Abordar el cincuentenario del departamento del Cesar desde lo cultural es un reto casi que insalvable, ya que hay que mirar el departamento desde diferentes ópticas debido a que es un ente territorial pluriétnico y multicultural. Históricamente el departamento del Cesar se ha estudiado y visto como un todo, con la simpleza cómoda de la mismidad, desconociendo per se las connotaciones sociológicas, antropológicas y por lo tanto socioculturales de esa conformación.

Ahora, abordarlo desde la visión de hombre del río, inserto en la subregión denominada “depresión momposina” desde un antiquísimo pueblo situado a la margen derecha del Río Grande de la Magdalena, poblado de historia y de seres de leyendas como Tamalameque, aumenta el reto y las dificultadas, pues desde allá, miramos el Cesar desde otra perspectiva, con otros ojos, con otra visión, y tal vez con algo de reclamo.

Trataremos en razón a la brevedad del estilo de esta columna, tocar temas puntuales, resaltando lo que a nuestro juicio sea más relevante, pues no es nuestra intención escribir un tratado ni un compendio de la historia de nuestro departamento. Lo que queremos es aportar algunos elementos de juicio que han sido tocados tangencialmente por algunos y soslayados por la mayoría en ese querer consiente en unos e inconsciente en otros de invisibilizar a los pobladores del centro y sur del Cesar proponiendo una mismidad inexistente que en vez de unirnos nos ha separado históricamente. Es por ello que encontrará grandes discrepancias con la versión oficial.

El comienzo. Los prohombres de la época. en Valledupar contagiados por el entusiasmo de los guajiros que habían logrado fundar su departamento (Ley 19 de 1.964), comienzan a asumir la actitud de liderazgo para crear el suyo propio y, en efecto, lo logran a través de Ley 25 del 21 de junio de 1967, seis meses después, el 21 de diciembre del mismo año lo inauguran.

Municipios iniciales. El departamento del Cesar fue creado con la integración de 12 municipios inicialmente, los cuales fueron: Aguachica. Agustín Codazzi, Curumaní, Chiriguaná, Chimichagua, González, Gamarra, La Gloria, Pailitas, Río de Oro, Los Robles - La Paz, Tamalameque y, por supuesto, Valledupar que es la capital.

Primer gobernador. Valledupar fue el destino temporal de un rebelde liberal, nuestra capital acogió como propio a quién, muy a pesar de hacer parte de la elite colombiana, se había rebelado contra ella y contra un régimen de alternancia en el poder llamado Frente Nacional, un delfín de la política que creó un fuerte movimiento de disidencia liberal y que abrió toldas aparte fundando ese movimiento memorable con ideario gaitanista, y peligrosamente, decían los liberales y conservadores ortodoxos de la época, muy cercano a la izquierda armada y desarmada que desde entonces transitaba en calles, campos y universidades colombianas.

Ese liberal rebelde, hijo del dos veces presidente de Colombia Alfonso López Pumarejo, había fundado el MRL (Movimiento Revolucionario Liberal) de gran acogida en el Caribe colombiano y gran parte de Colombia, Alfonso López Michelsen, con su sagacidad política y su intuición había visto las porosidades de un sistema como el Frente Nacional, que hacía aguas y se mantenía a flote a duras penas. Él intuyó el momento y la forma de golpearlo a través de un movimiento de rebeldía liberal que en los años 1960-1962 alcanzó un éxito sonado sacando a 33 representantes y 12 senadores.

Ese delfín se había vuelto la papa caliente que la clase política dominante no quería tener en su mano y qué mejor manera de entretenerlo y domarlo que darle un reducto donde él fuera la autoridad. La coincidencia en tiempo y oportunidad se dio servida en bandeja de plata, el doctor Carlos Lleras, presidente liberal de la época, le nombró primer gobernador del departamento del Cesar, que estaba en ese momento en sala neonatal.

Para emprender su labor como gobernador del Cesar conformó la siguiente nómina: Secretario de Gobierno: Luis Roberto García. Secretario de Desarrollo Económico y Social: Álvaro Pupo Pupo. Secretario Privado del Despacho: César Escobar Ortega. Jefe de la Oficina Administrativa: Álvaro Araújo Noguera. Jefe de Educación: César Fernández Dager. Jefe de Obras Públicas: Emiro Alfonso Zuleta. Jefe de Agricultura: Hernán Osorio. Jefe de Presupuesto y Finanzas: Teobaldo Manjarrés. Jefe de la Oficina de Planeación: Jorge Child Vélez. Jefe de Servicios Generales: Dámaso Lora. Jefe de la Oficina Jurídica: Uribe Habid Molina. Jefe de Personal: Jorge Gómez. Jefe de Relaciones Pública: Rafael Escalona Martínez, Administrador de Rentas: Diomedes Daza Daza, Capellán de la Gobernación del Cesar: Padre José Agustín Mackenzie, López nombró como alcalde de Valledupar a Manuel Germán Cuello Gutiérrez.

 

Diógenes Armando Pino Ávila

@Tagoto 

 

Caletreando
Diógenes Armando Pino Ávila

Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).

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