Jueves, 29 de jun de 2017
Valledupar, Colombia.

 

Por  estos días me llegó un correo electrónico que me llamó la atención, toda vez que en él el remitente me hace una pregunta muy recurrente en los amantes de la cultura vallenata; la inquietud proviene del ciudadano Luis Carlos Ramirez Lascarro, quien nos dice:

“Como usted sabe, soy un joven interesado en la música vallenata, en torno a cuyo estudio he escrito algunos artículos, buscando aportar significativamente a la amplia literatura existente al respecto.

Uno de los temas que más me ha intrigado es el de la figura de los juglares vallenatos, para cuya definición no parecen estar bien claras las características o requisitos a cumplir para que un artista del medio sea considerado como tal, entre las cuales se tiene de manera extendida el interpretar el acordeón, cantar y componer; sin embargo existen varias figuras que no son tenidas de manera general como tales y hay otras que no tocan acordeón o no son buenos cantantes y a  pesar de ello, sí son tenidas como tales.

Buscando en informaciones en internet no es posible tener una definición oficial al respecto y, mucho menos, un listado canónico de ellos. Tampoco lo he encontrado en los libros Vallenatología y Cultura Vallenata: Origen, teoría y pruebas, ni en el mismo PES del Vallenato o en la Web de la Fundación del Festival donde, lógicamente, debería encontrarse esta información.”

Lo primero que debemos recordar es que el lenguaje es dinámico y cambiante y va reflejando las nuevas experiencias en una comunidad; es por ello que las palabras cambian de significado diacrónicamente, por lo cual estoy convencido de que la palabra Juglar en el País Vallenato ha venido evolucionando en los últimos años y es indiscutible su cambio de significado en nuestro medio; hace unos pocos años escribí una columna que titulé El ultimo juglar y cada día me convenzo más de que, según el giro que se le viene dando al significado de esa palabra, no habrá en el vallenato un último juglar.

Los vallenatos ya no empleamos la palabra juglar con la misma connotación del medioevo que le da la Real Academia de la Lengua: quien iba de un lugar a otro recitando, cantando y bailando; chistoso, picaresco, trovador, poeta; nosotros estamos empleando ahora esa palabra para resaltar a aquel compositor, acordeonero o cantante  que, por su calidad y aportes al folclor, merece tal distinción.

Así las cosas, hoy en día la palabra juglar en nuestro mundo vallenato depende de apreciaciones subjetivas de quien la emplea. Recordemos también que en nuestro rico idioma español, las palabras tienen diversos significados dependiendo del país; pues, en el País vallenato, ése es el significado que le estamos dando.

Colofón: ¿Qué pasó con la Universidad Nacional sede Caribe?, me preguntan constantemente en Bogotá. Le traslado esa inquietud al Gobernador del Cesar y a nuestros Honorables Congresistas, que parece matan el tigre y se asustan con el cuero.

 

Jorge Nain Ruiz

@JorgeNainRuiz 

Vallenateando
Jorge Nain Ruiz

Jorge Nain Ruíz. Abogado. Especializado en derecho Administrativo, enamorado del folclor Vallenato, cantautor del mismo. Esta columna busca acercarnos a una visión didáctica sobre la cultura, el folclore y especialmente la música vallenata. Ponemos un granito de arena para que la música más hermosa del mundo pueda ser analizada, estudiada y comprendida.

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