Bienestar

La enfermedad que impide expresar las emociones

Maira Ropero

30/08/2013 - 11:30

 

Cuando Marta le pregunta a Alfredo "¿Qué sientes?", la respuesta siempre es "No sé". Si le pregunta "¿Me amas?" Probablemente conteste lo mismo, y no está mintiendo o intentando herirla deliberadamente, es que NO sabe lo que siente.

Nadie puede conocer y alcanzar a entender su mundo interno, ni siquiera el mismo Alfredo. Él está diagnosticado de alexitimia y, por eso, siempre da la imagen de hermético, frio, indiferente, apático o ansioso.

¿Te imaginas ser incapaz de decirle te quiero a la persona amada o no saber identificar lo que sientes por ella? Puede que esto te haya pasado alguna vez en la vida, pero cuando la dificultad para reconocer y expresar sentimientos y emociones es crónica estamos ante una persona que puede tener alexitimia.

La alexitimia es la incapacidad para identificar las propias emociones y, en consecuencia, para expresar lo que se siente. Por ejemplo, son incapaces de manifestar entusiasmo ante una buena noticia o de llorar ante una desgracia.

No estamos hablando de personas sin emociones, las tienen. Su dificultad es que no saben reconocerlas y expresarlas con palabras o gestos. Para que se hagan una idea, si le preguntamos a una persona con alexitimia ¿cómo se encuentra?, probablemente responderá algo tan abstracto como «mal», pero no será capaz de distinguir si lo que siente es rabia, ira, odio o tristeza.

La alexitimia puede clasificarse de dos maneras en función de sus causas.

Alexitimia primaria: Responde a causas biológicas. Se debe a una predisposición genética o anomalías neurológicas dadas al nacer.

Alexitimia secundaria: Se debe a causas traumáticas que tienen lugar en determinados momentos de la vida o cuando la persona ha sido sometida a situaciones traumáticas intensas en la vida adulta, por ejemplo malos tratos.

A partir de estos aprendizajes las personas aprenden una manera de relacionarse y de desconectarse totalmente de sus emociones, crean una especie de coraza defensiva para defenderse de lo que les puede herir.

En la historia de estas personas comprobamos con frecuencia carencias afectivas o historias de violencia o abuso que inciden, insensiblemente, en la construcción del mundo emocional.

A grandes rasgos, una persona con alexitimia tiende a mostrarse así:

- una postura rígida e inexpresiva.

- un comportamiento basado en la lógica y la práctica.

- decisiones únicamente racionales y funcionales.

- Pocas fantasías o ensoñaciones (no se hace uso de la imaginación).

- Pensamiento  concreto y estilo de comunicación monótono, sin matices afectivos, gesticulaciones, modulaciones o cambios en el tono de voz.

Las personas con estas características sufren mucho y son incomprendidas. Tienden a aislarse, porque no saben cómo relacionarse. Es algo que ellos mismos no controlan.

¿Cómo se trata? En la edad adulta, el objetivo principal del tratamiento es acompañar a reconocer y poner nombre a sus emociones.

En los niños: Podemos ayudar a los hijos a aprender a identificar sus emociones y las ajenas. Es una tarea fundamental que los padres pueden realizar para prevenir los casos de alexitimia secundaria. Para ello, es importante permitir al niño la expresión de sus emociones para que posteriormente se les enseñe a regularlas.

También debemos tener en cuenta que los padres son los principales modelos de afecto para los hijos. No podemos pretender que un niño exprese sus emociones si nosotros mismos no lo hacemos. Los padres que esconden sus emociones enseñan a sus hijos a reprimirlas. Por ello, es adecuado que en el ambiente familiar haya una expresión de afecto abierta y adecuada.

Por cierto, ¿Qué emoción sientes al leer este artículo?

¡Buen Viento y Buena Mar!

 

Maira Ropero

@MairaRopero

Sobre el autor

Maira Ropero

Maira Ropero

Bien estar

Maira Ropero (Valledupar). Psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana especializada en Psicología Clínica (Universidad Autónoma de Barcelona, España) y Coach de vida. Máster en Programación Neurolingüística y Doctora en hipnosis clínica.

Su columna semanal “Bien estar” ofrece reflexiones para mejorar la salud mental y disfrutar de cada instante. Es un espacio idóneo para el crecimiento personal y el fortalecimiento de un liderazgo inspirador.

@MairaRopero mairaropero

1 Comentarios


viridiana blanco h 09-09-2016 09:24 PM

Nunca he pensado que al no expresar ellos entimie tos pueden hacer sufrir a otros........ a un que creo que muchas personas solo actúan así en su beneficio y lo lamento por las que en verdad sufren por eso debe ser horrible no poder expresarse

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