Historia
Del correo al telégrafo: la lenta conexión del Caribe y la llegada de las comunicaciones a Codazzi

La historia de las comunicaciones modernas en Codazzi comenzó con el correo y no con el telégrafo. Mientras Bogotá inauguraba en 1865 la primera línea telegráfica de Colombia, el Caribe tuvo que esperar un proceso mucho más lento para incorporarse a aquella revolución tecnológica.
El correo era entonces el medio tradicional para comunicar pueblos y ciudades. Las cartas viajaban por caminos, a caballo, en embarcaciones y a través de rutas que podían tardar varios días. El telégrafo cambió ese panorama al permitir que un mensaje fuera transmitido casi de inmediato mediante impulsos eléctricos y código Morse.
La expansión hacia el Caribe comenzó a tomar forma en 1873, cuando el gobierno contrató la construcción de una línea entre Santa Marta y Barranquilla, con oficinas también en Ciénaga, Remolino y Sitionuevo. En los años siguientes la red avanzó hacia el interior del antiguo Magdalena Grande. En 1881 ya fueron creadas oficinas telegráficas en Fonseca, San Juan del Cesar y Valledupar.
Sin embargo, el crecimiento fue desigual. En 1890, mientras Cundinamarca tenía 45 oficinas telegráficas, Antioquia 42 y Santander 31, el Magdalena contaba apenas con ocho. El atraso era tan evidente que el gobernador Ramón Goenaga describió la situación diciendo que a esta región apenas llegaba el “rumor lejano del progreso lento”. El Caribe estaba entrando a la modernidad de las comunicaciones, pero a un ritmo muy inferior al del centro del país.
Correo y telégrafo comienzan a caminar juntos
El telégrafo no desplazó al correo. Por el contrario, los dos servicios terminaron complementándose. Desde finales del siglo XIX comenzaron a funcionar en el Magdalena oficinas fusionadas de Correos y Telégrafos, donde incluso un mismo empleado podía desempeñarse como telegrafista y administrador de correos.
El correo seguía siendo indispensable porque era más económico y permitía transportar cartas, documentos y encomiendas. El telegrama, aunque más costoso, tenía la ventaja de la rapidez y era utilizado especialmente para asuntos urgentes, comerciales y oficiales.
En 1907, las rutas postales del Magdalena ya conectaban importantes puntos de la región. Una de las principales seguía el río Magdalena entre Honda y Barranquilla, mientras otras comunicaban Gamarra con Ocaña, El Banco con Chiriguaná, Barranquilla con Santa Marta, Santa Marta con Riohacha y Riohacha con Valledupar. De esta manera, el servicio postal fue penetrando hacia el interior del Caribe utilizando ríos, caminos y rutas comerciales.
1915: llega el servicio postal a Codazzi
En esa lenta expansión regional se produjo un hecho fundamental para nuestra historia local: en 1915 llegó el servicio postal a Codazzi.
Este dato permite establecer claramente que Codazzi entró primero a la red nacional de comunicaciones a través del correo. Desde entonces, la población pudo recibir y despachar correspondencia de manera organizada, aunque las dificultades de los caminos y las largas distancias continuaban haciendo lento el traslado de las cartas.
El telégrafo todavía no había llegado. Los documentos nacionales correspondientes al período 1916-1923 mencionan expresamente a Codazzi entre las poblaciones que aún solicitaban una oficina telegráfica. Incluso el mapa telegráfico nacional de 1925 muestra conectadas a Valledupar, San Juan del Cesar, Villanueva, Valencia, Los Venados, El Paso y Chiriguaná, pero Codazzi todavía no aparece dentro de la red.
Más de veinte años después llegó el telégrafo
La espera terminó entre 1937 y 1938, cuando los registros oficiales señalan la creación de nuevas oficinas telegráficas en Barrancas, Becerril, Codazzi, La Jagua y San Diego.
Así queda definida una cronología fundamental para la memoria del municipio: el servicio postal llegó a Codazzi en 1915 y el telégrafo más de veinte años después, entre 1937 y 1938.
Para entonces, correo y telégrafo formaban parte de una estructura de comunicaciones cada vez más integrada. El mapa postal del Magdalena de 1937 muestra precisamente cómo muchas rutas del correo coincidían con los corredores telegráficos, reflejo de una política que buscaba comunicar los principales pueblos del territorio y reducir su aislamiento.
De Correos y Telégrafos a Adpostal
Con el paso de los años, el servicio postal colombiano también cambió su organización. En 1963 fue creada la Administración Postal Nacional, Adpostal, entidad encargada de la prestación de los servicios postales del Estado y que durante décadas se convirtió para los colombianos en sinónimo de correo nacional.
La historia de las comunicaciones de Codazzi es, por tanto, parte de una historia mayor: la del esfuerzo por conectar al Caribe colombiano con el resto del país. Primero llegaron las cartas, transportadas lentamente por caminos y rutas postales; después apareció el hilo de Morse y, finalmente, ambos servicios se consolidaron como instrumentos esenciales de comunicación.
De la carta al telegrama, de los caminos al alambre telegráfico, Codazzi fue venciendo poco a poco el aislamiento y entrando en la modernidad de las comunicaciones colombianas.
Luis Carlos Guerra Avila
Tachi Guerra
Fuente histórica principal: Roger Pita Pico, Oficinas telegráficas en el departamento del Magdalena, 1875-1935: nodos de comunicación, poder y control en un territorio periférico y fragmentado, revista El Taller de la Historia, Universidad de Cartagena, 2025.






