Bienestar

¿Vivir para trabajar o trabajar para vivir?

Maira Ropero

05/10/2012 - 11:10

 

En la actualidad, uno de los grandes retos de hombres y mujeres es conseguir el equilibrio entre familia y trabajo: dos áreas vitales en nuestra vida. Se dice que se trabaja para darle lo mejor a la familia, y en muchas ocasiones la familia prefiere tener menos dinero pero más calidad de tiempo.

Durante el trabajo que realizo en las empresas, encuentro personas que han disminuido su rendimiento o se encuentran desmotivadas, porque tienen problemas en casa. Es el caso de una mujer madre soltera, cuyo ex marido no le ayuda económicamente con el sustento de su hijo.

Ella debe asumir todos los gastos y, por eso, trabaja día y noche para darle un mejor futuro a su hijo. Sin embargo, se encuentra con que su hijo es un desagradecido, siempre está furioso y le responde muy mal.

Ella dice que lo único que sabe decirle su hijo es “tú siempre prefieres el trabajo” y no entiende porque hace esto. Todas las noches, la mujer trae trabajo a casa para adelantar y tener más reconocimiento de sus jefes, y las noches no logra dedicarle tiempo a su hijo.

El caso que les acabo de mencionar suele ocurrir frecuentemente. Siempre se culpa a los otros miembros de la familia al no entender el esfuerzo que producen. Sin embargo, la pregunta clave es: ¿Cuánto tiempo estoy compartiendo con mi pareja, con mis hijos, con mis padres? ¿Les demuestro lo importante que son para mí? O simplemente me dedico a trabajar y ellos deben asumir que los quiero mucho.

Muchas familias preferirían ver disminuidos sus ingresos con tal de que la pareja, el papá o la mamá, estuvieran más tiempo en el hogar. El principal problema es: ¿Cuido mi trabajo para poder subsistir o cuido a mi familia porque son los seres más importantes que tengo en la vida?

Muchas veces nos ponemos a pensar, ¿Cómo sería mi vida si tuviera más tiempo?, ¿Cuáles serian las cosas que haría? O ¿con quiénes pasaría mi tiempo? Entre tantas obligaciones y responsabilidades diarias, el tiempo que tenemos para disfrutar de nuestro esfuerzo, cada vez es más reducido.

Pero, ¿realmente es la falta de tiempo lo que nos genera problemas? O somos nosotros los que no encontramos un equilibrio para todas las áreas de nuestra vida, ya que no solo tenemos que pensar en la familia y el trabajo, sino también en nosotros mismos. ¿Cómo encontrar el equilibrio, sin sentir que es una carga más?

Algunas sugerencias para lograr el equilibrio entre la familia y el trabajo:

En el trabajo:

  • Organizarse en el trabajo, realizar las actividades con agenda en mano para no invertir más horas de trabajo. Es muy importante establecer en la agenda las prioridades y después las actividades simples que requieren de menos tiempo y esfuerzo.
  • Tratar de adelantar parte del trabajo en el horario de oficina. Tal vez invertir un poco más de tiempo un par de días a la semana para poder adelantar, esto ayudará mucho en el ahorro del tiempo y el esfuerzo.
  • Tratar de no llevarse trabajo a casa, si por algún motivo tuviera que ser así, dedicarle un tiempo estimado para hacerlo de corrido y no a ratos, ya que eso interviene en la convivencia con la familia.
  • No perder tiempo con el celular, los chats, redes sociales u otras páginas de diversión mientras se consulta internet, ya que se pierde tiempo pues crean distracción.

Con la familia

  • El tiempo que se considere para la familia debe de ser sólo para ella. No hacer trabajo pendiente, no otros compromisos, por lo que establecer el tiempo de la familia en una agenda es muy viable y ayudará a que todo sea más organizado.
  • Estar con la familia no significa hacer quehaceres domésticos todo el tiempo, se trata de repartir las actividades y los tiempos para que se pueda dar calidad y no solo cantidad de tiempo.
  • Planear con la pareja lo que se desea hacer y a su vez planear actividades con los hijos.
  • Es muy importante que, dentro del tiempo destinado a la familia, se pueda tener tiempo para sí mismo, por lo que visitar los lugares de preferencia, tomar el café con las amistades, visitar a otros miembros de la familia, salir con los compañeros de la oficina, entre otras actividades, no generen conflicto con el tiempo dedicado a la familia.
  • Tratar de asistir a los eventos donde se reúne la mayoría de familia, ya que puede ser de las pocas oportunidades en que se esté reunida a tanta gente que no siempre se tiene tiempo para visitar.
  • Cuidar la salud de los miembros de casa y de sí mismo es parte de las actividades que se hacen en el hogar.

Recuerda permanentemente:

  • Situar dentro del mismo nivel jerárquico a la familia y el trabajo.
  • Tener en cuenta que para trabajar bien se necesita una familia sana y feliz.
  • Recordar a diario que gracias al trabajo se puede otorgar tranquilidad a la familia.
  • Hacer un corte entre el trabajo y la familia antes de llegar a la casa.

La vida personal y el trabajo juegan los roles más importante en el teatro de nuestras actividades. Ambos luchan por tener más tiempo y más independencia; pero no pueden subsistir el uno sin el otro.

Querer es poder, no es una tarea sencilla equilibrar ambos aspectos de la vida, ni para las mujeres, ni para los hombres, pero tampoco es imposible. Nadie dijo que el principio de algo fuera sencillo, con el paso del tiempo se aprende a dominar y con toda seguridad se alcanzará el equilibrio deseado entre la familia y el trabajo.

Maira Ropero

Sobre el autor

Maira Ropero

Maira Ropero

Bien estar

Maira Ropero (Valledupar). Psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana especializada en Psicología Clínica (Universidad Autónoma de Barcelona, España) y Coach de vida. Máster en Programación Neurolingüística y Doctora en hipnosis clínica.

Su columna semanal “Bien estar” ofrece reflexiones para mejorar la salud mental y disfrutar de cada instante. Es un espacio idóneo para el crecimiento personal y el fortalecimiento de un liderazgo inspirador.

@MairaRopero mairaropero

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