Bienestar

Las emociones que ponen al colon irritable

Maira Ropero

07/03/2014 - 08:35

 

El colon irritable es un trastorno funcional gastrointestinal que provoca dolor abdominal, estreñimiento o diarreas. Se suele asociar a estados de estrés, tensión, disgusto o ansiedad, aunque, obviamente, los hábitos alimentarios son importantes. El colon puede irritarse por ingerir alimentos picantes o muy grasosos, pero también cuando el ambiente es tenso o incómodo.

Quienes han estudiado este asunto y han explorado las causas del mal, han encontrado, por ejemplo, que el síndrome es más común en las personas que eluden el riesgo, tratan de evitar conflictos y necesitan mucho de la estima del otro, son más propensas a tener la alteración. Cuando algo de todo esto falla, estas personas somatizan por el intestino.

En la actualidad, hay pruebas evidentes del papel que desempeñan las emociones en la obtención de la salud y el bienestar y, por supuesto, en el origen de las enfermedades. La OMS (Organización Mundial de la Salud) informa que, alrededor de un 90% de las enfermedades más comunes tienen un origen psicosomático. Es decir que el tipo de personalidad, el autocontrol que tengamos de las emociones y la forma de manejar el estrés, fracasos y frustraciones, pueden potenciar y desarrollar diferentes enfermedades.

Cuando experimentamos optimismo y alegría, estas emociones positivas se reflejan en todas las actitudes y pensamientos y aumenta la sensación de bienestar, sin embargo, las emociones negativas intensas (ira, ansiedad, depresión) pueden perjudicar la salud. Muchos estudios demuestran que las personas con desórdenes emocionales sufren más enfermedades físicas crónicas.

Emociones y salud están estrechamente relacionadas ya que mantener un adecuado equilibrio emocional ayuda a estar sanos y en armonía con el entorno.

Es importante disfrutar de la vida haciendo cosas que nos hacen sentir bien y estar más en contacto con la naturaleza, además de cuidar las relaciones familiares de amistad y de pareja.

El estudio publicado en la revista inglesa British Medical Journal, luego de una revisión de la literatura médica sobre el síndrome de colon irritable, reveló que los tratamientos psicológicos como las terapias cognitivas breves son más efectivas que los fármacos y con efectos más prolongados.

La clave está en encontrar alternativas o respuestas más funcionales para que la persona pueda enfrentar la vida sin que cada hecho desagradable o traumático afecte a esta parte tan sensible de su organismo. Lo más aconsejable es tratarse desde un abordaje multidisciplinario mediante un equipo integrado por médico, psicólogo y nutricionista.

Te presento algunos consejos para evitar de sufrir de esta enfermedad, o prevenir que se empeore en caso de haber empezado a padecerla:

1. Con relación a la alimentación: yo estoy segura que sabes cuáles son los alimentos que generan las crisis de colon irritable, pero cuando los tiene al frente, no logras controlar las ganas de comértelos y te olvidas del daño que te pueden causar. Es así, ¿cierto?

Tú, mejor que nadie, conoces cuáles son los buenos y los malos alimentos para tu cuerpo por eso no entro en los detalles de las comidas. Sin embargo, te propongo este cuadro que te ayudará a superar las tentaciones:

Realiza un cuadro con cuatro columnas. En una vas a escribir los alimentos que te hacen daño, al lado lo que te generan cuando los comes y los pensamientos que tienes sobre ti por comerlos. En la tercera columna vas a escribir por cuál alimento lo puedes remplazar y, finalmente, cómo te haría sentir el lograrlo. Por ejemplo:

Los alimentos que te hacen daño

Lo que te generan y lo que piensas de ti al comerlos

Lo remplazo por:

Cómo me siento al comer esta alternativa

Una hamburguesa

 

 

Me dan ardores en el estomago y me siento muy mal por no poder controlarme. Me odio por no aguantar las ganas.

Una ensalada con carne a la plancha

 

Siento que una ensalada y carne sin grasa es una comida sana, me sentiría bien y confiaría más en mí por elegir alimentos que son buenos para mí.

 

2. Realice ejercicio físico como caminar, correr, nadar o el que sea de tu preferencia. O si prefieres hacer un deporte, arma un grupo de amigos para que varias veces a la semana lo practiques. Encuentra lo que te haga ilusión hacer y empieza hacerlo. Puede ser que no tengas todas las ganas, pero empieza y notarás cómo, poco a poco, tu motivación irá aumentando.

3. Control emocional: Practica herramientas de relajación y meditación. Aprende herramientas de comunicación, manejo del estrés, gestión de la ansiedad y, especialmente, el control de la ira.

Todos aspiramos a estar bien y, si sientes que con estos consejos, no logras resolver tu situación, busca ayuda profesional para acompañarte a conseguirlo.

El colon irritable es el reflejo de cómo te estás sintiendo, y si estas tranquilo, en paz y feliz así mismo se sentirá tu colón. No dejes toda la tarea a los médicos, un 90% depende de ti.

¡Buen Viento y buena Mar!

 

Maira Ropero

@MairaRopero

Sobre el autor

Maira Ropero

Maira Ropero

Bien estar

Maira Ropero (Valledupar). Psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana especializada en Psicología Clínica (Universidad Autónoma de Barcelona, España) y Coach de vida. Máster en Programación Neurolingüística y Doctora en hipnosis clínica.

Su columna semanal “Bien estar” ofrece reflexiones para mejorar la salud mental y disfrutar de cada instante. Es un espacio idóneo para el crecimiento personal y el fortalecimiento de un liderazgo inspirador.

@MairaRopero mairaropero

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La ira, una emoción que puede controlarse

La ira, una emoción que puede controlarse

La ira, como todas las emociones, es algo normal en la vida. Estar enojado o sentir ira es sólo una parte de la amplia gama de emocion...

¿Cuáles son las emociones que afectan a los riñones?

¿Cuáles son las emociones que afectan a los riñones?

Los riñones son un par de órganos vitales que realizan varias funciones para mantener la sangre limpia y químicamente equilibrada. L...

¿Aumento los problemas o les busco solución?

¿Aumento los problemas o les busco solución?

"Si tus problemas tienen solución, no te preocupes. Y si no la tienen, ¿para qué te vas a preocupar?" Esta frase es muy significati...

¿Cómo superar una infidelidad?

¿Cómo superar una infidelidad?

Desde la semana pasada que les escribí sobre los factores psicológicos que inciden en la infidelidad, varias personas me han pregunta...

Vigorexia o cuando el ejercicio físico se convierte en obsesión

Vigorexia o cuando el ejercicio físico se convierte en obsesión

  Con el auge de los gimnasios, las “dietas-milagro” y la cultura de “mostrar hábitos saludables”, el ejercicio físico se h...

Lo más leído

Las capillas doctrineras: huellas de los tiempos coloniales

Paula Andrea Grisales Naranjo | Patrimonio

Una corta charla con Raúl Gómez Jattin

Wladimir Pino Sanjur  | Literatura

Balzac, la voz de una quimérica idea

Francisco Arias Solís | Literatura

Alicias adoradas y olvidadas

Henry Vergara Sagbini | Opinión

Los trofeos del profesor Armenta

Álvaro Yaguna Nuñez | Opinión

Una raíz y dos piedras

Giancarlo Calderón Morón | Artes plásticas

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados