Jueves, 27 de abr de 2017
Valledupar, Colombia.

Los provincianos del caribe colombiano residentes en Bogotá permanentemente inventamos fórmulas para hacer menos nostálgica nuestra ausencia sentimental, como tituló Rafael Manjarrez  el himno del Festival de la Leyenda Vallenata.

Es por eso que cada año creamos festivales vallenatos que tienen vida efímera en la capital por falta de patrocinios o apoyos, tanto del Estado como de la empresa privada. Organizamos constantemente reuniones sociales de colonias de departamentos, ciudades y municipios; en fin, cada día nos acercamos más entre nosotros, tal vez con el único propósito de no dejarnos absorber por la cultura urbana y tratando de resistirnos a los fenómenos globalizadores que amenazan con nuestras costumbres y folclor.

Es por eso que el emprendimiento de muchos jóvenes empresarios del caribe nos ha dado la posibilidad de sentirnos en Bogotá como en nuestra propia tierra, creando establecimientos de comercio, que entre otras cosas, son muy lucrativos por obvias razones, pero que son como un oasis en esta gran mole de cemento y única metrópolis con más de nueve millones de habitantes  que tenemos en nuestro país, la ciudad de las oportunidades, donde todos siempre somos  bien recibidos y a la que le debemos muchos, todo lo que somos.

En los últimos años han nacido en Bogotá establecimientos como restaurantes, bares y discotecas en las que verdaderamente uno se siente como en Barranquilla, Santa Marta, Montería, Valledupar o Riohacha, hace rato ya contamos con Gaira, fundada por los hermanos Vives; con Matilde Lina, creada por un grupo de inquietos y emprendedores jóvenes vallenatos, y por estos días la fiebre de los caribeños que vivimos en la fría capital es un bar, restaurante y museo que recibe el nombre de La Provincia, sitio en el que me he encontrado recientemente con las personalidades más representativas del caribe en la política, el deporte, la musica, mejor dicho la provincia es ahora en Bogotá el sitio predilecto de los costeños.

Desde que la Unesco declaró al vallenato como patrimonio inmaterial de la humanidad sin duda el emprendimiento de jóvenes del caribe como el cesarense Ricardo Quintero Araujo le ha abierto las puertas a otra visión de las cosas que debemos mostrar de nuestra cultura, como tener en un solo lugar las figuras en cera, de peso y talla real de nuestros más emblemáticos personajes como Gabo, Escalona, El Pibe, Rafael Orozco, Diomedes, El Joe, Los Hnos Zuleta, amén de una maravillosa y única colección de acordeones, ropa, trofeos y elementos de nuestros más grandes personajes; ojalá continuemos ejecutando este tipo de proyectos para que fácilmente nos podamos encontrar y tertuliar en vivo con personajes como el mejor cajero del mundo Pablito López, quien ahora no sale de este lugar.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz

Vallenateando
Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

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