Historia

Los periodos de la trata negrera y sus peculiaridades en Cartagena de Indias

Ildefonso Gutiérrez Azopardo

19/05/2021 - 04:50

 

Los periodos de la trata negrera y sus peculiaridades en Cartagena de Indias
Ilustraciones sobre la trata negrera / Foto: Alarmy

La trata de negros en Cartagena de Indias pasa por los mismos períodos que en el resto del continente: el de las «Licencias» (1533- 1595), el de los «Asientos» (1595-1791) y el de «Libre Comercio» (1791-1812); desde esta última fecha, con motivo de la Independencia, queda prohibida la importación de esclavos en Cartagena, pero no su comercialización.

El nombre que reciben estos períodos lo toman del sistema comercial utilizado para la trata y predominante en cada uno de ellos. Las «Licencias, según Palacios Preciado, eran permisos o autorizaciones concedidos por el Monarca para que los favorecidos pudieran introducir un determinado número de negros esclavos en alguna región de las Indias, mediante el pago de los derechos correspondientes, salvo, naturalmente, tratándose de mercedes o- concesiones gratuitas, sometiéndose en todo caso a ciertas normas de control y registro». A partir de 1595 y ante la demanda de esclavos por parte de las colonias americanas, la Corona española concentró su comercio en unas cuantas casas comerciales que permitieran abastecer el mercado y así surgió el sistema de «Asientos», que «eran convenios o acuerdos entre la Corona y un particular (individuo o constituyendo una compañía), mediante los que la primera arrendaba a favor del segundo una explotación comercial con carácter de monopolio. Dada -la importancia de los contratos para proveer de mano de obra esclava a las Indias, la connotación del término quedó referida casi específicamente al Asiento de Negros».

El período de las «Licencias» presenta en Cartagena las siguientes características: Los primeros negros esclavos durante esta etapa entraron como auxiliares de conquista y como criados de servicio, más tarde fueron adquiridos también para el trabajo en las haciendas y estancias vecinas a la ciudad y para la construcción de edificios y fortificaciones. Las licencias fueron concedidas a conquistadores, funcionarios públicos y eclesiásticos, comunidades religiosas y a la misma ciudad como tal para ser distribuidas entre sus vecinos.  

Las hubo gratuitas y también concedidas mediante el pago de ciertos derechos; unas y otras podían ser vendidas a terceros o solamente estar destinadas a ser utilizadas por los concesionarios. Así, las concedidas a los conquistadores en las capitulaciones se consideraban como ayudas por parte de la Corona y eran utilizadas por los capitulantes para obtener cantidades no despreciables de los mercaderes a quienes se las vendían. La demanda de mano de obra para el interior de la Nueva Granada, en especial para las regiones mineras, aumentó la introducción de negros esclavos, cuyo comercio en Cartagena vino a quedar en manos de unos pocos y, por ello, el Lic. Cepeda, en nombre de la ciudad, pide al Rey «tome de su cuenta el abastecimiento de esclavos, quitándoselo a los cinco o seis mercaderes que lo tienen».

En el período de los «Asientos», la importación de negros esclavos es masiva. Cartagena fue elegida como principal puerto de permisión; la ciudad se convierte en una Gran Factoría de mano de obra esclava con sus depósitos donde se almacenan cientos de esclavos que serán distribuidos entre el interior del país, Quito, Perú, Panamá y Venezuela; y a la llegada de los navíos negreros o con ocasión de la arribada de la armada de Tierra Firme se establece el mercado o feria de negros.

A partir de la segunda mitad del siglo xvii, aunque Cartagena sigue siendo el centro administrativo de la trata, en cuanto al comercio de esclavos ocupó un lugar relativamente secundario. Es la época de las grandes concentraciones de negros en la ciudad, de las huidas de los negros a los montes vecinos, de las guerras con los cimarrones y del temor constante de un levantamiento en masa de los esclavos. Es durante la primera mitad de este mismo siglo cuando los jesuitas Alonso de Sandoval y Pedro Claver desarrollan una labor asistencialista con los negros, realizando el primero un profundo estudio sociológico y etnográfico de la esclavitud.

Por Real Orden del 23 de febrero de 1571 se agregó el puerto de Cartagena a la lista de puertos por los cuales se podía efectuar el libre comercio negrero. Un poco después, el puerto de Riohacha fue abierto también al tráfico. En esta etapa desaparecieron las operaciones practicadas anteriormente con los negros esclavos, la «marca», que garantizaba la legalidad de la compra y el «palmeo», operación de medición y tanteo por el cual se establecían las distintas calidades de esclavos.

A los tres períodos de la trata negrera hay que añadir para Cartagena un cuarto período que se extiende desde el mes de junio de 1812, en que la Constitución promulgada en Cartagena prohibió la importación de esclavos, hasta la total abolición de la esclavitud en la República de Colombia en 1851. Durante él los esclavos de la ciudad y provincia se siguieron enajenando. Los archivos notariales conservados casi en su totalidad nos han proporcionado más de setencientas escrituras de compra-venta de esclavos y merced a ellas podremos reconstruir el comercio negrero durante esos años.

 

Ildefonso Gutiérrez Azopardo

Universidad de los Andes-Bogotá  

Acerca de esta publicación: el artículo “ Los periodos de la trata negrera y sus peculiaridades en Cartagena de Indias ” de Ildefonso Gutiérrez Azopardo, corresponde a un capítulo de un ensayo académico publicado anteriormente bajo el título: “ El comercio y mercado de negros esclavos en Cartagena de Indias (1533-1850) ” por el mismo autor.

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