Artes plásticas

La pintura del realismo y sus características

Alberto León

05/11/2019 - 03:50

 

La pintura del realismo y sus características
Los espigadores, de Jean-François Millet

La pintura realista reemplaza las imágenes idealistas del arte tradicional por acontecimientos de la vida real, dándole prioridad a retratar la vida cotidiana. Esto se debe a su sensibilidad social e ideológica hacia las clases bajas y los movimientos de izquierda.

Es Gustave Courbet quien sienta las bases en 1861, cuando dice que “la pintura es un arte esencialmente concreto y solo puede consistir en la representación de cosas reales y existentes”.

El realismo es un movimiento artístico que se origina en Francia, hacia mediados del siglo XIX, para esparcirse también por Gran Bretaña y más tarde, Estados Unidos. Se inicia precisamente tras la revolución que derrocó al monarca Luis Felipe en 1848. Se desarrolla durante el Segundo Imperio bajo Napoleón III y termina hacia finales del siglo XIX.

En sus comienzos este movimiento tiene lugar en la literatura con Campfleury (Jules François Félix Husson); Balzac y Luis Edmond Duranty. Y también en la pintura, cuyo máximo exponente fue Gustave Courbet.

Características de la pintura realista

Para definir sus características se debe tener en cuenta que su principal objetivo es, como lo manifiesta Courbet, tomar la realidad del mundo que lo rodea. Por esto, proclama plasmar costumbres, ideas y aspectos de la época, destacando su visión personal de la realidad.

Aún, más en el preámbulo del catálogo de la exposición de 1855, declara que “hay que saber para hacer” y que su finalidad es producir “arte vivo”.

Es Gustave Courbet quien acuña el término realismo al darle ese nombre a la edificación que se construye para la mencionada exposición: “Pabellón del Realismo”. Sin embargo dentro de este movimiento no hay una completa unidad. Existen muchos pintores considerados dentro de él pero no es un movimiento estructurado ni homogéneo.

No obstante, se pueden mencionar como algunas de sus particularidades, las siguientes:

-Representación de la realidad cotidiana de la población de clase baja y media de la sociedad. Un ejemplo de esto es “Los espigadores” de Jean-François Millet.

-Ausencia de alegría, las personas se ven serias y por eso se las representa con colores oscuros. De este modo las pinturas se vuelven sombrías como un medio de demostrar la difícil situación que viven los trabajadores. Un óleo que lo representa claramente es “El vagón de tercera clase” de Honoré Daumier.

-Imagen de los trabajadores urbanos, rurales y pobres mostrados en posturas encorvadas, luchando por realizar un trabajo manual duro. Esto se puede ver en “Los rompe-piedras" ("Les casseurs de pierres") de Gustave Courbet.

-Desafío de las distinciones de clases sociales presente, por ejemplo, en “Young Ladies of the Village”. Allí están muy cerca las mujeres jóvenes representantes del medio rural emergente y la clase de la pobre campesina que acepta su caridad.

Sin embargo, estas manipulaciones tanto en Manet, quien fundara posteriormente el impresionismo, como en Courbet, le dieron a la pintura del realismo la posibilidad de que el lienzo se revele como un soporte bidimensional que se cubre creativamente con pigmento. Y esto ha sido la posibilidad de que los futuros artistas se pudieran alejar del naturalismo.

 

Alberto León

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario

Le puede interesar

Inauguración de la exposición “En busca de Francisco el Hombre”

Inauguración de la exposición “En busca de Francisco el Hombre”

Durante el mes de abril, la Alianza Francesa de Valledupar hace honor al Festival de la Leyenda Vallenata con una exposición centrada ...

Eder Pisciotti, ante la escena del crimen

Eder Pisciotti, ante la escena del crimen

La puerta se abre con un lento gemido –de esos que erizan la piel– y el espectáculo que revela es estremecedor. Ante los ojos del ...

Una exposición plástica exquisita y un cadáver

Una exposición plástica exquisita y un cadáver

  ‘Indagaciones de un cadáver exquisito’ es el nombre que distingue la exposición que congrega las observaciones y los plante...

Débora Arango, la huella de una gran artista colombiana

Débora Arango, la huella de una gran artista colombiana

Siendo muy joven, una monja salesiana, su maestra María Rabaccia, percibió su talento y la impulsó a seguir los caminos del arte. Mu...

Tín Nieves: “Uno debe elogiar a las mujeres todos los días”

Tín Nieves: “Uno debe elogiar a las mujeres todos los días”

Discreto y reflexivo, al artista Agustín “Tín” Nieves forma parte de los intelectuales vallenatos que cultivan la memoria. De esa...

Lo más leído

El tamal, un plato típico del Tolima

Alba Llorente Majana | Gastronomía

Arqueología e historia en Michel Foucault

Antonio Acevedo Linares | Pensamiento

Historia de un mestizaje en la Alta Guajira

José Trinidad Polo Acuña y Diana Carmona Nobles | Pueblos

Animar a leer

Consuelo Gallego Tabernero | Literatura

El Merengue en Colombia

Álvaro Rojano Osorio | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados