Historia

Imaginarios y prohibiciones en el Caribe colombiano colonial

Edgar J. Gutierrez Sierra

11/12/2019 - 05:35

 

Imaginarios y prohibiciones en el Caribe colombiano colonial

 

El poder y la imaginería colonial forjaron los sincretismos religiosos, además de la captura de los cultos indígenas–africanos-, confundiendo, mitos y tradiciones, refundiendo rituales y magias, en el juego de la esclavitud, la colonización y evangelización, conduciendo a los caminos del “criollismo”, de la devoción mariana “integracionista” y/o milagrera, entre los salves de Nuestra Señora de la Candelaria, Santa Marta, Remedios, San Agatón, el santo borrachón, de los fetiches, de los espectros, de los Busiracos, de los sueños premonitorios de los piaches, de los llamados adoratorios o ídolos del diablo, de los mohanes, de los poporos, de las ceremoniales hojas de Ayo, de yerbas mágicas, de las prácticas adivinatorias, de los bundes, fandangos, gaitas, coplas, cantares, bayles, danzas, festividades de navidad, de reyes, carnestolendas, Corpus Christi, tabernas, mesas de juegos, naipes, trucos, villares, bochas, barra, Cabildos de negros: Mandingas, Carabalíes, Congos, Araráes, Jojoes, Lucumíes etc. Toda esta mixtura de rituales, cuerpos, de etnias, de sexo, de bebidas, del contexto colonial, estaba atravesada por multas y latigazos, respaldadas por las crueles prohibiciones, los diversos procesos de control y exclusión, definiendo puntualmente los tiempos de labores, de ocio, dentro de un marco semi-punitivo. Así lo muestra esta ordenanza del siglo XVI:

En ese día (el propio 9 de enero del 73), se ordenó en Cavildo que ningún negro ni negra se juntan los Domingos y fiestas a cantar y bailar por las calles con atambores. Si no fuere en la parte donde el cavildo le señalare y allí se les de licencia que puedan bailar, tañer y cantar y hacer sus regocijos; según costumbres, hasta que se ponga el sol y no más sino fuere con licencia de la justicia. So pena que sean atados y azotados con dicha picota (sic) en la plaza y estén todo el día y pierdan los vestidos que trugeren para el aguazil que lo executare, según se contiene en la ordenanza supra próxima”.

Un documento de 1789 del fondo Capitanía General de Cuba (papeles de Cuba), del Archivo General de Indias, expresa:

En la ciudad de Cartagena de Indias [en blanco] de 1789 el Señor Don Joaquín de Cañaberal y Ponce, Caballero de la orden de Santiago, jefe de esquadra de la Real Armada, Gobernador Político y Militar y Comandante General de mar y tierra de esta dicha ciudad y su Provincia (…) devía mandar y mando que todos los vecinos y demás moradores estantes y abitantes en esta ciudad, naturales o extranjeros de qualquiera estado y condición que sean observen y guarden invariablemente lo prevenido en este auto y en cada uno de los capítulos siguientes: 64. Que cualquiera persona de qualquiera calidad o condición que sea pueda echar agua, ni tirar huevos u otras cosas por las calles de esta ciudad y Barrio de Gimani a las personas que transitaren por ella en tiempo de carnestolendas, ni tampoco arrojarlos a las Ventanas y Balcones pena de 500 azotes, a los esclavos que incurrieren en ello y de 50 pesos a las demás personas de otras clases libres y blancas […] extenderá a la América la Prohibición de Máscaras, se ordena, y mando que ninguna pueda usar de ellas en el expresado tiempo de Carnaval ni en otro alguno bajo la pena expresada […] 65. Que los Bundes y fandangos de tambor o Cantares en alta voz, que acostumbran los negros y gentes Plebeyas en las vísperas y días de fiesta, no pueden durar más que hasta poco después de las nueve de la noche en que acabada la retreta deven retirarse a sus casas todos los concurrentes, a excepción de la víspera de Navidad y de los Santos Reyes, en que se han tolerado siempre por estado del país; entendiendo los mismos respecto a los bailes serios de otra especie bajo la pena de 4 pesos al dueño de la casa y otros tanto a los que hicieren cabeza en estos festines y tocaren los tambores…”.

 

Edgar J. Gutierrez Sierra

Universidad de Cartagena, Colombia.

Acerca de esta publicación: El artículo titulado “ Imaginarios y prohibiciones en el Caribe colombiano colonial ”, de Edgar J. Gutiérrez Sierra, corresponde a un capítulo del ensayo académico “ El mundo simbólico festivo en el Caribe Colombiano ” del mismo autor.

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