Ocio y sociedad

La historia de cómo nació el sensor para enseñar la teoría del color a invidentes

Samny Sarabia

02/07/2018 - 06:45

 

Francisco Samec Vergel

 

Las personas que conocen de cerca a Francisco Samec Vergel Ottavo, saben que poner en práctica su don de servicio es una de las situaciones que generan mayor satisfacción a este joven de pequeña estatura pero de aspiraciones grandes que nació en Valledupar hace 23 años. Gracias a su espíritu soñador, disciplinado, emprendedor y solidario se ha ganado el afecto y el respeto de las personas con las que ha logrado entablar relación alguna.

A solo tres días de haber recibido grado como ingeniero electrónico en la Universidad Popular del Cesar -una de sus principales metas-, Samec cumplió una de sus pretensiones más anheladas: ofrecer un entorno educativo más incluyente para la población en condición de discapacidad visual en el Cesar con la construcción de un prototipo para la enseñanza de la teoría del color aplicado en estudiantes invidentes basados en sensores de fibra óptica, propuesta que desarrolló durante un año y que fue el resultado de su proceso formativo profesional.

El proyecto parte de un procedimiento investigativo que el joven gestó en su grupo del Laboratorio de Óptica e Informática de la UPC. En este grupo contó con el apoyo de su tutor, el ingeniero Leonardo Díaz; una de las personas pioneras en el trabajo con fibras ópticas en el departamento del Cesar. Luego de una conversación con él, decidieron ponerse a la tarea de investigar para la invención de una aplicación desde la fibra óptica que pudiera dar solución a un problema existente dentro del claustro universitario.

En esa búsqueda, tuvieron la fortuna de encontrarse con la directora de Bienestar Universitario, la profesora Nelly Rosero; quien se desempeña como docente principal de un semillero de investigación en la Facultad de Bellas Artes que trabaja con personas invidentes. Fue así que juntando la información suministrada por la docente con la funcionalidad de la fibra óptica, surgió la idea de trabajar el tema y ayudar a los estudiantes a mejorar su calidad de vida y aportar a una verdadera inclusión educativa.

Fue un proceso de investigación arduo en el que hicieron acompañamiento a los estudiantes para determinar el modo de interacción con el medio y demás pruebas que conlleva la utilización de la fibra óptica. Entre los estudiantes invidentes que estuvieron involucrados en el proyecto, está María Laura Fajime; en quien se realizaron las pruebas pertinentes hasta la finalización del prototipo que al día de hoy cuenta con una funcionalidad probada al ciento por ciento.

En este tipo de proyectos, el costo de realización de un modelo generalmente, es más elevado, pero indica Vergel Ottavo que, si se tiene la oportunidad de desarrollarlo industrialmente, el costo de los materiales no excedería los 800 mil pesos por cada sensor sin incluir el diseño y la mano de obra. Para la elaboración del prototipo, el Laboratorio de Óptica e Informática –reconocido por una alta calidad académica, humana y de trabajo- suministró los materiales más costosos al estudiante para su realización.

El estudio se hizo para identificar vinilos y pinturas a base de agua. El sensor está en capacidad de identificar las distintas tonalidades de colores en este tipo de vinilos, sean húmedos o secos. Éste hace un proceso electrónico a través de una bocina por medio de la cual le orienta a la persona que lo utiliza, la tonalidad que está identificando o trabajando.

Con una inversión justa, este trabajo tiene unos alcances académicos y sociales importantes, teniendo en cuenta que es el primero a nivel nacional que se enfoca en el tema, razón por la que se está gestionando una patente.  Y, precisamente acogiéndose a la discreción exigida por dicho proceso de inscripción, el joven no quiso dar más detalles, pero sí aseguró que tiene definida las dos fases siguientes del proyecto pero necesita un patrocinio para desarrollarlas, una persona o una institución como Colciencias que apoye esta iniciativa.

Dentro de todo este proceso, el joven apasionado también por la música y la locución, destacó la pertinencia de fomentar la investigación en las diferentes instancias educativas puesto que el conocimiento que se genera a través de ella, es clave para el desarrollo de nuevas tecnologías que sirvan a la sociedad como la lograda por él con la que podrá que pretende contribuir de manera real en el mejoramiento de la calidad de vida de esta población desatendida en la mayoría de los sectores sociales y a la cual el Estado no ha podido garantizar sus derechos más básicos.

 

Samny Sarabia

@SarabiaSamny

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Francisco Maturana: “El fútbol y el vallenato son pasión en Colombia”

Francisco Maturana: “El fútbol y el vallenato son pasión en Colombia”

El futbolista y director técnico Francisco ‘Pacho’ Maturana ha dado al fútbol colombiano supremas alegrías. Durante su visita a ...

Recordando a Germán Piedrahita, el ciudadano colombiano

Recordando a Germán Piedrahita, el ciudadano colombiano

Palabras enternecedoras y recuerdos vibrantes se ligaron este miércoles 4 de julio en un homenaje dedicado al artista que removió los...

Vicente Fernández, listo para cantar en Valledupar

Vicente Fernández, listo para cantar en Valledupar

3 de agosto. Llegó el día tan esperado en la Capital Mundial del Vallenato. Hoy, el cantante mexicano Vicente Fernández compartirá...

Colombia se prepara para la gran fiesta del 20 de julio

Colombia se prepara para la gran fiesta del 20 de julio

El próximo 20 de julio, Colombia celebrará la fiesta de independencia con un carnaval nunca antes visto. El Carnaval del Diablo de Ri...

La nueva guerra de las videoconsolas

La nueva guerra de las videoconsolas

Las fiestas de Navidades de este año 2013 serán testigo de un acontecimiento relevante: la llegada de una nueva generación de consol...

Lo más leído

El conocimiento y la felicidad

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Me cansé de estar estresado

Maira Ropero | Bienestar

Ángeles de alas rotas

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

Un cosaco en Tamalameque

Diógenes Armando Pino Ávila | Opinión

Dostoievski sigue vigente

Brayan David Buelvas Cervantes | Literatura

El negro Alejo vive

Jorge Nain Ruiz | Opinión

Cómo elegir el título de una novela

José Luis Hernández | Literatura

Síguenos

facebook twitter youtube