Un poema para exorcizar mis demonios
Ventilador
Aspado giratorio que del techo pendes,
Que giras sin cesar para refrescar mi entorno.
Te pareces tanto a mí,
Tú infatigable girar se parece al mío.
Yo giro sin rumbo
Y siempre llego al mismo sitio,
Encuentro siempre los mismos lugares,
Las mismas personas,
Las mismas preguntas
Y las mismas respuestas.
En cambio, tú,
Giras sin preocupación alguna,
Sin preguntas,
Sin respuestas,
Sin afanes.
No te importa el inicio,
No te importa el destino,
No te preocupa la meta.
En cambio, yo,
dudo salir al hacer mis vueltas,
y pienso mucho,
Los celos de mi mujer,
La mirada lánguida de mi vecina,
El odio reprimido de su marido,
El qué dirán los amigos,
Qué murmurarán los enemigos,
Qué pensará el tendero,
Mi querido aspado,
Un día de estos me igualo a ti,
Acabaré con mis preocupaciones,
a todo el mundo mandaré a la mierda
Y giraré libre por un momento,
Para luego quedar inerte
Igual a ti,
Me colgaré del techo.
Diógenes Armando Pino Ávila
Diógenes Armando Pino Ávila (San Miguel de las Palmas de Tamalameque, Colombia. 1953). Lic. Comercio y contaduría U. Mariana de Pasto convenio con Universidad San Buenaventura de Medellín. Especialista en Administración del Sistema escolar Universidad de Santander orgullosamente egresado de la Normal Piloto de Bolívar de Cartagena. Publicaciones: La Tambora, Universo mágico (folclor), Agua de tinaja (cuentos), Tamalameque Historia y leyenda (Historia, oralidad y tradición).
@AvilaDiogenes
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