Literatura

No guardamos las semillas, de Luisa Machacón: las raíces que nos habitarán para siempre

Emma Claus

10/10/2024 - 01:10

 

No guardamos las semillas, de Luisa Machacón: las raíces que nos habitarán para siempre
Luisa Machacón, autora de No guardamos las semillas / Foto: cortesía

 

Existen libros con los que se conecta al instante. Cada vez que esto me pasa, reafirmo la creencia de que si hay empatía con lo que leemos es porque hay en el texto un pedacito nuestro, algo que hemos vivido parecido a lo que narra o expresa el autor: el exilio, un amor imposible, un dolor particular. Es maravilloso cuando más de una de estas experiencias íntimas están en el libro que tenemos en las manos y colma las horas de nuestro día. Sí, en No guardamos las semillas está escrito un retazo de mi vida, sentido y sufrido por la poeta Luisa Machacón.

Luisa Machacón es una investigadora, escritora y fotógrafa cartagenera, que utiliza la fotografía para crear debates, evocar la contemplación y profundizar en el tejido de la sociedad. En la actualidad reside en Países Bajos. No guardamos las semillas es su primer trabajo literario.

No guardamos las semillas es un poemario breve, constituido por 39 poemas. Está dividido en cinco partes, cada una de ellas con temas diferentes, pero conectados entre sí por la evocación de la tierra natal.

En la primera parte de la obra, Machacón se traslada al pasado y lo liga al presente. Lo hace por medio de las rosas, tallos, espinas, arbustos del jardín de la abuela en Cartagena y que como un espejo crecen en su patio en Ámsterdam, donde la poeta ha emigrado: «Miro a través de la ventana y desde mi cama puedo divisar los capullos de las rosas a punto de expandirse. Me pregunto si podré algún día ser como la abuela. Me pregunto si su olor llegará a mí». La autora escribe para no olvidar, necesita volver una y otra vez a esos recuerdos, porque de otra manera corre el riesgo de olvidar su propia vida: «Durante meses, he intentado hacer el recuento de los árboles y las plantas del patio. Pierdo la cuenta al quedarme atascada ante el anturio amazónico en pleno florecimiento y el sabor del mango que aún llega a mi paladar». Pero la poeta no se queda solo en las memorias, sino que, por medio del conocimiento heredado, de ese legado familiar y de las vivencias, va creando su realidad.

Se avanza rodeado de las plantas del Caribe colombiano, sus olores y sabores, hasta llegar a la segunda parte, aquí los temas que prevalecen son el origen, la maternidad, la fertilidad: «Con cada puntada de la madre, la espiral teje la luz, cientos de úteros llenan el malecón, veneramos la fertilidad sin saberlo». Y como de la guerra es imposible escaparse, por lo menos para Machacón, los daños que esta ha causado es el tema de los siguientes ocho poemas: «El murmullo de la guerra magulla las hojas en las que se escribe la historia de nuestra vida, crea cicatrices y relieve, un queloide difícil de disimular».

En la cuarta parte la autora dibuja los instantes, lo cotidiano, cómo pasa la vida por las diferentes estaciones, cómo todo es cíclico: «Estas hojas vuelan sin miedo a caer, dejan nidos vacíos, el viento las empuja, saltan en picada, mueren en las sombrillas y en los techos de los automóviles».

El oficio de escribir es lo que ocupa a la poeta en la última parte, pero lo aborda desde un nuevo territorio, descubriendo a otros autores, otra manera de ser, pero sin perder la identidad: «Los versos fluyen hacía el río y por fin conectan los espíritus de todos los poetas, de los muertos y los vivos y de los que están por nacer».

No guardamos las semillas es un poemario fresco, pincelado con el rojo de los pétalos de las rosas, con el verde brillante de los limones y el amarillo vívido de los mangos maduros que serán degustados con pimienta y sal. En muchos de sus versos se percibe el olor a naranjas, a chirimoyas y a granadillas dulces. La poesía de Luisa Machacón transporta al lector a su infancia, a los recuerdos más hermosos que se atesoran en la memoria y lo invita a que atraviese con ella el Atlántico, que se ensamble con sus añoranzas y que la acompañe a su renacimiento, pero al mismo tiempo es un libro bañado por la nostalgia que engendra el exilio y el anhelo de reconstruir la vida en otro país, que ella intenta sentir suyo.

 

Emma Claus

Sobre el autor

Emma Claus

Emma Claus

Mientras Hannah duerme

Nació en Becerril, Cesar. Vive en Alemania. Se graduó en ingeniería en minas, pero la literatura siempre le habló al oido, al final, la escuchó y aún siguen conversando. Empezó a escribir a los diez años. La poesia ha estado en su vida desde el principio, tanto que tiene cuatro poemarios sin editar en orden de creación: Principios (1990-1998), Cuando duermo (1999-2001), El forjador y otras odas (2002-2006) y Nuestro secreto (2007-2010). Algunos de sus textos fueron incluidos en los libros “Antología para amarte Uno”,” Antología para amarte dos” de la fundación Siembra, en Sogamoso, Boyacá y en antología de la Revista de arte y cultura en Tunja, Boyacá. En 2020, publicó de la mano de la editorial independiente Calixta su primera novela “Siempre bajo la lluvia”.

Es una apasionada de las buenas novelas y de la literatura colombiana, por eso dedica parte de su tiempo a escribir reseñas, así motiva su lectura y la divulgación de escritores colombianos. Todo inicia con el nacimiento de su hija Hannah y el único tiempo que tenía para escribir y leer era mientras ella dormía, de allí, el nombre de esta columna: Mientras Hannah duerme.

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