Lunes, 20 de nov de 2017
Valledupar, Colombia.

Luis Gustavo Moreno / Foto: Llanera.com

 

Muy macondiano amanecer con la noticia de que la Fiscalía, en conjunto con la DEA, capturó al director anticorrupción de esta misma entidad (Fiscalía), Luis Gustavo Moreno, nada más y nada menos que por actos de corrupción.

El impoluto director pedía fuertes sumas de dinero para beneficiar a los implicados en procesos adelantados por el ente acusador. ¡Háganme el favor! El ratón estaba cuidando el queso, pero lo más morboso de todo esto es ver la línea de ruta que utilizaron para ubicar a este nefasto personaje en tan importante cargo. [Véase: https://elexpediente.co/los-padrinos-los-defendidos-del-fiscal-anticorrupcion-sera-extraditado-eeuu/].

Este hecho nos invita a cuestionar toda esta estructura corrupta que se ha creado en nuestras narices y que es la responsable de que cada día sea más oscuro nuestro panorama como país. La desconfianza crece al ver este tipo de acontecimientos ¿Quién nos está cuidando? Estamos frente a una jugada de ajedrez que se está instrumentando para mantener el sagrado estamento político, doblegando líneas para seguir en lo mismo, con los mismos.

Acontecimientos como éste, no son fáciles de asimilar por un país que está en plena dejación de armas, lleno de esperanzas, regocijado por el final de una guerra que duró más de 50 años y que el 27 de junio, formalmente, las FARC dejó de existir como guerrilla para mutar como grupo en la participación política nacional. Bienvenidos a la guerra contra la corrupción, ¿serán aliados del buen proceder o serán seducidos por la empalagosa y dulce mermelada? No es por ser negativo pero ya sabemos que muchos están plenamente seducidos por la multipropósito y adictiva esencia. Esperemos que las caletas no reportadas no terminen convirtiéndose en mermelada para sus fines políticos, esperemos que implanten bien el verdadero significado de la política y su aplicación para el bienestar de todos, camino a un país próspero, decente y aplicado en cultura política.

Siguiendo con el tema del director anticorrupción-corrupto, que a propósito y para nuestra vergüenza es de descendencia cesarense, en muy corta edad -30 años- tenía una amplia experiencia en tratados bajo la mesa y gestión de aportes indebidos para beneficio propio. Las actividades corruptas que Moreno adelantaba llegaron a ser tan descaradas que generó una rápida y efectiva  investigación en su contra que, sin duda, causó fuertes dolores de cabeza al fiscal general Néstor Humberto Martínez que a la vez comparte con el implicado un insidioso  atornillamiento Vargasllerista.

Curiosamente, el mismo día de la captura del anticorrupto-corrupto, el fiscal general fue ingresado a la Clínica del Country en Bogotá con una lesión lumbar, dijo el portavoz oficial del centro médico que “llegó con un fuerte dolor, como resultado de un accidente familiar”, pobre espalda, es que eso de llevar tantos compromisos subrepticios a cuestas no puede ser nada saludable, debilita.

Descuajada de esa forma una de las piezas más importantes de la estructura anticorrupción nacional, después de ver cómo la maquinaria burocrática de campaña se feria los principales cargos de control, queda claro que el manto de la corrupción sigue arropando mucho espacio y es necesario comprometernos para lograr  la tranquilidad deseada, se acercan las afectuosas campañas políticas, depositar bien el voto es el principal aporte para llegar a la paz, sin corrupción.

Remate: Eloy “Chichi” Quintero es uno de los mejores congresistas de Colombia;  según periódico de cuyo nombre no quiero acordarme, no sé en qué se basaron para decir tal falacia, como que su alta capacidad para permanecer petrificado en las sesiones le ayudó de mucho, es difícil de creer esa publicidad política pagada, estamos graves de congresistas pero tampoco así.

 

Andy José Romero Calderón 

 

Vallenato de Guacoche
Andy Romero Calderon

Vallenato de cédula, guacochero de nacimiento. Ingeniero de sistemas de la Universidad Popular del Cesar. Me gusta la buena crítica y política, sin caer en sus vicios y hasta donde los argumentos me dejen llegar. Amante de la buena música y no de un género en específico. El silencio es, después de la palabra, el segundo poder del mundo. Twitter: @andy_romeroc

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