Historia

Ciénaga-Magdalena: historia de la ciudad del realismo mágico

Diego Cardona

23/02/2021 - 05:10

 

Ciénaga-Magdalena: historia de la ciudad del realismo mágico
Vista aérea del centro histórico de Ciénaga-Magdalena / Foto: El Tiempo

Ciénaga es la segunda ciudad del departamento del Magdalena y está localizada a orillas del Mar Caribe, junto a la Sierra Nevada, cerca de la Ciénaga de Santa Marta. Su primera localización coincide con la del actual Pueblo Viejo y con una antigua aldea aborigen donde Fray Luis de Zapata estableció una parroquia en el año de 1585. Ciénaga sigue ocupando hoy el mismo lugar desde épocas remotas cuando Fernando de Mier y Guerra la fundaran por segunda vez, un año después de haberse producido el incendio que arrasó con el primer asentamiento. No obstante, esa permanencia geográfica contrasta con los cambios de nombre que ha tenido la población a lo largo de los años, tales como Pongueyca, Aldea Grande, Córdoba, Pueblo de la Ciénaga, Villa de San Juan Bautista de la Ciénaga, hasta llegar al único que hoy se le conoce. 

Aunque respecto a su fundación difieren los historiadores, existe la versión que aparece en la Geografía ilustrada de Noguera Rizzoli, de que fue fundada en 1521 por Rodrigo de Bastidas. Algunos historiadores coinciden en que en 1538 se fundó con el nombre dePueblo de la Ciénaga de Santa Marta”, otros escriben que en 1535 fue llamada “Aldea Grande” y otros conocedores también de la historia, dicen que esta población no tuvo fundación oficial, su vida jurídica comenzó en septiembre de 1755. 

Lo cierto es que Ciénaga existía antes del descubrimiento de América y era una aldea aborigen cuando fue catequizada por Fray Tómas Ortíz en 1529, quien la describe así: “A ocho lenguas de Santa Marta está una población muy grande, un valle entre serranías donde puede haber 4.000 o 5.000 bohíos. Este viejo pueblo de la Ciénaga se formó frente al mar caribe cerca de la Laguna Grande (Ciénaga Grande de Santa Marta) “Ubicado en las proximidades de las fértiles desembocaduras de los ríos Córdoba y Toribio, y en un sector bordeado de montes fecundos. El litoral cienaguero habitado de atracción de los Indios Chimilas y más tarde de los bravos Tayronas”. 

Este primitivo pueblo de la Ciénaga, sufrió traslados de un lugar a otro en busca de un lugar mas conveniente para la defensa del poblado, así mismo, ha cambiado de nombre: se ha llamado Pongueyca, Aldea Grande, Córdoba, Pueblo de la Ciénaga, Villa de San Juan Bautista de la Ciénaga, y por ultimo ha conservado el nombre de Ciénaga. 

Ciénaga es recordada por la celebración del Corpus Christi y de los Carnavales, además de otras fiestas locales en las que los músicos se reunían en el Puerto de las Mercedes, situado en la vía a Pueblo Viejo, para animar las noches de parranda de los visitantes a ritmo de “paseo” interpretado con guitarras. Fue el compositor cienaguero Clemente Escalona, padre de Rafael Escalona, quien llevara este ritmo a Valledupar, donde sería mundialmente conocido como Vallenato y donde adoptaría el acordeón como primer instrumento. Otro cienaguero, el maestro Andrés Paz Barros, daría vida a la famosa Cumbia Cienaguera una de las composiciones más representativas del género a nivel mundial.

Actualmente, Ciénaga celebra dos importantes eventos folclóricos: una es la Fiesta del Caimán, que tiene lugar cada 20 de enero. En ella, diferentes grupos musicales con instrumentos y trajes típicos bailan una danza cargando un caimán artesanalmente construido en caña y forrado en tela o papel, que lleva una muñeca de trapo en las fauces, rememorando la leyenda de Tomadita. La otra festividad, es el Festival de Guitarras Guillermo de Jesús Buitrago, donde se reúnen compositores y guitarristas de la región caribe y de Colombia entera. 

Ciénaga también ha sido escenario de importantes hechos en la historia del país como el enfrentamiento entre patriotas y realistas en la batalla de Ciénaga el 10 de noviembre de 1820 y la “Masacre de las Bananeras”, el 6 de diciembre de 1928. En lo que respecta a su arquitectura, la ciudad, cuyo centro histórico fue declarado Monumento Nacional en 1996, cuenta con edificaciones destacadas como el Palacio Municipal, de época republicana, el Templete diseñado por Eduardo Carpentier hijo del escritor Alejo Carpentier, una obra inspirada en los templos romanos, y la Iglesia de San Juan Bautista, construcción española de 3 naves con columnas y arcos romanos. Se encuentran también las estaciones del Ferrocarril Neerlandia, Ciénaga y Papares, pertenecientes al Conjunto Patrimonial de Orden Nacional de las Estaciones de Pasajeros del Ferrocarril en Colombia, declaradas Monumento Nacional en 1996. 

La consolidación del comercio gracias a la navegación a vapor por el río Magdalena, la línea férrea tendida entre Ciénaga y Santa Marta, y el afianzamiento de la industria bananera con el establecimiento de la United Fruit Company en la región a finales del siglo XIX, hicieron que la imagen colonial, sencilla y austera de la ciudad se modificara, transformando en pocos años el aspecto de viviendas y edificios públicos a partir del empleo de influencias Art Noveau, Modern Style y Liberty que recogían las ideas filosóficas del nuevo siglo, muy en boga en la Europa de la época. Dichos estilos se verían reflejados en la arquitectura Cienaguera de estos años y se mezclarían con elementos de la arquitectura caribeña. 

El espacio público por excelencia es el Parque del Centenario, considerado patrimonio arquitectónico de la ciudad, y renovado recientemente durante el mandato del alcalde Nene Pérez (en 2017-2018). Ciénaga cuenta, además, con un mar de temperatura y oleaje agradables, sin corrientes peligrosas y sin contaminación, con una fauna y flora muy variadas, y con todo tipo de aguas, climas, animales, frutas y paisajes. En el marco del Plan Nacional de Recuperación de Centros Históricos, la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura reprogramó para el año 2005 la elaboración de un Plan Especial de Protección para este municipio costero. Igualmente, se destinaron recursos para la elaboración de estudios técnicos, un proyecto de restauración integral y una serie de obras de reparación y mantenimiento para la Iglesia San Juan Bautista y el Palacio Municipal, con el fin de propiciar la recuperación, revitalización y sostenibilidad de este hermoso centro histórico del Caribe colombiano.

 

Diego Cardona 

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