Historia

Extraños y armados: crónica de los días oscuros en San José de Oriente

Bayron Araújo Campo

19/03/2024 - 08:15

 

Extraños y armados: crónica de los días oscuros en San José de Oriente
San José de Oriente, Cesar / Foto: archivo PanoramaCultural.com.co

 

En los años sombríos de la década del 90 y principios de los 2000, los cadáveres eran llevados a través de intrincados caminos a lomo de mulas, cruzando la difícil geografía de San José de Oriente, un olvidado corregimiento en La Paz, Cesar. En esta tierra, apenas marcada por largos caminos de herradura, los cuerpos, en avanzado estado de descomposición, encontraban su último transporte en bolsas negras que oscilaban desde las barandas de helicópteros que surcaban el poblado a alturas que parecían desafiar la gravedad. La angustia y el miedo se apoderaban de los habitantes, congregándose en la única calle empedrada para observar el macabro desfile aéreo. Después, un silencio denso se instalaba, la soledad se enroscaba en el entorno y todos se apresuraban a cerrar puertas y ventanas, como si así pudieran detener la inminencia de la muerte. El resultado era un pueblo sumido en la desesperación, con el murmullo distante de un río y los aullidos desgarradores de perros que anticipaban la llegada de extraños sujetos.

Las órdenes despiadadas de abrir fuego ante miradas desfavorables, muestras de desdén o desafíos a las imposiciones resonaban con brutal claridad en las palabras de los líderes de los grupos que asolaban a la población.Principio del formulario Estos individuos, montados en vehículos con cristales polarizados, se desplazaban con desafiante arrogancia por la única calle empedrada, exhibiendo una autoridad opresiva con cada gesto. Vestidos con uniformes, se les avistaba en lugares tan cotidianos como galleras y billares, así como participando en incursiones para arrebatar por la fuerza a personas de sus hogares, sin mostrar la más mínima compasión. Las víctimas, entre sollozos y miradas de despedida, eran plenamente conscientes de que aquel encuentro marcaba posiblemente la última vez que verían a sus seres queridos.

En los días siguientes, tras ser catalogados como desaparecidos, su paradero quedaba al descubierto gracias a campesinos que merodeaban algunas zonas, donde los cuerpos reposaban, ya sea expuestos al aire o semienterrados. La inquisitiva atención de estos individuos se despertaba al encontrar tierra removida, desencadenando una danza macabra al hundir varas en el suelo y luego retirándose ante el inevitable hedor de la descomposición.

En las noches, con frecuencia se iba la luz, obligando a los habitantes a encender velas o lámparas de petróleo que apenas proyectaban una tenue luz a través de pequeños orificios en las paredes y puertas.

En las afueras, el silencio se quebraba con el canto de ranas, grillos y chicharras. Los pasos apresurados de extraños no conocían pausa, a veces eclipsados por el llanto de las nubes que descargaban su pesar sobre el poblado, o por los sollozos de una víctima, primero exhibida en el pueblo y luego silenciada por balas en las alturas de las montañas. Gritos brotaban, se escuchaban cercanos como susurros llevados por el eco, para desvanecerse en la distancia, convertidos en lamentos errantes en la soledad de las noches.

Los extraños, con sus fusiles al hombro se aventuraban hacia la entrada del pueblo. Junto a una imponente piedra, a la sombra de sus propias sombras, detenían cualquier vehículo que osara cruzar ese umbral. Requisaban a las personas minuciosamente, escrutándolas con miradas penetrantes. Entre ellos, señalaban a aquellos a quienes consideraban sospechosos de colaborar con las autoridades, dejándolos atrás en el mismo sitio. Con rostros petrificados por el miedo, todos intuían el oscuro desenlace que les aguardaba.

 

Bayron Araújo Campo

Escritor y periodista.

Sobre el autor

Bayron Araújo Campo

Bayron Araújo Campo

Letras sueltas

Escritor y periodista, natural de Manaure Balcón del Cesar, con experiencia en bibliotecas, promoción de lectura, investigación, columnismo y crónica. Autor de los libros Serpientes de humo y Consuelo (ambos publicados en México). Actualmente, reside en Ciudad de México.

 

@BayronAraujoC

3 Comentarios


Gelen Ramirez 19-03-2024 12:58 PM

Y aún así en las noches oscuras y silenciosas entre balas y estruendos de las bombas fue la mejor niñez que pudimos pasar.

Eder Carmona 19-03-2024 01:05 PM

Excelente crónica Mi hermano una realidad que apesar de los años sigue intacta y dejó muchas familias llorando aún su seres queridos. Aun sin saber que será se su paradero. Felicitaciones

Biany 21-03-2024 10:07 PM

Bayron, muy bien pero creo que te quedaré corto en la historia, para nosotros fue la destrucción de toda la familia.

Escriba aquí su comentario Autorizo el tratamiento de mis datos según el siguiente Aviso de Privacidad.

Le puede interesar

La explotación de las perlas del Río de La hacha, en la Guajira entre 1570 y 1615

La explotación de las perlas del Río de La hacha, en la Guajira entre 1570 y 1615

  El origen de las pesquerías de perlas de la Guajira colombiana se remonta a la isla de Cubagua, en el archipiélago margariteño, ...

La historia del primer Mundial de fútbol organizado en Uruguay en 1930

La historia del primer Mundial de fútbol organizado en Uruguay en 1930

  La idea de un Mundial de fútbol -así como lo conocemos hoy en día- puede resumirse a una fecha memorable. El mismo día que se f...

El 13 de junio: un día histórico para la televisión colombiana

El 13 de junio: un día histórico para la televisión colombiana

  A mediados de los años 50, llegó la televisión a Colombia en pleno gobierno militar. Veinte años después se pudo ver imagen a ...

Los apuros del Bloody Mary

Los apuros del Bloody Mary

  Sobre las 8 de la mañana del domingo 17 de diciembre de 1961 aterrizó en el aeropuerto El Dorado el avión Hércules que traía e...

El discurso con el que Colombia rechazó el Mundial de Fútbol de 1986

El discurso con el que Colombia rechazó el Mundial de Fútbol de 1986

  El 26 de octubre de 1982, el periódico español El País publicaba una nota de Dagoberto Escorcia titulada: Betancur: "Colombia n...

Lo más leído

La política, el bogotazo y la muerte de la esperanza

Carlos Alberto Salinas Sastre | Historia

Semana Santa y oralidad

Diógenes Armando Pino Ávila | Patrimonio

Los designios del tiempo en la lente de Nereo

Brayan Buelvas Cervantes | Fotografía

La calumnia y el chisme: inspiración de nuestros juglares

Luis Carlos Guerra Ávila | Música y folclor

El acordeón como ética del rostro: Máximo Jiménez en clave levinasiana

Ramiro Elías Álvarez Mercado | Música y folclor

El vallenato epistolar

Jorge Ignacio Garnica | Música y folclor

Todos los caminos de Dios conducen al Vallenato

Nicolás Fernando Ceballos Galvis | Música y folclor

Síguenos

facebook twitter youtube

Enlaces recomendados