras en el país donde se tiene un espacio exclusivo para música de acordeón, tienen un concepto diferente a juzgar por las composiciones que programan  los fines de semana,  en la madrugada  o al medio día, y que llaman de una manera irrespetuosa Clásicos del  Vallenato.

Canciones que fueron grabadas hace uno o dos años, y de las que nadie se acuerda por lo insípidas, son programadas en estas emisoras para estos espacios. Astutamente las matizan con poquísimas canciones de verdad clásicas, pero que uno escucha sin aburrirse por lo hermosas en mensaje y melodía. Qué tristeza. Porque si investigaran un poco se dieran cuenta que canciones vallenatas clásicas es lo que tiene esta música que corre por nuestras venas.

Los responsables de la programación de los espacios mal llamados Clásicos del Vallenato de las emisoras deben asesorarse de personas que sepan de este bello folclor. No deben sentirse apenados por no saber. El que no sabe aprende. Pero no le hagan más daño al folclor, por favor, programando canciones grabadas hace 6 meses y de las que ni el mismo cantante que las grabó se acuerda, y dicen los locutores que son Clásicos Vallenatos....

Es pisotear a los oyentes programándoles canciones que están lejos de ser rotuladas como Clásicas, ese título no lo venden en las esquinas ni se gana de un día para otro. Ese título honroso se lo ganan las canciones vallenatas entre otras razones, por su añejamiento.

Sería recomendable que si no distinguen qué es una canción clásica, le quiten ese nombre al espacio y programen lo que quieran. Porque al parecer, ellos programan lo que tienen que programar  y no lo que la gente desea.

Yo no pido, exijo, más respeto de parte de estos señores locutores o programadores  tanto para sus oyentes como para la música vallenata.

No se concibe cómo juegan con esa gama de personas que al levantarse a hacer el tinto en las madrugadas desean escuchar vallenatos viejos, de esos que llegan al alma para acompañarlos con un silbido del corazón, y los programadores de las emisoras salen con un chorro de babas. Qué falta de personalidad y de respeto con sus oyentes.

Canciones añejas hay en el cancionero vallenato, hermosas, clásicas, inimitables, de esas que ya no vienen. Sí, esas que los cantantes contemporáneos tienen que cantar, incluso, grabar, para expiar sus culpas.

Aunque no deberían. Cada vez que estos señores mal llamados Nueva Ola interpretan canciones de antaño la dañan con tanto maquillaje y lo más triste es que las cantan sin gracia, sin sentimiento, por salir del paso...

No se debe aceptar que en las emisoras se programen bajo el rótulo de Canciones Vallenatas Clásicas, temas que no tienen rima, mensaje ni melodía y que fueron grabadas ayer.  Eso no puede ser la música del Valle.

Llama la atención que los llamados Grandes cantantes del Vallenato en sus esporádicas presentaciones canten sus temas de siempre, los que lo han hecho merecedor de un sitial en el pedestal vallenato. Y es preocupante que estos cantantes deban apoyarse en sus canciones que grabaron hace 20, 30  o 40 años para complacer al cada día más exigente público. De sus grabaciones recientes casi nadie se acuerda, ni ellos mismos y nadie les para bolas.

Yo no sé si ellos se han dado cuenta que deberían escoger mejor a los compositores cuando se deciden grabar un nuevo álbum. Es aterrador que nadie le preste atención a lo que grabaron hace poco. Es más: hace mucho tiempo que los llamados grandes cantantes no impongan un éxito como antes lo hacían, como cuando su álbum sonaba de cabo a rabo en todas partes. Hay algunos que ya ni graban, ni tienen agrupación porque ya no son solicitados. Preocupante.

Pero ahí nos quedan, por fortuna, los temas inmortales, canciones que todos nos sabemos de memoria como el Padre Nuestro, y que entre otras razones son las que le dan el pan de cada día a muchos cantantes, inclusive a quienes tuvieron el honor de grabarlas hace muchos años.

 

Fabio Fernando Meza

 

Folclor y color
Fabio Fernando Meza

Cronista colombiano originario de San Fernando (Santa Ana, Magdalena). En esta columna encontrar textos sobre la música vallenata, su historia y sus protagonistas, así como relatos cortos que han sido premiados a nivel nacional e internacional.

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