Sábado, 20 de ene de 2018
Valledupar, Colombia.

Fawel Solano y Kiko Ramos Jóvenes y decididos. Su música respira energía y ganas de vivir. Nada parece detenerlos, ni siquiera una noche de trasnocho que les mantuvo despiertos hasta más allá de las nueve de la manaña del mismo día.

Fawel Solano y Kiko Ramos son un dúo dispuesto para la acción. Un equipo incansable preparado para las misiones nocturnas con asistencia de gran público: son algo así como el dúo Batman y Robín, pero a nivel musical.

Por eso, dentro de la gira que les conduce a recorrer una gran parte de la Costa Caribe, Fawel acudió al programa de Vallenatos Fans con las gafas de sol puestas (para protegerse de la luz) y el segundo con el acordeón (un arma poderosa para poner a la gente a bailar).

Ambos estaban listos para mostrar que, al lado de los ya reconocidos Churo Díaz y Lucas Dangond, Kvrass y otros grupos que definen a la nueva ola (todos súper-héroes emergentes del escenario vallenato), ellos se posicionan como serios protagonistas para hacer vibrar el escenario.

¿Quién diría, además, que detrás de este dúo tenemos a unos serios profesionales formados en ingeniería de minas y contaduría? Nadie. Absolutamente nadie. Y eso nos ayuda a entender cómo hacen para combinar esa doble vida llena de riesgos y peligros.

Durante el día, adoptan una apariencia sensible y tranquila, escondiéndose detrás de accesorios comunes –como las gafas de sol o la ropa casual–, y durante la noche hacen estallar esa energía musical que luego queda reflejada en canciones como “Ahí viene” (uno de los temas fuertes de su último Cd).

Pero no se equivoquen. Fawel y Kiko tienen un gran corazón. Ambos han decidido ponerse del lado de los buenos y trabajar para el bien de la humanidad. Su deseo más grande es hacer bailar a la gente como si no hubiera mañana. Por eso se esmeran en elegir canciones animadas e irónicas (como “La Tarúpida” de Rolando Ochoa) o temas que enamoran a cualquiera (como “Un millón de veces” de Aurelio Nuñez). De hecho, esta última canción es la favorita de Fawel.

De momento, siguen establecidos en Fonseca (Guajira), la tierra que les cobija y brinda alegría, sin embargo, como todo dúo poderoso, tienen previsto trasladarse a la capital mundial del Vallenato en busca de nuevas aventuras nocturnas llenas de amenazas y sacrificios.

Cuando cantan “La Peligrosa”, ellos tratan de hacernos entender que, en breve (es decir en agosto), se trasladarán a la ciudad más concurrida y competitiva del vallenato: la urbe donde todos los cantantes andan armados de súper éxitos.

¿Se imaginan a Fawel dando vueltas en su carro oscuro por la novena y el centro? ¿O a Kiko sorteando el tráfico de la calle Simón Bolivar para hacer sus compras en el Éxito de Las Flores? ¿O ambos sentados al fondo de la discoteca Petrona Disco esperando el desfile de la última chica tanga para empezar a cantar?

Definitivamente, el dúo del momento nos reserva grandes sorpresas. Y como prueba están las palabras de Fawel: “Nos vamos a meternos poco a poco en su corazón”.

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