Bienestar

¿Cómo desarrollar la autoeficacia y ganar en autoestima?

Mónica Fernández

11/02/2016 - 05:00

 

Las percepciones de autoeficacia son las autoevaluaciones del individuo acerca de lo que se considera capaz de hacer. Implican la confianza en sus destrezas y habilidades para enfrentar acontecimientos, resultando esenciales en el momento de tomar decisiones.

Según el psicólogo Albert Bandura, en su artículo Autoeficacia: hacia una teoría unificada del cambio conductual, publicado en 1977, pueden definirse como: "Las creencias en la propia capacidad para organizar y ejecutar las acciones requeridas para manejar las situaciones futuras".

Se considera que las personas con altos sentimientos de eficacia personal eligen tareas y actividades que implican mayores desafíos, optan por metas y objetivos más altos, invierten más esfuerzo, mostrando mejor motivación y compromiso, además de ser persistentes y presentar mayor resistencia ante las adversidades.

Las creencias personales asociadas a una baja autoeficacia son:

1-. Considerarse incapaz, es decir, suponer que no se tiene la capacidad para hacer algo bien.

2-. Ser pesimista, esto es, tener expectativas negativas y desfavorables ante el futuro. Suponer que sucederá la peor de las situaciones posibles.

3-. Tener una perspectiva fatalista, conjeturar que los acontecimientos ocurren por razones ajenas, por fuerzas externas y son predeterminados por el destino.

4-. Recordar constantemente lo malo que ha sucedido, responsabilizándose totalmente acerca de eso, mientras que se omite esencialmente lo bueno.

5-. Considerar los sucesos como incontrolables y que la propia conducta depende de factores externos más que de sí mismo.

5-. Tener una historia de fracasos personales que no se han logrado superar.

Al generarse una autopercepción de desconfianza, inseguridad, miedo y baja autoestima, se comienzan a evitar situaciones que implican desafíos personales y, por consiguiente, las metas asumidas tendrán un nivel bajo de autoexigencia.

Desarrollo de la eficacia personal

La autoeficacia puede aprenderse, para esto es necesario identificar, reconocer, desarrollar y confiar en las habilidades propias y usar las fortalezas para alcanzar el logro de los objetivos personales. Esta confianza adquirida en la propia capacidad, permite no desistir ante el fracaso, superar los errores y seguir adelante con las acciones pertinentes para el cumplimiento de las metas fijadas.

Algunas estrategias para desarrollarla son:

1-. Mantener una actitud realista y responsable ante los fracasos y los éxitos, evaluando las razones para que ocurrieran de esa manera.

2-. Mantener el optimismo, esto es, tener expectativas positivas y favorables ante el futuro. Descubrir lo positivo de las circunstancias.

3-. Asumir el control de la propia vida tomando en consideración los factores externos.

4-. Disfrutar de los recuerdos agradables y de los éxitos.

5-. Actuar para alcanzar metas cada vez más grandes.

6-. Enfrentar desafíos personales posibles de realizar, siempre bajo expectativas realistas.

A medida que aumenta la autoexigencia personal se fortalece la seguridad en sí mismo. En todo caso es imprescindible que los objetivos personales y las metas fijadas sean realistas y estén en armonía con las habilidades y capacidades que se poseen. No significa que no se cometerán errores, sino que se tiene confianza en la capacidad para superarlos y en que se usarán las destrezas y habilidades propias para reaccionar adecuadamente ante las situaciones que se presenten.

Con respecto a los niños es conveniente fomentar el desarrollo de habilidades y destrezas ofreciéndoles experiencias variadas, pero con expectativas reales de acuerdo con el grado de desarrollo del niño. Dejarles que hagan tareas por sí mismos según sus posibilidades y edad. Enseñarles a que vean los errores como oportunidades para aprender. Reconocerles sus logros y hacerles sentirse especiales sin exagerar.

La autoeficacia es un concepto importante utilizado en diversas disciplinas. Se recurre a su uso en variedad de estudios sobre el desarrollo y la superación personal; así como también en las áreas laborales, de salud y educativa.

 

Mónica Fernández 

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