Música y folclor

Dos joyas de la música vallenata

Eddie José Dániels García

07/12/2016 - 07:50

 

Más de cuatro décadas han transcurrido desde que el país entero sintió ennoblecer su ambiente musical con la aparición de “Río Crecido” y “Río Seco”, consideradas dos de las más bellas canciones de la música vallenata, grabadas por el  tradicional e insuperable conjunto de los Hermanos Zuleta, el cual tuvo existencia hasta hace algunos años. 

Recuerdo que corría el mes de abril de 1974, y se encontraba en pleno furor la campaña presidencial de López Michelsen, cuando todos los colombianos amantes de la música de acordeón fuimos atrapados sorpresivamente con la publicación de “Río Crecido”, una canción maravillosa e impactante que ipso facto cautivó la atención y simpatía de la monumental fanaticada vallenata, y pasó a convertirse en el éxito irremplazable del momento. 

Un disco melodioso, emocionante y atractivo, con una letra profundamente significativa, capaz de aniquilar la nostalgia cotidiana y las secuelas del aburrimiento persistente. Una pieza de una factura magistral, en la cual se confundían armónicamente las fantásticas notas musicales creadas por el singular estilo de Emilianito Zuleta con la portentosa y vibrante voz de Poncho, considerado desde siempre “El pulmón de oro” por todos los fervientes seguidores del folclor vallenato. Y apenas habían transcurrido unos seis meses, cuando nuevamente se produce el segundo impacto del año con la estruendosa aparición de “Río Seco”, otro despampanante récord que, similar o superior al primero, elevó el ego del sentimiento popular y alcanzó el más alto clímax de satisfacción en todos los oyentes  de este apasionante género musical.

Sinceramente, “Río Crecido” y “Río Seco”, ambas canciones autoría del reconocido compositor Julio Fontalvo Caro, quien vivió y falleció  en Sincelejo hace tres años, constituyen dos joyas clásicas de la tradicional música vallenata, y puede decirse, con toda franqueza, que fueron los discos claves y determinantes para que el  conjunto de los Hermanos Zuleta conquistara el pináculo de la fama nacional y alcanzara el prestigio que aquilataron desde entonces y siguieron conservando hasta el momento de la separación.  Porque, nadie puede desconocer que con estas dos preseas musicales Los Zuleta entraron de lleno al folclor vallenato, demarcaron su reinado y lograron coronarse como dos grandes exponetes de la música colombiana.  Integrantes de una agrupación firme y consolidada que, superando los cuarenta años de existencia, permanece vigente en sus discos y representa en los momentos actuales un verdadero orgullo para la muy escuchada y competida música de Francisco “El Hombre”.

Sin embargo, como afirman muchísimos admiradores de Poncho y Emilianito, pasarán largos años para que vuelvan a surgir dos canciones como “Río Crecido” y “Río Seco”, que desde su origen estremecieron el sentimiento colombiano, fueron aclamadas en casetas y parrandas y han perdurado hasta el día de hoy con la misma vitalidad en el tiempo.  Sin duda alguna, las dos canciones de Julio Fontalvo mantienen actualmente la firmeza  del primer día y son insustituibles en la música vallenata: escucharlas en estos momentos nos trasladan cuatro décadas atrás y nos da la sensación de que el tiempo no ha evolucionado y estamos ad portas de su nacimiento.

Asimismo, debo enfatizar también que “Río Crecido” y “Río Seco”, aparte de ser dos piezas magistrales e inolvidables, dieron los nombres a dos elepés de  Los Zuleta –considerados hasta ahora  los mejores de este conjunto-,  que condensan veinticuatro canciones de impecable factura y dueñas de una resonancia indiscutible, autorías, naturalmente, de prestigiosos compositores de la música vallenata. 

En el “Río Crecido, por ejemplo “El indio Manuel María” del viejo Emiliano, “Mi salvación” de Poncho Zuleta, “La celosa” de Sergio Moya Molina, “Reminiscencias” de Antonio Serrano Zúñiga, “La muerte del buen amigo” de Julio Oñate Martínez y “Nostalgia de Poncho” de Rafael Escalona, sobresalen por el lirismo de sus letras, la cadencia de sus notas y el despliegue musical con que Emilianito recrea todos los temas.  

Y en el “Río Seco” se destacan principalmente “Te sigo esperando” de Julio Valdeblánquez,  “El cantante” de Daniel Celedón, “La polaca” de Silvio Durango, “Carmen Díaz” del viejo Emiliano, “El cantor del Valle” de Álvaro Cabas, “Ojazos negros” de Lino J. Anaya y “El turco Farid” de Emilianito,  caracterizados  por la elocuencia rítmica, la armonía expresiva y la originalidad artística. 

En todas estas melodías brillan, como es natural, el sello creador e inconfundible del “Ronco de oro”, calificativo con que se conoce a Emilianito,  y la voz sonora e imponente de Poncho, el fantástico grupo musical que hace más de cuarenta  años  convirtió los discos de Julio Fontalvo en “dos joyas inmortales de la música vallenata”.

 

Eddie J. Dániels G

 

Sobre el autor

Eddie José Dániels García

Eddie José Dániels García

Reflejos cotidianos

Eddie José Daniels García, Talaigua, Bolívar. Licenciado en Español y Literatura, UPTC, Tunja, Docente del Simón Araújo, Sincelejo y Catedrático, ensayista e Investigador universitario. Cultiva y ejerce pedagogía en la poesía clásica española, la historia de Colombia y regional, la pureza del lenguaje; es columnista, prologuista, conferencista y habitual líder en debates y charlas didácticas sobre la Literatura en la prensa, revistas y encuentros literarios y culturales en toda la Costa del caribe colombiano. Los escritos de Dániels García llaman la atención por la abundancia de hechos y apuntes históricos, políticos y literarios que plantea, sin complejidades innecesarias en su lenguaje claro y didáctico bien reconocido por la crítica estilística costeña, por su esencialidad en la acción y en la descripción de una humanidad y ambiente que destaca la propia vida regional.

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

Cantautoras de música vallenata: explorando el cuerpo femenino desde lo femenino (Primera parte)

Cantautoras de música vallenata: explorando el cuerpo femenino desde lo femenino (Primera parte)

La música vallenata tiene su origen en la oralidad; una oralidad fundamentalmente masculina encarnada por los campesinos en las sabana...

¿Quién fue realmente el Compae Chipuco?

¿Quién fue realmente el Compae Chipuco?

  Nació en el primer lustro de 1870, en el caserío de Las palomas, cerca de San Juan, Guajira, y murió en Valledupar en 1962. Desd...

La Nueva Canción y la agrupación Calle 13: el sonido de la canción protesta

La Nueva Canción y la agrupación Calle 13: el sonido de la canción protesta

  Se puede vincular La Nueva Canción con la agrupación Calle 13 porque la música se convierte en un vehículo de protesta y críti...

La magia de la tambora irradia a Valledupar

La magia de la tambora irradia a Valledupar

Finalizado el mes de septiembre, la tambora, una de las expresiones musicales y culturales de mayor acervo en la región cesarense, se ...

¿El fin de la música? Apuntes al respecto

¿El fin de la música? Apuntes al respecto

"La buena música no tiene nunca un “público”; no es, ni puede ser para el público; es cosa de elegidos." Ecce homo  “Co...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

El Vallenato como género literario

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Los caminos de la literatura colombiana

Yeny Lorena Grisales | Literatura

Ya ni se versea, pollo ronco…

Fabio Fernando Meza | Música y folclor

Colombia y el Tour de Francia

Redacción | Ocio y sociedad

One Hit wonders vallenatos

Luis Carlos Ramirez Lascarro | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados