Historia

La fundación de Cúcuta: historia del poblamiento de los Santanderes en Colombia

Guillermo León Labrador Morales

03/10/2022 - 05:05

 

La fundación de Cúcuta: historia del poblamiento de los Santanderes en Colombia
Centro histórico de Cúcuta, en el Norte Santander / Foto: archivo Cámara de Comercio de Cúcuta

 

El decaimiento de la extracción de oro en la provincia de Pamplona, llevó a que los colonos de Pamplona y Ocaña comenzaran a interesarse en las fértiles zonas del Valle de Cúcuta y de las selvas del Catatumbo, respectivamente, pero encontraban la dificultad que los indígenas concentrados allí habían logrado establecer una zona independiente del dominio español, lo que implicó que durante todo el siglo XVII y principios del XVIII se mantuviera un conflicto constante entre los “motilones” y los españoles que constantemente organizaban expediciones para “pacificar” dicha “bárbara nación”. Pero a pesar de los esfuerzos militares, y la presencia constante de misioneros, no fue posible integrar a los indígenas a los intereses comerciales de los españoles, que buscaban establecer una vía de comunicación segura entre Pamplona y San Faustino, pero está siempre se veía cortada por los ataques de los indígenas de Cúcuta, hasta el punto que en Noviembre de 1713 se expidió una real Cedula que prohibía la navegación a través del rio Zulia de manera que se evitaran choques violentos con los indígenas.

Ante la presencia de hostilidades por parte de los indígenas que querían mantener a los blancos fuera de su territorio, se decidió en 1717 organizar una serie de expediciones militares para subyugar a la “Nación motilona” o “Motilonia” y, de esa manera, lograr el control de las tierras fértiles del valle y las rutas de los ríos. Pero los motilones dieron respuesta a dicho intento, por lo que atacaron las haciendas de blancos establecidas en el valle, y destruyeron el poblado de San Faustino de los Ríos. En 1718, el gobernador de San Faustino, Pedro Varela Fernández, decide entregar oficialmente la propiedad de las tierras de los resguardos de la zona a los indígenas.

Tras dicha derrota militar los españoles de Pamplona y las demás ciudades blancas de la región decidieron implementar una estrategia de apropiación legal de tierras en las cercanías del Rio de Pamplona (hoy río Pamplonita), de manera tal que, poco a poco, fuera posible posicionar enclaves de donde pudieran penetrar las tierras de los indígenas. Por tanto, se decide montar una parroquia en la zona del valle, justificada bajo la actitud guerrerista de los indígenas, quienes según los españoles tenían “poco temor a Dios, y el menosprecio de los mandatos del regio Tribunal...”. Para 1733, logran la donación de “media estancia de ganado mayor” de una vieja hacienda de nombre “Guasimal” por parte de la acaudalada señora pamplonesa, Juana Rangel de Cuellar, estableciendo en dichos predios una parroquia que se le dio el nombre de San José de Guasimales o Guasimal. Esto se realizó en acto solemne el 17 de Junio de 1733, en el sitio de Tonchalá, en testimonio del alcalde de Pamplona Juan Antonio de Villamizar.

Este poblado surgió con el objetivo de establecer un enclave militar, de manera que fuera posible realizar avanzadas que mantuvieran a raya a los motilones, y permitiera el trabajo de las haciendas y la movilización hacia el rio Zulia. Esta empresa (directamente autorizada por el virrey José Solís) se le designó en 1745 al capitán Francisco Rangel, quien se encargó de organizar tropas de voluntarios provenientes de los poblados de Ocaña, Pamplona, Salazar de las Palmas, La Grita y San Cristóbal en Venezuela. Dicha fuerza cumplió con el objetivo de desplazar la población Motilona de la zona, haciendo que se retrajeran hacia el Catatumbo, y se comenzara un proyecto de reconstrucción en San Faustino de los Ríos para lograr restablecer la ruta de comercio hacia Maracaibo, aunque la posición de puerto principal sobre el rio Zulia recaería en 1759 en el llamado Puerto de los Cachos.

Una vez establecida la parroquia se inicia un proceso de colonización desde Pamplona, con apoyo especial desde Ocaña y desde poblados de Venezuela como San Cristóbal y Mérida, iniciando el establecimiento de haciendas de explotación de productos agrícolas, siendo estas protegidas y administradas con recelo por las autoridades coloniales de Pamplona, a pesar de las peticiones por parte de los nuevos colonos para que se les concediera cierta autonomía. Esta les fue concedida con cierta relatividad (a pesar de las objeciones de Pamplona) con el establecimiento oficial de dos villas en el valle, la primera siendo el Rosario de Cúcuta (hoy el municipio de Villa del Rosario), y la segunda seria San José de Guasimal, que sería elevado de parroquia a villa a través de la real cedula del 18 de Marzo de 1793 bajo el nombre de San José del Guasimal de Cúcuta, lo cual fue pregonado en el poblado el 21 de Abril de 1793. El nombre de Guasimal eventualmente dejaría de usarse, siendo llamada la villa como San José o San José de Cúcuta.

Entrando ya en el siglo XIX, y tras los procesos de independencia, se continuó en el valle y en la región en general, con el proceso de colonización basado en las economías de las haciendas. Los nuevos gobiernos permitieron la adjudicación de tierras “baldías”, a particulares lo que dio paso a una dinámica, según lo que presenta la profesora Catherine Legrand, de colonos y empresarios. Estos colonos correspondían a los campesinos comunes y corrientes, generalmente de ascendencia indígena o mestiza, a quienes generalmente se les concedían el estatus de arrendatarios en las haciendas cacaoteras o cafeteras. Los empresarios eran los grandes hacendados blancos, pertenecientes en el caso de la futura región nortesantandereana, a los terratenientes pamploneses que, poco a poco, empezaron a tomar posesión de los terrenos del valle. Lo que sería Norte de Santander presentaría durante el siglo XIX (sobre todo en la segunda mitad) una gran adjudicación de tierras a particulares. Esta gradual concentración de la tierra en las manos de unos pocos explicaría los procesos de conflicto que llevarían a nuevos procesos de división.

 

Guillermo León Labrador Morales

Acerca de esta publicación: El artículo publicado bajo el título “ La fundación de Cúcuta: historia del poblamiento de los Santanderes en Colombia ” de Guillermo León Labrador, corresponde a un capítulo del ensayo académico “ Cúcuta y Norte de Santander: Configuración histórica de una comunidad imaginada ” del autor mencionado.

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