Sábado, 23 de sep de 2017
Valledupar, Colombia.

Tal como vemos en las antiguas series sobre la violencia en Colombia en “Señal Colombia”, el codacense Félix R. Lozada Flórez –catedrático, poeta e investigador radicado en Neiva, Huila, donde desarrolla nutrido liderazgo en revistas, periódicos y docena de eventos socioculturales, a la par de editor y compilador de antologías histórico-literarias sobre autores y obras  de la tierra huilense–, en esta ambiciosa novela “Manuel de las Aguas”, hace desfilar por nuestros sentidos y reflexiones pasajes desgarradores, invocando hechos aciagos que brochelan nuestra inverosímil historia patria.

Observamos una trama representativa de la nueva ficción colombiana, donde hombres y mujeres posesos por irrefrenables ímpetus de machismo y voluptuosidad, repechan la vorágine violenta de sus vidas en entornos indolentes que profanan la escasa moralidad y de raquíticos valores, tacañamente administrados por décadas de imposturas y falsa piedad y recato religioso, ante dóciles comunidades campesinas rodeadas de corruptelas, tal como argumenta el personaje:

… no tenemos un  Estado con sentido de responsabilidad, ni existen oportunidades para sobrevivir; la gente permanece en olvido gubernamental (…); el mal ha surgido, ha empollado enormes desigualdades y graves problemas como guerrillas, paramilitares, ladrones de cuello blanco, políticos corruptos…” ( pág. 173 ).

El amplio cuadro realista y sombrío que expone Lozada Flórez, podría exacerbar la extrema pasividad de algunos desprevenidos lectores, sin experiencias sobre las crónicas desgracias y oscuros símbolos que acechan la pacífica evolución del colectivo, plasmados en tan descarnados episodios, aparte de mostrarnos la insensatez de muchos con sangre ardiente y, a la vez, rotula arquetipos deshonrosos en una clase política que ostenta altos índices de desprecio y desinterés ante el espectáculo cotidiano de la miseria y desigualdad  tan comunes.

 

Jairo Tapia Tietjen

WikiLetras
Jairo Tapia Tietjen

Codazzi, Cesar (1950). Bachiller Colegio Nacional A. Codazzi, 1970. Licenciado en Filología Española e Idiomas, UPTC, Tunja, 1976; Docente en Colegio Nacional Loperena, 1977-2012. Catedrático Literatura e Idiomas, UPC, Valledupar, 1977-2013. Director Revista 'Integración', Aprocoda-Codazzi, 1983-2014; columnista: Diario del Caribe, Barranquilla, El Tiempo, Bogotá, El Universal, Cartagena, El Pilón, Vanguardia Valledupar: 1968-2012. Tel: 095 5736623, Clle. 6C N° 19B 119, Los Músicos, Valledupar- Cesar.

[Leer columna]

Artículos relacionados

Noventa años del natalicio del escritor García Márquez
Noventa años del natalicio del escritor García Márquez
  Las cosas suceden, cuando tienen que suceder. En una antigua ranchería de La...
“Lo importante en la poesía es vivirla, sentirla y compartirla”: Leonardy Pérez
“Lo importante en la poesía es vivirla, sentirla y compartirla”: Leonardy Pérez
Sus declamaciones no dejan a nadie indiferente. Ya pudimos conocerlo con sus...
Detrás de los visillos de las estancias secretas de Murasaki Shikibu (Parte III)
Detrás de los visillos de las estancias secretas de Murasaki Shikibu (Parte III)
Utsusemi, Fujitsubo y Murasaki, algunas de las mujeres de Genji: La historia de...
Un hombre del pueblo, de Chinua Achebe
Un hombre del pueblo, de Chinua Achebe
La sociedad política que el nigeriano Chinua Achebe relata en Un hombre de pueblo, se...
El poema que canta a la Paz de Colombia
El poema que canta a la Paz de Colombia
La Paz nunca ha estado tan cerca, incluso después de la polémica victoria del No en...
.::Cortometraje - Nomofobia::.
.::Conversación con Alvaro Mutis - Uno no es de donde nació...::.