Historia

Óscar Augusto Tovar Wilches: un cerebro plateño que hizo historia en Estados Unidos

Luis Carlos Guerra Ávila

13/10/2026 - 07:10

 

Óscar Augusto Tovar Wilches: un cerebro plateño que hizo historia en Estados Unidos
Uno de los mayores logros de Óscar Augusto Tovar Wilches fue su participación en cuatro patentes estadounidenses relacionadas

 

«¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; no estará delante de los de baja condición». (Proverbios 22,29)

 

Descendiente del coronel Francisco Wilches, vinculado a la historia de la Independencia y a la elevación de Plato a la categoría de Villa en 1820, el ingeniero colombiano Óscar Augusto Tovar Wilches logró destacarse en la industria tecnológica estadounidense, participando en cuatro patentes de invención y dejando en alto el nombre de su tierra natal.

Una familia ligada a la historia de Plato

La historia de los pueblos no solamente se construye a través de grandes acontecimientos políticos y militares. También se escribe con la vida de aquellos hombres y mujeres que, nacidos en pequeñas poblaciones, logran trascender las fronteras y convertirse en motivo de orgullo para sus familias y coterráneos.

Uno de esos personajes es Óscar Augusto Tovar Wilches, nacido el 24 de septiembre de 1949 en Plato, Magdalena, descendiente del coronel Francisco Wilches, cuyo nombre permanece vinculado a uno de los acontecimientos más significativos de la historia republicana de esta población.

El 2 de septiembre de 1820, durante la campaña libertadora en el territorio del Magdalena, Simón Bolívar expidió desde su Cuartel General en Plato un decreto mediante el cual la población fue elevada a la categoría de Villa, adquiriendo una mayor importancia política y administrativa.

La referencia documental de aquel acontecimiento ha sido identificada en el Archivo Histórico Eclesiástico de la Diócesis de Santa Marta, tomo 26, folio 287. Según la tradición histórica local, aquella decisión fue tomada a petición o recomendación del coronel Francisco Wilches, personaje cuyo apellido quedó ligado a la memoria de Plato.

Más de un siglo después, uno de sus descendientes habría de escribir otro capítulo, esta vez no en los escenarios militares o políticos, sino en los laboratorios y centros de investigación tecnológica de Estados Unidos.

De las escuelas de Plato a la ingeniería electrónica

Óscar Augusto Tovar Wilches nació en el hogar formado por José Isabel Tovar Ospino e Ismenia Wilches de Tovar. Sus primeros conocimientos los recibió en las escuelas de Plato, donde comenzó a desarrollar una vocación por el estudio que posteriormente lo llevaría a importantes centros universitarios.

Continuó su formación en San Jacinto, Bolívar, y posteriormente en Barranquilla, donde obtuvo el título de bachiller en el Colegio Americano para Varones en noviembre de 1966.

En 1967, ingresó a la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, en Bogotá, donde estudió Ingeniería Electrónica y obtuvo su título profesional en abril de 1973.

Su primera experiencia laboral tuvo lugar en Telecom, Regional Bucaramanga, donde trabajó entre 1973 y 1977 en el mantenimiento de sistemas de comunicaciones por microondas.

También ejerció como profesor de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Industrial de Santander, contribuyendo a la formación de nuevos profesionales colombianos.

El salto a Estados Unidos

Su interés por profundizar en las ciencias electrónicas lo llevó a Estados Unidos, donde continuó su preparación académica.

En diciembre de 1980, obtuvo una maestría en Ingeniería en la Universidad de Texas en Austin y, posteriormente, en diciembre de 1989, alcanzó una segunda maestría en Ingeniería Eléctrica en Southern Methodist University, en Dallas.

Su trayectoria profesional en territorio estadounidense se desarrolló principalmente en el campo de la investigación y el desarrollo de circuitos y sistemas electrónicos.

Trabajó en compañías como Contronix, Rockwell Collins, DSC Communications, Flextronics, Raytheon y Continental Electronics, empresas vinculadas con la industria tecnológica y los sistemas avanzados de comunicaciones.

Su carrera lo llevó a desempeñarse como ingeniero de investigación y desarrollo, alcanzando responsabilidades de nivel superior dentro de varias de estas organizaciones.

Cuatro patentes de invención: su aporte al desarrollo tecnológico

Uno de los mayores logros de Óscar Augusto Tovar Wilches fue su participación en cuatro patentes estadounidenses relacionadas con el procesamiento, la protección y la transmisión de señales electrónicas.

Entre ellas se encuentran:

Patente 5,574,718, de 1996: sistema de protección y monitoreo de señales, diseñado para mejorar la confiabilidad de los circuitos de comunicación.

Patente 5,608,757, de 1997: sistema de transporte de alta velocidad, orientado a reducir distorsiones durante la transmisión de señales digitales.

Patente 5,699,022, de 1997: ecualizador adaptativo de cable, desarrollado para compensar las alteraciones que sufren las señales transmitidas por cable coaxial.

Patente 5,896,370, de 1999: otro sistema de protección y monitoreo de señales eléctricas, destinado al funcionamiento de circuitos electrónicos.

Según su autobiografía, tres de estas patentes fueron compartidas con otros ingenieros, como resultado del trabajo colectivo de los equipos de investigación.

Detrás de estos desarrollos se encontraba un colombiano nacido a orillas del río Magdalena, cuya formación inicial había comenzado en las modestas escuelas de Plato.

Sus aportes demuestran cómo el talento formado en las regiones colombianas puede alcanzar espacios de importancia dentro de la investigación tecnológica internacional.

Un reconocimiento en Raytheon

En 2008, recibió de la compañía Raytheon un certificado de apreciación por su contribución al éxito de un proyecto de demostración de un sensor infrarrojo de tercera generación.

El reconocimiento, fechado el 26 de junio de 2008, constituye otro episodio destacado de su carrera profesional.

En su autobiografía también relata su participación en el diseño de circuitos integrados y el desarrollo de soluciones que permitieron reducir costos y mejorar procesos de fabricación.

El amor por su pueblo natal

Sin embargo, la historia de Óscar Augusto Tovar Wilches no puede contarse únicamente a través de sus títulos universitarios, sus empresas o sus patentes. Hay otro aspecto que merece especial reconocimiento: su permanente amor por Plato.

En sus recuerdos autobiográficos evoca con cariño las escuelas de su infancia, sus profesores, sus compañeros de estudio y los personajes populares que formaron parte de la vida cotidiana de su pueblo.

Recuerda, asimismo, las enseñanzas que recibió sobre el respeto a los mayores, el valor del dinero, la honestidad y la importancia de apreciar a las personas humildes.

Su testimonio permite comprender que, pese a los años vividos en Estados Unidos, Plato continúa ocupando un lugar privilegiado en su memoria y en sus sentimientos.

De la Independencia a la innovación tecnológica

Resulta especialmente interesante observar cómo dos personajes de una misma línea familiar aparecen vinculados a momentos tan diferentes de la historia.

El coronel Francisco Wilches permanece asociado, por la tradición histórica de Plato, a los acontecimientos de 1820, cuando el Libertador Simón Bolívar elevó la población a la categoría de Villa.

Su descendiente, Óscar Augusto Tovar Wilches, representa otra época: la de la educación universitaria, la investigación electrónica y las transformaciones tecnológicas que marcaron las últimas décadas del siglo XX y los comienzos del XXI.

Entre ambos transcurrieron generaciones y profundos cambios históricos, pero existe un vínculo que los reúne: sus raíces familiares en Plato, Magdalena.

Un ejemplo para las nuevas generaciones

Colombia ha visto partir a numerosos profesionales que encontraron en otros países las oportunidades necesarias para desarrollar sus capacidades. A este fenómeno se le conoce como fuga de cerebros.

No obstante, detrás de esa expresión existen historias personales que merecen ser contadas, especialmente cuando sus protagonistas alcanzan realizaciones importantes y mantienen vivos sus vínculos con la tierra que los vio nacer. La historia de Óscar Augusto Tovar Wilches constituye uno de esos ejemplos.

Su vida demuestra que el talento no pertenece exclusivamente a las grandes ciudades ni a los países industrializados. También nace en los pueblos de provincia, en las escuelas sencillas y en los hogares donde se cultivan la disciplina, el estudio y la perseverancia.

Plato tiene en Óscar Augusto Tovar Wilches a uno de esos hijos cuya trayectoria merece ser conocida, reconocida y conservada en la memoria histórica de las nuevas generaciones.

Porque los pueblos no solamente se engrandecen por los acontecimientos de su pasado, sino también por las realizaciones de aquellos hijos que llevan su nombre más allá de sus fronteras.

Y entre esos hijos se encuentra este descendiente del coronel Francisco Wilches, un ingeniero nacido en Plato que llegó a participar en importantes desarrollos de la tecnología electrónica internacional.

 

Luis Carlos Guerra Avila

Tachi Guerra

Sobre el autor

Luis Carlos Guerra Ávila

Luis Carlos Guerra Ávila

Magiriaimo Literario

Luis Carlos "El tachi" Guerra Avila nació en Codazzi, Cesar, un 09-04-62. Escritor, compositor y poeta. Entre sus obras tiene dos producciones musicales: "Auténtico", comercial, y "Misa vallenata", cristiana. Un poemario: "Nadie sabe que soy poeta". Varios ensayos y crónicas: "Origen de la música de acordeón”, “El ultimo juglar”, y análisis literarios de Juancho Polo Valencia, Doña Petra, Hijo de José Camilo, Hígado encebollado, entre otros. Actualmente se dedica a defender el río Magiriamo en Codazzi, como presidente de la Fundación Somos Codazzi y reside en Valledupar (Cesar).

0 Comentarios


Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Te puede interesar

La manta arrastrá: una olvidada institución de la Ciénaga bárbara

La manta arrastrá: una olvidada institución de la Ciénaga bárbara

"No me pise la sábana, señor. Mire que la acabo de lavar… en el río". Anónimo cienaguero Al iniciar el último cuarto del siglo XIX en...

Pedro Claver, entre la esclavitud y la evangelización en Cartagena de Indias

Pedro Claver, entre la esclavitud y la evangelización en Cartagena de Indias

Pedro Claver nació el 26 de junio de 1580 en Verdu, un pequeño poblado de la actual Cataluña (España), al norte de la península...

Colombia durante la Segunda guerra mundial: las primeras declaraciones

Colombia durante la Segunda guerra mundial: las primeras declaraciones

Solo habían transcurrido unas cuantas horas de la invasión a Polonia por parte de la Alemania nazi y ya el gobierno colombiano se...

La bonanza marimbera y algodonera en Colombia

La bonanza marimbera y algodonera en Colombia

Para las personas que vivieron la época de los años 70 y aquellos más jóvenes, que no la vivieron pero que les gusta investigar y...

Los albores de la medicina en Valledupar

Los albores de la medicina en Valledupar

Para fundamentar aún más mi libro Metamorfosis de un pueblo y vida secreta de Agustín Codazzi, me propuse investigar quién fue el...