Bienestar
Un nuevo inicio empieza dentro de ti

Ya no tengo excusas para seguir viviendo en el infierno.
Un nuevo inicio empieza dentro de mí.
Angie Schrieder
Durante mucho tiempo, aprendimos a esperar. A esperar que algo o alguien llegue a salvarnos, a darnos respuestas, a cambiar la dirección de nuestra vida. Esperamos el momento perfecto, las condiciones ideales, la señal externa que nos confirme que ya es tiempo de movernos. Sin embargo, la vida no se transforma esperando; la vida se transforma cuando decidimos.
Nos enseñaron a resistir, a aguantar, a adaptarnos incluso cuando algo dentro de nosotros grita que ya no puede más. Y así, sin darnos cuenta, vamos construyendo un infierno silencioso: relaciones que duelen, trabajos que apagan, rutinas que nos desconectan de nuestro propio sentir. No siempre el infierno es caos; muchas veces es costumbre.
Ese infierno cotidiano se disfraza de estabilidad, de “esto es lo que hay”, de “no es tan grave”. Pero el cuerpo sabe, el alma sabe. Sabe cuándo algo ya no es coherente, cuándo permanecer se convierte en una forma lenta de abandonarnos.
No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando que algo externo suceda, cuando el verdadero cambio inicia dentro de nosotros. Inicia el día que dejamos de señalar afuera y comenzamos a mirarnos con honestidad. No para culparnos, sino para reconocernos responsables de la vida que estamos construyendo.
Asumir esa responsabilidad no es fácil. Implica aceptar que nadie vendrá a vivir por nosotros, que nadie puede tomar las decisiones que nos corresponden. Implica reconocer que muchas veces no fue la falta de oportunidades lo que nos detuvo, sino el miedo a soltar lo conocido.
Porque todo nuevo inicio exige un duelo. Dejar morir lo viejo duele. Duelen las versiones de nosotros mismos que creíamos necesarias para sobrevivir. Duelen las historias que nos contamos para justificar por qué seguimos donde estamos. Pero soltar no es fracasar; soltar es comprender que hay etapas que ya cumplieron su función.
Y es aquí donde comienza una de las partes más incomprendidas del proceso: el silencio.
El nuevo inicio se construye en silencio. Muchas veces sin aplausos, sin validación, sin testigos. Mientras por fuera parece que no sucede nada, por dentro se está gestando una transformación profunda. A menudo, quienes nos rodean asumen que estamos detenidos, que no avanzamos, simplemente porque no contamos lo que estamos creando o porque elegimos habitar el misterio.
Sin embargo, las creaciones silenciosas tienen un respaldo invisible. Cuando algo nace desde la coherencia, la honestidad y el propósito, la divinidad lo sostiene. No todo proceso necesita ser explicado ni comprendido por otros. Hay etapas que requieren recogimiento, fe y paciencia.
Hacer tu mayor esfuerzo sin esperar aplausos se convierte entonces en uno de los retos más importantes del camino. Confiar cuando no hay señales externas, sostenerte cuando nadie valida, y aun así tener la certeza de que todo está conspirando a tu favor.
Tomar decisiones radicales no siempre significa romper con todo, sino atrevernos a dejar de vivir en automático. Significa elegirnos incluso cuando eso incomoda a otros. Significa confiar en que lo que se va abre espacio para algo más alineado, más vivo, más auténtico.
Un nuevo comienzo no ocurre cuando todo está claro ni cuando el miedo desaparece. Ocurre cuando, a pesar del miedo, decidimos no seguir traicionándonos. Cuando entendemos que merecemos una vida que se sienta habitable por dentro.
El cambio real no hace ruido. Comienza en silencio, en una decisión íntima, en un “hasta aquí” dicho con el corazón firme. Y aunque el camino no siempre sea fácil, hay algo profundamente liberador en dejar de huir de uno mismo.
Un nuevo inicio no es solo cambiar de lugar, de personas o de circunstancias. Es cambiar la relación que tenemos con nosotros mismos. Y ese inicio, el más importante de todos, siempre empieza dentro de ti.
Con cariño,
Gracias por leerme.
Angie Schrieder
Sobre el autor
Angelic Schrieder
Soy Angelic Schrieder
Me dedico a servir a los demás a través de reflexiones y filosofadas que nos ayudan a florecer, crecer y sanar desde mi propia experiencia. Mi carrera profesional es en sociología, pero prefiero que me conozcas como un espejo que refleja la humanidad en su esencia, igual que tú.
0 Comentarios
Le puede interesar
Las parejas que más se ríen son las que más duran
¿Quién no se siente mejor después de reír? La risa es uno de los mejores remedios contra las dolencias del ser humano y también co...
Cerrando las heridas del conflicto colombiano
La historia de Colombia en los últimos 50 años muestra una gran tragedia social: muertes inocentes, impotencia de la situación, mied...
Terapia de pareja: 6 beneficios de visitar un especialista
Conformar una relación sentimental sana y estable a largo plazo no siempre resulta sencillo. Con el paso de los años pueden surgi...
Litro y medio de agua diario
Con mucha frecuencia escuchamos frases como: beber agua es muy importante para el organismo y hay que consumir un mínimo de agua natur...
La enfermedad que impide expresar las emociones
Cuando Marta le pregunta a Alfredo "¿Qué sientes?", la respuesta siempre es "No sé". Si le pregunta "¿Me amas?" Probablemente conte...










