Literatura
La tierra que nos habita, aunque a veces parece que nos olvidara

Salidos de la conferencia de doña Florence, ya ni siquiera abrimos los paraguas para desplazarnos hacia la plaza pues la lluvia duró el tiempo de las fotos y de dirigirle unas palabras a tan importante figura del feminismo en el país.
Grupitos de distintas tribus urbanas, oyentes cuyos trabajos tienen inherencia social y espectadores desprevenidos acompañando a ávidos lectores, buscamos refugio bajo las carpas que habían dispuesto para el recital.
Aunque cubrieran el sonido, las personas llegaban.
––¿Nos vamos? ¿Nos quedamos?
Los organizadores propusieron volver, algunos propusieron un círculo, velas, algo íntimo, pero la música vallenata venida de los comercios de alrededor favoreció una opción más digna: una sala, asientos cómodos.
En el vals de los asistentes, atravesamos el callejón peatonal que se adorna de rosa y lila de día.
Habilitaron un salón de exposiciones donde hubo un pequeño lleno con asistentes de pie que estuvieron entre las 9 y las 10pm, y con ganas de más.
Poemas cargados de imágenes directas y fuertes en una mujer comprometida con las reivindicaciones sociales, campesinas en Luz Yaruro Avernia, quien portaba también la bandera de Palestina en su muñeca.
Jasmín Padilla le acompañó con varios textos que hacían referencia al genocidio y que tocaban las fibras más sensibles de nuestra humanidad. Félix Molina, docente presentando una poesía visceral, junto con Tannia Durán en una invitación a adentrarnos en las profundidades de las palabras y de la psique. Particularmente, una Martha Navarro Bentham que desnudaba sus conflictos internos cuando los abordó como instrumento de sanación en una lírica mística. Este viaje la llevó a penetrar en la línea generacional y a su búsqueda en saberes ancestrales y en dones que no había despertado aparentemente, pero que fue cultivando en la literatura desde la edad de los 12 años o quizá más pequeña.
Tres rondas de poemas y un tiempo para preguntas permitieron compartir una noche de poesía y reflexión. Una excelente selección de poemas que muestran un producto maduro, resultado de años de labor.
Que ya nadie lee poesía, que leer y que escribir es un acto de resistencia… Pues qué bella velada de revolucionarios, que sin armas, pero sí voz, se levantan como observadores, diciendo: tomo el relevo en las letras regionales, y de la misma manera el auditorio, esperando bajo la lluvia, llevados de aquí para allá, mermados y resistentes hasta el final de tan bello encuentro.
Claudio Guzmán
3 Comentarios
Hay poesía en el Cesar, voces de mujeres y hombres que desnudan el ser.
Claudio Guzmán ...La tierra que nos habita....aunque a veces nos parece que nos olvidara...
Claudio GUZMAN, muy buen artículo que desnuda el alma y la resistencia de nuestros poetas!
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