Gastronomía

Último adiós al primer gran investigador de la cocina tradicional colombiana

Redacción

03/02/2016 - 04:40

 

Último adiós al primer gran investigador de la cocina tradicional colombiana

Carlos Ordóñez Caicedo / Foto: El País de Cali

El pasado miércoles 27 de enero, Colombia perdía a uno de los hombres que más aportes brindó al conocimiento y visibilización de las cocinas tradicionales de  Colombia: Carlos Ordóñez Caicedo, quien falleció en Cali a los 87 años por diversas afecciones derivadas de su edad.

Nacido en Cali en 1936, Carlos Ordoñez fue el primero en el país en recopilar un libro de recetas estrictamente colombianas: ‘El gran libro de la cocina colombiana’, publicado por el Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, y el Círculo de Lectores, el cual se convirtió en el recetario más consultado por la comunidad culinaria y los colombianos en general en las últimas dos décadas.

Ordoñez se destacó por su trabajo sistemático y riguroso que lo llevó a publicar siete libros y gran cantidad de documentos sobre las cocinas tradicionales colombianas que hoy valoramos como un legado patrimonial para las siguientes generaciones. 

En el ejercicio de su trabajo de investigación y de cocinero, desde los años 80, se dio a la tarea de reconocer y valorar a los portadores de las tradiciones culinarias, mostrándoles la importancia de sus saberes y prácticas y, en muchos casos, rescatando recetas de familia que hubiéramos perdido a no ser por la pertinencia de sus buenos oficios.

Reconociendo que Ordóñez Caicedo fue  uno de los pioneros en Colombia que abrió el camino a procesos de salvaguardia de nuestras cocinas tradicionales, y que en esa labor formó a varias generaciones de investigadores, cocineros del país y de fuera de nuestro territorio, en mayo de 2013 el Ministerio de Cultura le otorgó al investigador la medalla al Mérito Cultural, por su gran aporte a la conservación de nuestro patrimonio culinario en Colombia.

Sobre el desaparecido hombre de cocina, el Diario El País, de Cali recuerda que Carlos Ordoñez, “fue actor, bailarín, escritor y director de obras de teatro, como también intelectual inquieto, estudioso gastronómico y autor de varias obras sobre el tema. Fue el creador de los restaurantes Fulanitos, que enseñaron los sabores vallecaucanos a los bogotanos. Será recordado por su alma libre, su espíritu gocetas, su lealtad y amor infinito por sus amigos y su eterna generosidad que le llevó –en vida- a heredar sus restaurantes a sus empleados de toda la vida”.

 

PanoramaCultural.com.co

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La cocina como manifestación cultural e histórica

La cocina como manifestación cultural e histórica

  Normalmente, cuando se analiza la historia de un país, o de un pueblo determinado, uno se circunscribe a los episodios políticos,...

En Riohacha, la cocina rima con tradición

En Riohacha, la cocina rima con tradición

Bajo el nombre “Wakuaipa”, que en lengua Wayú traduce “Nuestras Costumbres”, un grupo de mujeres de Riohacha, trabaja por el...

El chicle: historia de una golosina que nació en América

El chicle: historia de una golosina que nació en América

  Es muy probable que el último chicle que probaste era de marca norteamericana, estaba endulzado con un sustituto del azúcar, su...

La historia del sandwich (o sánduche)

La historia del sandwich (o sánduche)

  El sándwich posee una historia que establece los orígenes en el siglo XVIII. Recibe su nombre de John Montagu, IV conde de San...

Alberto Muñoz Peñaloza y sus gustos gastronómicos

Alberto Muñoz Peñaloza y sus gustos gastronómicos

Se le ve habitualmente en compañía de Los Juglares Vallenatos, o inaugurando exposiciones y otros eventos culturales de Valledupar....

Lo más leído

La guacharaca: un ave representativa del Valle

José Luis Hernández | Medio ambiente

Las capillas doctrineras: huellas de los tiempos coloniales

Paula Andrea Grisales Naranjo | Patrimonio

Una corta charla con Raúl Gómez Jattin

Wladimir Pino Sanjur  | Literatura

Balzac, la voz de una quimérica idea

Francisco Arias Solís | Literatura

Alicias adoradas y olvidadas

Henry Vergara Sagbini | Opinión

Los trofeos del profesor Armenta

Álvaro Yaguna Nuñez | Opinión

¿Dormiste? ¿Qué soñaste?

Giancarlo Calderón Morón | Ocio y sociedad

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados