Historia

Breve historia de la Hamaca: una herencia de los pueblos indígenas

Redacción

07/09/2020 - 05:15

 

Breve historia de la Hamaca: una herencia de los pueblos indígenas

 

La historia de la Hamaca es milenaria. Representa una herencia cultural rica e interesante del continente latinoamericano. Su raíz etimológica procede del taíno y significa "red para pescado". También se deriva en la palabra Chinchorro que en América significa “red de pesca” y se caracteriza por su uso como hamacas o cama en faenas de pesca y lugares apartados de la residencia.

La hamaca antigua en oro que expone el Museo de Oro de Bogotá (Colombia), retrata el valor simbólico de este accesorio y su origen dentro de los pueblos indígenas. Hace muchos siglos que las hamacas eran consideradas como "un regalo de los dioses".

Es también un perfecto ícono latinoamericano. En la mayor parte de los países de Centroamérica como Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, México, y países de Sudamérica como Brasil, Venezuela, Ecuador y Colombia, la hamaca es todavía hoy, desde hace mucho tiempo y especialmente en regiones cálidas, para una gran parte de la población rural, un lugar tradicional para dormir.

Está aceptado de manera general que el origen de la hamaca se sitúa en la cultura maya en Centroamérica, entorno al año 1000. En lo relativo a la fabricación de una hamaca tradicional, la forma y técnica de tejer no ha cambiado casi nada hasta la actualidad, por tanto, es una prueba de la extraordinaria creatividad e inspiración de este pueblo, ya entonces altamente desarrollado. Los mayas son todavía maestros inigualables de esta técnica especial reproducida de forma múltiple.

Las primeras hamacas se tejían de la corteza del árbol de higuerón. Más tarde esta corteza se sustituyó por el sisal como material preferido para la hamaca, debido a que esta planta abundaba más en el entorno natural y sus fibras eran más suaves y elásticas. El algodón se ha empleado sólo desde hace aproximadamente 60 años para la fabricación de hamacas.

Con el comercio floreciente, la "hamaca maya" se abrió camino de manera natural a través del continente americano hacia el corazón y las casas de millones de indígenas. Pronto se fabricaron hamacas de todos los materiales posibles y en todos los colores imaginables. Con Colón llegó la hamaca finalmente a Europa, donde se convirtió pronto, para muchos marineros europeos, especialmente ingleses y franceses, en un lugar para dormir muy apreciado y generalizado en los barcos. Con esto, Colón cambió la costumbre de los marineros de acostarse en camas duras de barco, verdaderamente incómodas.

La hamaca en la marina europea duró tres siglos. El material utilizado para ello era un tipo de lona relativamente impermeable, por lo que estas "hamacas navales" resultaban poco higiénicas, además de ser más estrechas e incómodas. Sin embargo, esto no impidió a los ingleses utilizar la hamaca en el siglo XIX, incluso en sus prisiones: una hamaca no es sólo cómoda, ahorra también mucho espacio.

Entretanto las hamacas disfrutan en todo el mundo de gran popularidad, ya no sólo entre algunos trotamundos o habitantes de países exóticos (se calcula más de cien millones de personas), o trópicos, en los que la hamaca posee una larga tradición a causa de su frescura nocturna y es utilizada como lugar de descanso diario, sustituyendo totalmente a la cama. Desde hace mucho, la hamaca ha conquistado cada vez más salas de estar y jardines, y desde hace mucho es un parte imprescindible en el equipaje de muchos "de sus admiradores".

Técnica de realización

La técnica para hacer una hamaca consiste en formar una red en la cual no se anudan los hilos sino que se entretejen torciéndolos. El resultado es una resistente y cómoda malla que se estira para amoldarse al cuerpo.

Las hamacas se miden por lo común en cuartas, medida tradicional basada en el espacio que se abarca con la mano abierta, lo que equivale a una medida aproximada a 20 cms. El largo de las hamacas varía entre 8 y 10 cuartas, es decir, 1.60 y 2.40 mts. El tamaño más usual para una hamaca de adulto es entre 10 y 11 cuartas. El largo de la hamaca puede medirse en cuartas, pero no así el ancho porque la hamaca se estira. Por consiguiente, lo más común es medir la capacidad de las hamacas en término de la cantidad de hilos que lleva el cuerpo.

El tejedor empieza formando la orilla, luego se procede a fabricar la hamaca, propiamente dicha, llamada el cuerpo. Una porción terminada de 20 vueltas se llama franja y contiene un total de 80 hilos aprox., 40 de guía y 40 de lanzadera. El número de mallas varía mucho dependiendo el largo de la hamaca, del tipo de material y de la figura de la red. Al terminar la hamaca, se le pone la otra orilla.

El siguiente paso es formar los “brazos” de donde se cuelga la hamaca y que por lo general se hacen de material más grueso. En cualquier método lo importante es que todos los hilos del brazo sean exactamente del mismo largo para que la hamaca no se deforme al acostarse en ella ni forme un incómodo lomo en el centro. Por último los hilos de los brazos se atan firmemente para formar la lazada de donde se colgará la hamaca.

Materiales

Están fabricadas de diversos materiales y la calidad depende sobre todo en la urdimbre y el número de hilos utilizados. Las hamacas tienen un lugar tan importante en el corazón de la gente del Caribe que incluso en las casas más humildes existen ganchos en las paredes para colgarlas.

Las hamacas han sido utilizadas después del Siglo XVI por los marineros en los barcos; ya que la hamaca se mueve al ritmo del navío y el durmiente no corre el riesgo de ser arrojado al suelo.

Las hamacas, originalmente hechas de algodón, henequén, cabuya o de pita y teñidas con tintes vegetales y anilinas, variedad de diseños, colores y tamaños, se elaboran actualmente de fibras poliéster, aunque actualmente el material más utilizado para hacerlas es el polipropileno también hay un regreso a las tradiciones, a la fibra vegetal.

PanoramaCultural.com.co

 

Fuente

Ecured: https://www.ecured.cu/  

Ramírez Sendoya, Pedro José (1952). Diccionario Indio del Gran Tolima. Editorial Minerva LTDA. R498.6 R15d 19 ed. (Biblioteca Luis Ángel Arango).

Tomado textualmente del Diccionario Indio del Gran Tolima: "Et.Ta.Hamaka–(dormir,Según Goeje-N.E.II.).Amaca–(Acosta)Amaza–(Las Casas).En Gabili–Amaca.Puede también tener raíz Kechua:Samacú=descansar. No se encuentra la palabra en ningún escritor europeo antes del descubrimiento de América".

1 Comentarios


Vic 08-09-2020 11:38 AM

Felicitaciones siempre leo sus interesantes artículos de cultura para saber más de Colombia, desde la cd MX,

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