Literatura
Un sentimiento llamado Marín

Ricardo Gutiérrez, sentado en un taburete, contaba a Hernando Marín uno más de sus hermosos embustes. En una finca cercana a Valledupar, los trabajadores se perdían más o menos uno por año. La gente comenzaba a murmurar: el propietario había pactado con el Diablo en un pequeño cerro frente a la casona principal, vestido de negro, con un altar improvisado, dos cabezas de chivo recién degolladas, treinta y tres escapularios, varios huesos de morrocoy y, en el bolsillo trasero del pantalón, una medalla de San Benito por si las vainas se complicaban.
Jueves Santo de aquel año bisiesto, a las doce y dos minutos, Jorge Dangond prometió al ángel caído de la gracia de Dios entregarle un alma buena cada año si las cosechas mejoraban y regresaban los buenos tiempos, cuando el algodón se cosechaba sin límites. Durante seis calendarios Bristol desaparecieron trabajadores. En el séptimo se incumplió lo pactado: Lucifer se materializó en plena hacienda Convención reclamando lo suyo. Ahora quería el alma de un rico. Don Jorge le ofreció la de su primo Rodrigo Lacouture. Satanás rechazó la ofrenda, y molesto hizo que se formara una enorme ventisca e incendió los hermosos potreros.
Víctor Bornachera, echado en la hamaca, atento escuchaba las vainas que inventaba Ricardo, cobijado por su gran imaginación. Las seis cuerdas de una guitarra inmortalizaron la historia.
Eliécer Jiménez Carpio
@drjimenez1a
Extraído de la obra “Juglares, Espantos y Aparatos”
Sobre el autor
Eliécer de Jesús Jiménez Carpio
Juglares, Espantos y Aparatos
Eliécer de Jesús Jiménez Carpio nació en el Caribe colombiano, en el municipio de Ariguaní (Magdalena). Inició su formación académica en la fría Santa Fe de Bogotá y la culminó en la alegre Barranquilla. Posteriormente, se trasladó a México para realizar sus estudios profesionales, donde se desempeña como odontólogo especialista en Ortodoncia, Prótesis e Implantes Dentales. Además de su labor en odontología, es un poeta de la vida, un pescador de historias y un escultor de paisajes llenos de realismo mágico. Su inspiración proviene de realidades universales que moldea en el jolgorio del paisaje caribeño. Ha escrito once libros, de los cuales cinco han sido publicados por Editorial Ibañez: Cuentos del Tucurinca, Crónicas del Ariguani, Guille La Prostituta, Historia de Piaches, Juglares Espantos y Aparatos; numerosos pensamientos, crónicas, ensayos y cuentos cortos que trascienden la dialéctica y reflejan la cotidianidad, la magia y el folclore. Es el presidente fundador del Festival Vallenato de Monterrey, que cuenta con doce ediciones. Asimismo, ha participado como conferencista internacional en temas como el folclore colombiano, la motivación personal, diversas áreas de la odontología y la Diabetes. Ha sido invitado a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara y Monterrey (México), así como en Bogotá (Colombia). Además, es miembro y embajador plenipotenciario del Parlamento de Escritores de la Costa en Cartagena (Colombia), destacándose también como promotor cultural gastronómico y deportivo.
0 Comentarios
Le puede interesar
Porfirio Barba Jacob: el poeta que se suicidó tres veces
El poeta colombiano postmodernista Miguel Ángel Osorio Benítez (1883-1942), mejor conocido a través de sus seudónimos Ricardo A...
José Luis Urón, el último liberal
Escribir nos permite ser la voz de los que son minoría, construir o reconstruir una historia desde un espacio intimo, y conocer a pers...
Las premoniciones de "Fahrenheit 451"
En su gran y más conocida novela, Fahrenheit 451 (1953), Ray Bradbury describe un mundo acelerado, absurdo, donde, para obtener la f...
A lo oscuro te metí la mano
“La ceiba, luz y color”, como dice el aviso en rosa, lila y azul: el abanico de neón. El establecimiento se levanta solitario ...
Se llamaba Matilde Espinosa
El 25 de mayo de 2010 se cumplió el primer centenario del nacimiento de Matilde Espinosa, gran señora de la poesía colombiana y pr...










